Regulación

Google, demandada otra vez: editores acusan a Gemini de copiar libros sin permiso

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Google, demandada otra vez: editores acusan a Gemini de copiar libros sin permiso

Grandes editoriales como Hachette y Elsevier llevan a Google a los tribunales por usar sus obras protegidas para entrenar a su IA Gemini, en un nuevo capítulo de la batalla legal sobre derechos de autor.

Google se enfrenta a una nueva demanda por infracción de derechos de autor relacionada con su inteligencia artificial Gemini. Un grupo de importantes editoriales —Hachette Book Group, Cengage y Elsevier— junto con el autor Scott Turow, presentaron la demanda el 10 de julio en un tribunal federal de Nueva York. Acusan a la compañía de haberse "aprovechado" de su relación con los editores para copiar "millones de obras protegidas" y entrenar así sus modelos de IA, sin permiso ni compensación.

La denuncia sostiene que Google utilizó contenido con copyright disponible en la web y a través de Google Books para alimentar a Gemini. Según los demandantes, la escala y velocidad a la que Gemini puede crear libros y competir con escritores humanos no tiene precedentes, y solo es posible porque la tecnológica copió sus obras. Este argumento se ha vuelto común en las múltiples demandas que enfrentan las empresas de IA generativa.

Los derechos de autor se han convertido en uno de los puntos legales más espinosos para la inteligencia artificial. Las compañías necesitan cantidades masivas de datos para mejorar sus modelos, y gran parte de esos datos son creaciones humanas protegidas. Cuando las empresas de IA extraen esa información de internet o la obtienen por otras vías, las demandas no tardan en llegar. Google ya ha sido demandada antes por motivos similares: en diciembre, Disney le envió una orden de cese y desistimiento por considerar que su modelo de imágenes Nano Banana se estaba aprovechando de la propiedad intelectual de sus personajes icónicos.

El mundo editorial vive una relación tensa con la IA. Hachette, una de las demandantes, canceló recientemente el lanzamiento de una novela tras descubrir que la autora había usado IA generativa para escribirla, lo que violaba las normas de la editorial. En el ámbito judicial, el año pasado dos importantes demandas por derechos de autor contra Anthropic y Meta fallaron a favor de las empresas de IA, pero los jueces advirtieron que futuros casos podrían inclinar la balanza en sentido contrario.

En su escrito, los demandantes insisten en que "la ley de derechos de autor se aplica a las empresas de IA, incluida Google, con la misma fuerza que a cualquier otra compañía que ha cumplido estas leyes durante décadas". Ni Google ni los abogados de las editoriales respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.

El análisis de Salseo

  • Esta demanda no es un caso aislado: forma parte de una ofensiva coordinada de las editoriales, que ya demandaron a Meta en mayo con argumentos casi idénticos. El sector editorial está trazando una línea roja colectiva contra el uso no autorizado de sus fondos.
  • El verdadero riesgo para Google no es solo la posible indemnización, sino que un fallo en contra podría obligarle a renegociar acuerdos de licencia con los editores, encareciendo el entrenamiento de Gemini y sentando un precedente para otros modelos.
  • Aunque las editoriales perdieron casos similares contra Anthropic y Meta, los jueces dejaron la puerta abierta a futuros cambios de criterio. La clave estará en si los tribunales consideran que el uso de obras para entrenar IA es 'transformador' o una mera copia no autorizada.
  • Para el inversor, el impacto directo en las cuentas de Alphabet es limitado a corto plazo, pero la acumulación de demandas y la incertidumbre regulatoria podrían retrasar el despliegue comercial de Gemini, justo cuando Google intenta recuperar terreno frente a OpenAI.

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Fuente: CNET