Google Cloud se dispara un 82%: la IA empresarial ya no es una promesa, es una máquina de facturar

Los resultados de Alphabet muestran que las empresas están pagando a lo grande por la IA generativa. Google Cloud crece con fuerza, pero la factura en infraestructura también sube y el mercado se lo piensa.
Alphabet ha presentado unos resultados del segundo trimestre que despejan una de las grandes dudas sobre la inteligencia artificial generativa: ¿están las empresas dispuestas a pagar por ella a gran escala? La respuesta, al menos para Google, es un sí rotundo. Los ingresos de Google Cloud se dispararon un 82% respecto al año anterior, hasta los 24.800 millones de dólares, impulsados por una demanda voraz de capacidad de computación, modelos Gemini y aplicaciones de IA.
El consejero delegado, Sundar Pichai, explicó que muchas compañías apenas están arañando la superficie de lo que es posible con esta tecnología. La cartera de pedidos pendientes de Google Cloud alcanzó los 514.000 millones de dólares, una cifra que refleja contratos a largo plazo y renovaciones. El beneficio operativo de la división se multiplicó por más de tres, hasta los 8.800 millones.
La fiebre por la IA también se cuela en el negocio publicitario. Los ingresos por búsquedas y otros conceptos crecieron un 17%, hasta 63.300 millones, con las funcionalidades de IA generando consultas más largas y complejas. Gemini, el modelo estrella, ya lo usan casi el 90% de las empresas del Fortune 100 y está integrado en publicidad, comercio electrónico y YouTube, donde se prueban formatos de compra directa desde el televisor.
Pero alimentar esta bestia tiene un coste descomunal. Los gastos de capital del trimestre fueron de 44.900 millones de dólares, y Alphabet elevó su previsión de inversión para 2026 hasta un rango de 195.000 a 205.000 millones, desde los 180.000-190.000 anteriores. La compañía reconoce que la demanda sigue superando la capacidad disponible y que recurrirá a infraestructura de terceros de forma temporal.
A los inversores no les hizo gracia semejante despliegue de gasto. Pese a que los ingresos totales de Alphabet crecieron un 24% hasta los 119.800 millones y el beneficio operativo un 30% hasta los 40.800 millones, las acciones cayeron un 3,5% en el mercado fuera de hora. La pregunta ahora es si esta carrera armamentística en IA acabará traduciéndose en retornos sostenibles o si es una apuesta que puede lastrar la rentabilidad futura.
El análisis de Salseo
- El crecimiento de Google Cloud no es solo por alquilar servidores: las empresas están integrando Gemini en ciberseguridad, análisis de datos y otras aplicaciones, lo que genera ingresos recurrentes y más difíciles de replicar por competidores que solo ofrecen infraestructura básica.
- La subida de la inversión prevista asusta al mercado porque implica que la batalla por la capacidad de cómputo no tiene fin a corto plazo. Si la demanda sigue superando la oferta, los márgenes podrían resentirse hasta que maduren las infraestructuras propias.
- Gemini se está colando en todas las grietas del ecosistema Google: búsquedas, anuncios, YouTube y comercio electrónico. Esto diversifica las fuentes de monetización más allá de la nube, pero también hace que cualquier tropiezo regulatorio o técnico tenga un impacto amplificado.
- La señal clave a vigilar es si el crecimiento de los ingresos publicitarios y de la nube logra mantener el ritmo suficiente para digerir ese gasto récord. Si en los próximos trimestres el aumento de ingresos se desacelera, la presión sobre la acción podría ir a más.