Google desmantela el equipo de AlphaFold, el Nobel de la IA, para centrarse en Gemini

Alphabet ha disuelto el grupo que creó el sistema de IA ganador del Nobel, reasignando a sus científicos a proyectos como Gemini y laboratorios de ciencias. Un giro estratégico que prioriza los grandes modelos de lenguaje frente a la investigación científica fundamental.
Google DeepMind, la división de inteligencia artificial de Alphabet, ha desmantelado el equipo responsable de AlphaFold, el sistema que revolucionó la predicción de estructuras de proteínas y que le valió un premio Nobel a sus creadores. Según un análisis del Financial Times, la mayoría de los autores originales de los artículos científicos sobre AlphaFold han sido reubicados en el último año, y casi una cuarta parte de ellos ha abandonado directamente la compañía.
Los investigadores que permanecen en Google han sido asignados a proyectos centrados en Gemini, el gran modelo de lenguaje de la casa, así como a áreas como el diseño de enzimas, la fusión nuclear y la genómica. Otros se han mudado a Isomorphic Labs, la filial de Alphabet dedicada al descubrimiento de fármacos con IA. Este movimiento marca un cambio profundo en la estrategia científica de DeepMind, que durante casi una década se había enfocado en resolver grandes desafíos concretos, como el plegamiento de proteínas.
Pushmeet Kohli, vicepresidente de investigación de Google DeepMind, explicó al FT que la estrategia ha evolucionado: ahora la prioridad es desarrollar sistemas basados en Gemini que ayuden a los científicos e incluso automaticen partes del proceso científico, compitiendo con OpenAI y Anthropic en la carrera por los agentes de IA de frontera. En lugar de abordar problemas científicos aislados, DeepMind busca crear herramientas generalistas que puedan aplicarse a múltiples disciplinas.
La noticia llega semanas después de que John Jumper, uno de los científicos galardonados con el Nobel por AlphaFold, anunciara su marcha a Anthropic. La salida de talento clave y la disolución del equipo original subrayan el giro de Google hacia la comercialización de la IA y la integración de sus avances en productos como Gemini, en un momento en que la competencia en IA generativa es feroz.
Mientras tanto, Google sigue explorando cómo la IA se filtra en todo tipo de trabajos. Una investigación reciente de la compañía muestra que el 68% de los empleos en Estados Unidos ya utilizan algún tipo de IA, aunque de media solo para el 21% de las tareas. Curiosamente, los trabajadores de oficios manuales, como mecánicos y técnicos, recurren cada vez más a la IA conversacional y multimodal para diagnósticos y aprendizaje en tiempo real.
El análisis de Salseo
- El desmantelamiento del equipo AlphaFold confirma que Google prioriza la monetización de la IA a través de Gemini frente a la investigación básica de prestigio. Para el inversor, esto puede acelerar los ingresos por servicios de IA, pero también diluye la ventaja científica que diferenciaba a DeepMind.
- La fuga de talento hacia rivales como Anthropic (donde ya está John Jumper) es una señal de alerta: si Google no retiene a las mentes brillantes que generan avances disruptivos, podría perder la próxima gran innovación en IA, justo cuando la competencia se intensifica.
- El movimiento sugiere que Alphabet ve más valor en crear un copiloto científico universal que en resolver problemas aislados. Si Gemini logra automatizar partes del método científico, el impacto comercial en sectores como la farmacéutica o la energía podría ser enorme, pero el riesgo de ejecución es alto y los plazos inciertos.
- La integración de la IA en trabajos manuales, que Google destaca en su investigación, abre una nueva vía de crecimiento para sus productos de nube y dispositivos. Sin embargo, es un mercado muy distinto al de la investigación de élite y requerirá una estrategia de adopción muy diferente.