Producto

Google lanza Gemini 4 Argon, pero Wall Street quiere ya un agente personal

·NeutralImpacto medio
Google lanza Gemini 4 Argon, pero Wall Street quiere ya un agente personal

Google presenta Gemini 4 Argon con cifras competitivas y precios agresivos, pero la batalla de la IA se ha desplazado a los agentes personales, donde su Spark de pago se queda atrás frente al Muse gratuito de Meta.

Google ha presentado este miércoles Gemini 4 Argon, su nuevo modelo estrella de inteligencia artificial, con el que promete avances importantes en programación, ciberseguridad y tareas complejas. Según los baremos que se usan en el sector, Argon empata con OpenAI en una prueba clave de ciberseguridad y firma los mejores resultados en ingeniería de software. En precio también aprieta: 2 dólares por cada millón de "tokens" de entrada y 10 por cada millón de salida, la misma tarifa que el recién rebajado GPT-6.1 Sol de OpenAI. Un "token", para que nos entendamos, viene a ser unas tres cuartas partes de una palabra.

Pero el asunto no es solo otro modelo más potente. La atención —y el dinero— se está desplazando hacia los "agentes personales": programas capaces de actuar por ti, revisando correos, reservando viajes o cuadrando gastos. Ahí Google va por detrás en la conversación: Meta lanzó Muse el mes pasado y ya acumula millones de descargas, llegando a lo más alto de la App Store de Apple por delante de ChatGPT, con más de 5 millones de descargas a 30 de septiembre según Sensor Tower. Esta misma semana OpenAI ha movido ficha con Dots, su propia propuesta de agente personal.

Google juega en casa en el apartado de los datos: miles de millones de personas usan Gmail, Calendar, Chrome y el Buscador, así que sus mensajes y su agenda ya viven dentro del ecosistema de la compañía. Eso debería ser una ventaja enorme para construir un asistente que salte de un servicio a otro. El problema es el acceso: Spark, su agente personal, sigue limitado a los suscriptores de pago, mientras que Muse es gratis con topes de uso. Lanzado en mayo en la conferencia I/O, Spark funciona sobre Gmail y Calendar, navega webs con Chrome y rellena formularios, pero —a diferencia del de Meta— no hace llamadas ni compra por ti: te acompaña en el proceso y te devuelve el control para que apruebes la operación.

Google está evaluando si Argon puede darle músculo a Spark. Tulsee Doshi, responsable de producto de Gemini, ha explicado a CNBC que el nuevo modelo destaca en encargos largos y con muchos pasos, aunque la compañía sigue estudiando dónde encaja mejor. El matiz importante: para las tareas del día a día un agente no necesita el modelo más caro; durante el verano Google lanzó modelos más baratos y ligeros para eso, y Doshi sostiene que seguirán siendo la base, reservando los potentes para lo complejo. Y es que el coste manda: mantener agentes funcionando de forma continua es caro, y el precio de lanzamiento de Argon (2 y 10 dólares por millón de tokens) se duplicará más adelante, hasta 4 y 20 dólares.

El mercado no lo tiene claro. En los últimos tres meses, Alphabet cae alrededor de un 6%, mientras Meta sube un 19% en ese mismo periodo. Los analistas de JPMorgan escribieron el jueves que Google necesita un avance serio en agentes personales para ilusionar al consumidor, mientras que Bank of America ve en Gemini 4 una vía para reforzar su negocio de nube y sus productos actuales, además de la base para un futuro agente. En paralelo, el debate sobre la seguridad se ha calentado: el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, pidió hace tres semanas a los grandes laboratorios que frenen el ritmo de desarrollo. Argon, además, todavía no está disponible de forma general y Google participa en un proceso voluntario de pruebas de seguridad del Gobierno de Estados Unidos.

El análisis de Salseo

  • El modelo ya no es donde se decide la batalla: Argon iguala a OpenAI en pruebas y en precio, así que esa ventaja es difícil de sostener en el tiempo. Lo que mueve la acción es la capa de arriba, los agentes, y ahí Meta reparte gratis lo que Google cobra.
  • Google tiene la materia prima (correo, agenda, buscador) pero está convirtiendo peor: su ventaja en datos solo se traduce en dinero si abre Spark a una versión gratuita o lo integra de serie en servicios que ya usa todo el mundo. Ese es el anuncio que conviene vigilar.
  • Ojo con los márgenes: un agente que trabaja todo el día quema "tokens" sin parar y Argon duplicará tarifas más adelante. El negocio depende de mezclar modelos baratos para lo rutinario con el modelo caro solo para lo complejo, no de presumir de baremo.
  • La parte que el titular no cuenta es la confianza: el experimento de Meta con personas reales atendiendo llamadas que Muse no resolvía (y su freno por dudas de privacidad) muestra el riesgo de dar a un asistente acceso a datos sensibles. Que Google deje al usuario aprobar la compra puede frenar el producto, pero también juega a su favor ante los reguladores.

Empresas mencionadas

Fuente: CNBC