Google quiere que Hollywood deje de retratar la tecnología como una amenaza

Google lanza 100 Zeros, una alianza con Range Media Partners para influir en cómo aparece la tecnología en pantalla, con microdramas para móvil que llegan a su app de streaming en diciembre.
Google quiere cambiar el guion de Hollywood. La compañía considera que el cine y las series llevan años retratando la tecnología —y, sobre todo, la inteligencia artificial— como una cuenta atrás hacia la catástrofe, y ha decidido plantar cara a ese relato con dinero y con proyectos propios. Su arma es 100 Zeros, una alianza con la productora Range Media Partners que funciona al margen de YouTube y que persigue tres objetivos: influir en cómo se muestra la tecnología en pantalla (especialmente la suya), experimentar con formatos de entretenimiento emergentes y tejer relaciones con el talento de la industria.
El mejor ejemplo de esa estrategia es 'Sweetwater', un cortometraje protagonizado por Kyra Sedgwick que ya se ha proyectado en festivales. En él, la actriz da vida al holograma con inteligencia artificial de una estrella de cine fallecida que se aparece a su hijo para consolarlo. Es decir, justo lo contrario del relato distópico habitual: aquí la IA es una fuente de consuelo y conexión. La película la encargó Google junto a Range y contó con el asesoramiento de investigadores de IA de la compañía, que ayudaron a que el 'fantasma digital' resultara verosímil.
El siguiente paso son los microdramas: series pensadas para verse en el móvil, con capítulos cortos y serializados, que empezarán a distribuirse en diciembre a través de la aplicación de streaming Google TV. La compañía los usa como campo de pruebas de sus herramientas de producción con IA y del resto de su tecnología, y a la vez como puerta de entrada para trabajar con productores y actores de primer nivel. Entre los títulos hay uno de 30 episodios, 'Dateable', firmado por Mike Fleiss, el creador de 'The Bachelor': un reality sobre una mujer que corre para encontrar el amor antes de cumplir los 30 años y que se graba a sí misma con un teléfono Android.
El objetivo declarado es corregir lo que Google considera una imagen injusta. 'A menudo has visto la tecnología representada en pantalla de una forma que busca hacer una crítica que puede estar simplemente mal informada', explica Jonathan Zepp, responsable de contenido y plataformas de entretenimiento de la compañía. Con este movimiento, Google no solo busca que sus productos salgan bien parados en la ficción, sino colocarse en el centro de la conversación sobre cómo se produce el entretenimiento en la era de la IA.
Para el inversor, la operación no mueve cifras de negocio a corto plazo: no hay ingresos relevantes ni un contrato que altere las cuentas de la compañía. Lo interesante es lo que revela sobre su estrategia. La batalla por la inteligencia artificial se libra también en el terreno cultural: si la opinión pública asocia la IA con el miedo, la presión regulatoria y el rechazo social crecen, y eso sí acaba afectando al negocio. Controlar el relato en la ficción es, en la práctica, una inversión en reputación.
El análisis de Salseo
- Moldear la ficción es una herramienta de reputación relativamente barata: si la IA aparece una y otra vez como villana en pantalla, se refuerza el miedo social que después alimenta regulaciones más duras. Para Google sale más a cuenta pagar historias amables ahora que la factura política más adelante.
- El negocio de verdad no es 'Sweetwater', sino los microdramas para móvil: contenido de consumo rápido, pensado para el teléfono y barato de producir con herramientas de IA. Para Google TV, que compite con plataformas mucho más grandes, es una vía para tener contenido propio sin depender de terceros.
- Las relaciones con el talento (Mike Fleiss, Kyra Sedgwick) valen más que los proyectos en sí: Google se coloca dentro de la industria justo cuando Hollywood debate cómo usar la IA en la producción. Esos contactos pueden convertirse en acuerdos tecnológicos cuando el sector se decida a adoptarla.
- El riesgo es la credibilidad: un corto encargado por Google para decir cosas bonitas de la IA puede leerse como publicidad encubierta, y entonces el mensaje se gira en contra. Señal concreta a vigilar: cómo reciben los microdramas en diciembre y si actores y guionistas de renombre se suman al proyecto sin condiciones.