Google dispara sus compromisos de gasto futuro hasta los 811.000 millones de dólares

Alphabet, la matriz de Google, ha aumentado sus obligaciones de gasto contratadas en casi 500.000 millones en solo tres meses, alcanzando una cifra récord que refleja la apuesta total por la infraestructura de inteligencia artificial.
Alphabet, la empresa detrás de Google, ha revelado que sus compromisos de gasto futuro contratados se han disparado hasta los 811.000 millones de dólares a finales de junio. Este dato, conocido a través de un informe trimestral, supone un salto de casi 500.000 millones en apenas tres meses y deja claro que la compañía está apostando fuerte por asegurarse los recursos necesarios para la inteligencia artificial.
Estos compromisos no son solo el presupuesto de inversión en equipos e instalaciones (el capex), sino que incluyen acuerdos de suministro y órdenes de compra abiertas para chips, centros de datos, electricidad, inventario, licencias de contenido y otros recursos. Es decir, Alphabet ya ha firmado contratos para gastar esa cantidad en el futuro, lo que muestra una planificación a largo plazo sin precedentes.
La noticia llega justo después de que la empresa anunciara sus resultados trimestrales y elevara su previsión de inversión en capital para este año: ahora espera gastar entre 195.000 y 205.000 millones de dólares, frente a los 180.000-190.000 millones anteriores. La dirección explicó que el aumento se debe a un despliegue más rápido de la capacidad de computación, mientras que la capacidad de terceros servirá como refuerzo temporal.
Sundar Pichai, CEO de Alphabet, defendió estas inversiones señalando que ven indicadores de demanda muy fuertes, incluyendo acuerdos a largo plazo y renovaciones. "Si acaso, la dinámica parece más saludable que hace un año, y eso nos da confianza para acometer estas inversiones", afirmó. Sin embargo, este gasto masivo ya ha tenido un efecto visible: la empresa registró su primer consumo neto de caja (cash burn) en la historia, quemando 5.900 millones de dólares en el segundo trimestre.
A pesar de esa salida de caja, la unidad de nube de Alphabet, que alquila potencia de cálculo para IA, creció un récord del 82%. Ahora, los inversores miran con lupa los próximos resultados de Microsoft, Meta y Amazon para comparar si los retornos de la IA justifican semejantes desembolsos. No hay que olvidar que las cinco grandes tecnológicas que más invierten en centros de datos de IA en Estados Unidos han duplicado su deuda en cinco años, añadiendo unos 350.000 millones de dólares en obligaciones.
El análisis de Salseo
- El salto en compromisos de gasto no es solo una cifra grande: muestra que Alphabet está cerrando contratos de suministro a largo plazo para evitar cuellos de botella en chips y energía, dos recursos críticos y escasos en la carrera de la IA. Esto le da ventaja frente a rivales que no puedan asegurarse esos insumos.
- Que la empresa haya tenido su primer 'cash burn' histórico a pesar del crecimiento récord en la nube indica que el retorno de estas inversiones todavía está lejos. El mercado está premiando la visión a largo plazo, pero si la demanda de servicios de IA no se acelera al mismo ritmo, la presión sobre el flujo de caja y la deuda podría ser un lastre.
- La confianza de Pichai se basa en acuerdos a largo plazo con clientes, pero esos contratos aún tienen que demostrar que no se cancelan si la economía se enfría. La señal clave a vigilar será la evolución de los ingresos de la nube en los próximos trimestres: si el crecimiento del 82% se mantiene o acelera, el gasto estará justificado; si se desacelera, las alarmas sonarán.
- El contexto de deuda creciente en todo el sector (Microsoft, Meta, Amazon, Oracle) sugiere que esta es una apuesta colectiva. Si alguna de estas grandes tecnológicas flojea en sus resultados de IA, podría arrastrar al resto, ya que todas compiten por los mismos recursos y clientes.