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Google ficha 12.000 personas en plena fiebre de la IA: ¿contrata o se transforma?

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Google ficha 12.000 personas en plena fiebre de la IA: ¿contrata o se transforma?

Alphabet sumó 11.830 empleados en un año, el mayor salto desde 2022, mientras eleva su inversión en IA a cifras récord. La plantilla crece, pero la tensión interna por los despidos no desaparece.

Mientras los titulares nos bombardean con despidos masivos en el sector tecnológico, la matriz de Google, Alphabet, ha hecho justo lo contrario: ha aumentado su plantilla en casi 12.000 personas en el último año. Según los resultados del segundo trimestre de 2026, la compañía pasó de 187.103 empleados a 30 de junio de 2025 a 198.933 un año después. Es decir, 11.830 nuevas incorporaciones netas.

El mayor empujón se dio precisamente en el segundo trimestre de 2026, cuando Alphabet sumó más de 4.000 trabajadores, lo que supone más de un tercio de toda la contratación neta del último año. La cifra sorprende porque el contexto está marcado por la tijera: desde 2022, gigantes como Meta, Amazon o Microsoft han recortado miles de puestos. La propia Google despidió a 12.000 personas en 2023 y ha seguido con ajustes menores que han afectado a otros miles.

La compañía no ha detallado qué perfiles han engordado más su nómina, pero sí ha dejado claro el destino del dinero: la inteligencia artificial. En la presentación de resultados, Alphabet elevó su previsión de inversión en capital para 2026 hasta una horquilla de entre 195.000 y 205.000 millones de dólares, muy por encima de los 190.000 millones que calculaba antes. La razón es que la demanda de infraestructura para IA sigue superando la capacidad disponible.

Este contraste entre crecimiento de plantilla y apuesta por la IA no es casual. Mientras la empresa contrata para construir y mantener esa infraestructura, los empleados actuales viven con inquietud. La semana pasada, unos 4.500 trabajadores de Google en Estados Unidos firmaron una petición dirigida al CEO Sundar Pichai y a tres altos ejecutivos para exigir más protección frente a los despidos. La carta refleja el miedo a que la automatización acabe haciendo prescindibles muchos puestos, sobre todo los más junior.

En definitiva, Alphabet está en una encrucijada: por un lado, necesita talento para alimentar su ambición en IA; por otro, la eficiencia que promete esa misma tecnología amenaza con dejar obsoletas ciertas funciones. Los resultados trimestrales, con unos ingresos de 119.800 millones de dólares (un 24% más que el año anterior), le dan margen para invertir, pero la presión interna y la incógnita de hacia dónde van esos nuevos puestos mantienen el runrún en los pasillos de Mountain View.

El análisis de Salseo

  • El aumento de plantilla no es contradictorio con la IA: Google necesita ingenieros y técnicos para construir centros de datos y desarrollar modelos, no solo para tareas que la IA pueda reemplazar. La clave estará en ver si el crecimiento se concentra en áreas técnicas o si también abarca perfiles administrativos y de soporte, más susceptibles de automatización.
  • La subida del gasto en capital (capex) hasta 205.000 millones de dólares es una señal de que la guerra por la infraestructura de IA va en serio. Si la demanda sigue superando la oferta, Alphabet podría estar creando un foso competitivo difícil de igualar para rivales con menos músculo financiero, pero también asume un riesgo si la monetización de la IA no llega al ritmo esperado.
  • La petición de 4.500 empleados muestra una brecha entre la estrategia corporativa y la percepción de la plantilla. Si el malestar se extiende, Google podría tener problemas para retener talento clave justo cuando más lo necesita. Habrá que vigilar si la empresa responde con medidas concretas de estabilidad laboral o si se limita a gestionar el ruido mediático.
  • El trasfondo positivo: los ingresos suben un 24% y dan cobertura a esta expansión. Pero el mercado castigará cualquier señal de ineficiencia. Si el crecimiento de la plantilla no se traduce en mejores productos de IA o en ingresos sostenidos, la presión de los inversores para recortar volverá rápidamente.

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