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Google calla a los críticos: su nube se dispara un 82% y justifica la millonada en IA

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Google calla a los críticos: su nube se dispara un 82% y justifica la millonada en IA

Alphabet presentó resultados trimestrales con un crecimiento explosivo de Google Cloud, impulsado por la adopción de IA empresarial, lo que da argumentos a la compañía frente a las dudas sobre su enorme gasto en infraestructura.

Alphabet, la matriz de Google, ha presentado unos resultados que sirven como un auténtico bálsamo para los inversores que llevaban meses preguntándose si la descomunal inversión en inteligencia artificial tendría algún día sentido. La respuesta, al menos por ahora, es un rotundo sí. La división de computación en la nube, Google Cloud, se ha disparado un 82% en ingresos respecto al mismo trimestre del año anterior, alcanzando los 24.800 millones de dólares. Esta cifra no solo supera con creces el crecimiento del 63% del trimestre pasado, sino que también deja en evidencia las previsiones de los analistas de Wall Street, que esperaban unos 22.460 millones.

El motor de este subidón tiene nombre y apellidos: la inteligencia artificial. La compañía explicó que tanto las soluciones de IA para empresas como la adopción de su infraestructura especializada han sido los grandes catalizadores. Para ponerlo en perspectiva, la cartera de contratos en la nube que aún no se han traducido en ingresos —el trabajo ya comprometido pero no facturado— ascendió a la friolera de 514.000 millones de dólares. Es una señal de que la demanda sigue fuerte y de que los clientes están firmando acuerdos a largo plazo.

El resto del negocio tampoco se quedó atrás. Los ingresos totales de Alphabet crecieron un 24% interanual, hasta los 119.800 millones de dólares, mientras que el beneficio neto se multiplicó por cuatro, pasando de 28.100 millones a 112.100 millones. Google Services, que incluye el buscador, YouTube y otros, también aportó su granito de arena con un aumento del 15%, hasta 94.500 millones. Sundar Pichai, CEO de Google, no ocultó su entusiasmo: “Nuestras inversiones en IA están redefiniendo lo que es posible en cada parte de nuestro negocio. Tenemos un impulso emocionante en todos los frentes”.

Otro dato que refleja el momento dulce es la adopción de Gemini, el chatbot de IA de la compañía, que ya cuenta con 950 millones de usuarios activos mensuales, frente a los 750 millones de finales de 2025. Aunque el crecimiento de ingresos de dos dígitos no es nuevo para Google —este es su duodécimo trimestre consecutivo—, la magnitud de este último período ha sido especialmente generosa.

Eso sí, la fiesta tiene un precio. El gasto en infraestructura (centros de datos, chips y demás) sigue siendo mastodóntico: se espera que las inversiones de capital para todo el año se sitúen entre 180.000 y 190.000 millones de dólares. En la conferencia con analistas, varios presionaron a Pichai para saber cuándo y cómo se recuperará semejante desembolso. El directivo defendió la estrategia argumentando que los indicadores de demanda son sólidos, con acuerdos a largo plazo que dan confianza, y que la dinámica es “más saludable que hace un año”. La gran pregunta sigue en el aire, pero los resultados de la nube ofrecen, por fin, un argumento de peso para los defensores del gasto sin freno en IA.

El análisis de Salseo

  • El crecimiento del 82% en Google Cloud no es solo un número bonito: demuestra que la IA está pasando de ser una promesa a un motor real de ingresos. Las empresas ya no solo experimentan, sino que están cerrando contratos millonarios a largo plazo, lo que da visibilidad futura al negocio.
  • La cartera de pedidos pendientes de facturar (514.000 millones de dólares) es la clave para entender la confianza de Pichai. Es una señal de que la demanda supera la capacidad actual, lo que justifica seguir invirtiendo en infraestructura a pesar del gasto descomunal. Si la economía se enfría, ese colchón de contratos podría amortiguar el golpe.
  • El beneficio se ha disparado, pero el gasto en capital sigue siendo un riesgo. Entre 180.000 y 190.000 millones al año es una apuesta fuerte que solo se sostiene si el crecimiento de la nube se mantiene a este ritmo. Cualquier señal de desaceleración en la adopción de IA empresarial haría saltar las alarmas.
  • Gemini alcanza 950 millones de usuarios, pero su monetización sigue siendo una incógnita. Aunque ayuda a retener a los usuarios en el ecosistema Google, el verdadero valor está en cómo se integra en los productos de pago de la nube. Habrá que vigilar si en el futuro se desglosan ingresos específicos por IA conversacional.

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Fuente: TechCrunch