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Goldman ve un 32% de potencial en SpaceX y un 5% de caída en Tesla

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Goldman ve un 32% de potencial en SpaceX y un 5% de caída en Tesla

Goldman Sachs eleva su precio objetivo para SpaceX a 230 dólares, un 32% por encima del precio actual, por el tirón de su negocio de inteligencia artificial. En Tesla mantiene los 360 dólares, lo que implica un 5% de caída, con los resultados del 21 de octubre en el punto de mira.

Goldman Sachs ha puesto a las dos empresas cotizadas de Elon Musk bajo el mismo microscopio y el veredicto es claramente desigual. El banco de inversión ve un recorrido del 32% en SpaceX, mientras que en Tesla calcula que la acción cotiza un 5% por encima de lo que valdría según sus cuentas. La noticia llega con ambos valores en verde: SpaceX subía cerca de un 2% y Tesla alrededor de un 0,5%, con los inversores pendientes de los próximos resultados y de los nuevos planes de crecimiento. El analista Eric Sheridan ha elevado su precio objetivo (el nivel al que cree que debería cotizar la acción en los próximos meses) sobre SpaceX a 230 dólares desde 220, mientras que Mark Delaney ha mantenido el suyo en 360 dólares para Tesla. La compañía de coches publicará sus cuentas del tercer trimestre el 21 de octubre, después del cierre del mercado.

El grueso del optimismo sobre SpaceX no viene de los cohetes, sino de la inteligencia artificial. Antes de que la empresa presente sus resultados del tercer trimestre, Sheridan ha revisado al alza sus previsiones para ese negocio: espera más capacidad, más ingresos y mejores márgenes. El analista se apoya en los acuerdos recientes con clientes empresariales y en los avances en modelos de IA, y cree que las estimaciones que maneja el mercado para este segmento "siguen pareciendo relativamente conservadoras" de aquí a entre seis y dieciocho meses. Su tesis central es que SpaceX será capaz de sacar rentabilidad a su infraestructura de computación a precios elevados. Las cifras que maneja son llamativas: ingresos de 27.300 millones de dólares en el ejercicio 2026, 90.400 millones en 2027 y 146.700 millones en 2028. A eso suma la mejora esperada en el negocio de lanzamientos, con más actividad y más reutilización de cohetes.

Con Tesla el tono es mucho más prudente. Delaney espera que el negocio de vehículos impulse los ingresos y que el despliegue del Model Y ayude a los resultados, pero avisa de que unos costes más altos y un mayor volumen de inversión pueden limitar la mejora del beneficio por acción de cara a 2026. Por eso, para él, lo importante no es tanto la cifra del trimestre como los planes de "IA física": es decir, los robotaxis, la conducción autónoma total y los robots humanoides. En su opinión, la evolución de esos negocios pesará más en la cotización que el resultado del tercer trimestre, y los resultados del 21 de octubre son la ocasión para que la empresa dé más detalles. Los datos ya conocidos de entregas son agridulces: Tesla repartió 486.532 vehículos, por encima de los 461.974 que estimaba la propia compañía, pero el negocio de almacenamiento energético se quedó corto, con 13,7 gigavatios hora desplegados frente a los 15,9 que esperaba el mercado.

Si se mira la opinión media de los analistas que recopila TipRanks, SpaceX sale mejor parada. Wall Street la califica de "compra fuerte", con un precio objetivo medio de 235,45 dólares, lo que supone un recorrido del 34,97% desde los 174,45 dólares en los que cotiza. Tesla, en cambio, recibe un "compra moderada", con un objetivo medio de 391,40 dólares, apenas un 2,89% por encima de sus 380,40 dólares actuales.

Dicho de otro modo: el mercado ve en SpaceX una historia de crecimiento por explotar y en Tesla una compañía cuyo futuro depende de proyectos que todavía no facturan. Esa diferencia explica que un mismo analista pueda ser muy optimista con una y cauto con la otra sin contradicción alguna. Las próximas semanas serán clave para comprobar si las previsiones tan ambiciosas sobre la IA de SpaceX se sostienen con cifras reales y si Tesla es capaz de dar señales concretas en robotaxis, conducción autónoma y robótica que justifiquen el entusiasmo de parte del mercado.

El análisis de Salseo

  • El grueso del optimismo sobre SpaceX no está en los cohetes, sino en la IA: Goldman espera que los ingresos de ese negocio pasen de 27.300 millones de dólares en 2026 a 146.700 millones en 2028, multiplicar por más de cinco en solo dos años. Es una previsión tan agresiva que la clave a vigilar no es el titular, sino cuánta de esa capacidad de computación se transforma en contratos firmes y no en planes sobre el papel.
  • En Tesla el mensaje es el contrario: el beneficio del trimestre casi da igual. La tesis se ha desplazado al 'physical AI' (robotaxi, conducción autónoma y robots humanoides), negocios que aún no generan ingresos relevantes. Traducido: si esos proyectos se retrasan, no hay un colchón de resultados tradicional que sostenga el precio, máxime cuando el consenso solo ve un 3% de recorrido.
  • Ojo con la pata energética de Tesla, que era la que venía creciendo con fuerza: entregó 13,7 GWh de almacenamiento frente a los 15,9 GWh que esperaba el mercado, un fallo de bulto. Súmalo al aumento de costes e inversión que Goldman señala para 2026 y el margen para una sorpresa positiva se estrecha bastante.
  • Con SpaceX el consenso está muy alineado (compra fuerte y casi un 35% de potencial medio), y eso es un arma de doble filo: cuando todo el mundo espera lo mismo, la mínima decepción se paga cara. Las citas a marcar son el 21 de octubre con los resultados de Tesla y, después, las cuentas de SpaceX, donde se verá si la historia de la IA se sostiene con números.

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Fuente: TipRanks