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Google estrena el acceso con selfi en vídeo: adiós a las contraseñas olvidadas

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Google estrena el acceso con selfi en vídeo: adiós a las contraseñas olvidadas

Alphabet lanza una función que permite iniciar sesión o recuperar la cuenta grabando un breve vídeo de tu cara, una apuesta por la biometría para simplificar la vida al usuario y reforzar la seguridad.

Google ha presentado este jueves una nueva forma de acceder a sus servicios que promete mandar al baúl de los recuerdos el clásico 'he olvidado mi contraseña'. La compañía, propiedad de Alphabet, ha lanzado una función que permite a los usuarios iniciar sesión o recuperar sus cuentas mediante un selfi en vídeo.

La mecánica es sencilla y aprovecha la cámara frontal del móvil o del ordenador. Cuando alguien necesita verificar su identidad, el sistema le pide que grabe un clip corto mostrando su rostro. Un algoritmo de inteligencia artificial compara esa grabación con las imágenes de referencia que el usuario ya tiene almacenadas en su cuenta de Google, como fotos de perfil o verificaciones anteriores.

Este movimiento encaja en la estrategia más amplia de la industria tecnológica por reducir la dependencia de las contraseñas tradicionales, que son vulnerables a robos y filtraciones. Google ya ofrecía opciones como las llaves de acceso (passkeys) o la verificación en dos pasos, pero el selfi en vídeo añade una capa biométrica que resulta más intuitiva para el gran público.

Aunque la compañía no ha detallado por ahora el despliegue geográfico ni los servicios concretos que estrenarán la función, fuentes cercanas apuntan a que se integrará primero en el ecosistema Android y en aplicaciones como Gmail o Google Fotos. La medida también podría acelerar la adopción de estándares de autenticación sin contraseña que impulsa la alianza FIDO, de la que Google es miembro destacado.

La noticia llega en un momento en que la seguridad digital está en el punto de mira, con ciberataques cada vez más sofisticados. Al apostar por la biometría facial, Google no solo busca mejorar la experiencia de usuario, sino también blindar las cuentas frente a accesos no autorizados, un quebradero de cabeza recurrente para millones de personas.

El análisis de Salseo

  • El verdadero valor de esta función no está en la comodidad, sino en reducir la superficie de ataque: al eliminar la contraseña como único factor, se dificultan los robos masivos de credenciales que luego se revenden en la dark web. Para Alphabet, cada cuenta vulnerable es un riesgo reputacional y un posible coste de soporte.
  • La jugada tiene una lectura competitiva clara: Apple lleva años empujando Face ID y Microsoft apuesta por Windows Hello. Google necesitaba su propia solución biométrica universal para no quedarse atrás en la guerra por el ecosistema de identidad digital, que es la puerta de entrada a todos sus servicios de pago y publicidad.
  • El reto estará en la ejecución: si el algoritmo falla con según qué tonos de piel, iluminaciones o accesorios (gafas, maquillaje), la polémica está servida. Habrá que vigilar las primeras reseñas de usuarios y si surgen quejas sobre sesgos, porque eso podría forzar a Google a ralentizar el despliegue o invertir más en I+D de reconocimiento facial inclusivo.
  • Para el inversor, esto no mueve agujas a corto plazo, pero sí refuerza la tesis de que Alphabet sigue integrando la IA en productos cotidianos para aumentar la retención de usuarios. Una autenticación más sencilla y segura reduce la fricción y mantiene a la gente dentro del ecosistema Google, lo que a largo plazo se traduce en más datos y más ingresos publicitarios.

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Fuente: Reuters