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Google planta cara a Anthropic y OpenAI con su IA para abogados

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Google planta cara a Anthropic y OpenAI con su IA para abogados

Google ha presentado Gemini Enterprise for Legal, una suite de agentes de IA para despachos que revisa contratos, vigila cambios regulatorios y busca en documentos internos. La compañía se suma así a la carrera por un sector donde Anthropic, OpenAI y Microsoft ya han movido ficha.

Google ha puesto el punto de mira en los despachos de abogados. La compañía presentó el martes Gemini Enterprise for Legal, un paquete de herramientas de inteligencia artificial pensado para un sector que se toma muy en serio eso de la confianza y la precisión. La suite incluye habilidades de Gemini ya preparadas y agentes virtuales que se conectan a los sistemas donde el despacho guarda su información y ejecutan tareas por su cuenta. En la práctica, los abogados podrán usarla para revisar y negociar contratos, seguir los cambios regulatorios y buscar en archivos de casos y documentos internos. Google promete, además, que los datos de los clientes no se usarán para entrenar sus modelos.

Con este movimiento, Google entra de lleno en una carrera que ya tiene varios jugadores. Anthropic lleva desde principios de año cortejando a los abogados con plugins para revisión de documentos y redacción. OpenAI está montando un equipo de software legal liderado por Jason Boehmig, el fundador de Ironclad. Y Microsoft también ha estrenado este año un agente legal. Todas ven dólares en un sector que gasta millones en tecnología y que está obligado a modernizarse.

La presión no viene solo de la tecnología, sino de los clientes. Los despachos están siendo empujados a trabajar más rápido y a dejar de facturar horas de asociados por tareas que un agente puede hacer en segundos. Al mismo tiempo, los departamentos legales internos quieren automatizar parte del trabajo para mandar menos asuntos a abogados externos y recortar facturas. Google quiere ser el centro de esa transformación. En su presentación, la compañía asegura que la inteligencia artificial general "no es ni de lejos suficiente" para los abogados, y dice que ha desarrollado la suite con aportaciones de despachos como Cleary Gottlieb y Freshfields.

Para que los agentes trabajen con los datos de cada despacho, Google se ha aliado con los proveedores que ya guardan esos documentos. Para litigios, con Everlaw y Relativity; para la gestión de casos y contratos, con iManage, NetDocuments y Docusign. También colabora con Thomson Reuters, Harvey y Legora. Estas alianzas explican en parte por qué las acciones del sector legal tecnológico apenas se movieron: Thomson Reuters cayó alrededor de un 3%, un día después de anunciar su primer modelo de IA, y DocuSign bajó menos de un 2%. El contraste con febrero es evidente: entonces, un pequeño lanzamiento de Anthropic borró decenas de miles de millones de dólares de valor de las empresas de legal tech, porque los inversores temieron que la irrupción del gigante dejara fuera a los actuales. Ahora Google parece ir con mano izquierda: en lugar de arrollar, integra.

El análisis de Salseo

  • La jugada de Google no es aplastar a los proveedores de software legal, sino convertirse en el pegamento que los une. Al aliarse con Everlaw, Relativity, iManage o Thomson Reuters, Google evita el desplome que provocó Anthropic en febrero: los inversores vieron que no viene a sustituir a los incumbentes, sino a venderles la inteligencia. La caída contenida de las acciones del sector lo confirma.
  • El dato de que los datos de los clientes no se usarán para entrenar los modelos no es un detalle menor: es la llave para entrar en un sector donde la confidencialidad es sagrada. Google necesita que los despachos confíen en que sus contratos y estrategias de litigio no acaban en un modelo que luego use la competencia. Ese mensaje, junto al de que la IA general "no es suficiente", va directo a la preocupación real del abogado: precisión y trazabilidad, no un chatbot brillante.
  • La tensión de fondo no es tecnológica, es económica. Los clientes de los despachos están hartos de pagar horas de asociados por tareas que un agente hace en segundos, y los departamentos legales internos quieren hacer más con menos. Si esta herramienta funciona, el modelo de facturación por horas de la abogacía se resiente; si no funciona, los despachos seguirán facturando como siempre. Por eso el movimiento de Google es también una apuesta por cambiar cómo se cobra el trabajo legal.
  • La señal a vigilar es la reacción de Thomson Reuters, que presentó su propio modelo de IA justo un día antes y aun así vio caer sus acciones un 3%. Si los despachos empiezan a adoptar Gemini Enterprise, los incumbentes del software legal tendrán que demostrar que su valor no es solo guardar documentos, y Anthropic y OpenAI tendrán que responder con algo más que plugins. El próximo movimiento de cualquiera de los tres dirá si esta carrera se juega con alianzas o con cuchillos.

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