Google mueve ficha: Demis Hassabis deja DeepMind para ser el visionario que Alphabet necesita en IA

Alphabet coloca a Demis Hassabis como científico jefe en un momento crítico: Google pierde terreno en IA comercial y busca un golpe de efecto con la mente detrás de AlphaFold.
Alphabet ha sacudido su cúpula de inteligencia artificial con un movimiento que pocos esperaban. Demis Hassabis, cofundador de DeepMind y premio Nobel de Química, deja de ser CEO de la división para convertirse en el nuevo científico jefe del grupo. Al mismo tiempo, Jeff Dean, histórico responsable científico de Google, abandona la compañía. La noticia, adelantada por Business Insider, pilló a los mercados con el pie cambiado: las acciones de Alphabet llegaron a caer un 6%.
El cambio llega en un momento delicado para el gigante de las búsquedas. Tras un 2025 en el que parecía liderar la carrera de la IA, Google se ha quedado rezagada en codificación —el primer gran negocio comercial de la inteligencia artificial— y sigue posponiendo el lanzamiento de su nuevo modelo de frontera. Con este giro, la empresa busca recuperar el impulso y dar un salto más allá de los chatbots y el código.
Según varios empleados actuales y antiguos consultados por Business Insider, Hassabis nunca ha sentido pasión por los productos comerciales. "No le importan los chatbots", afirma un veterano de Google. "Quiere usar la IA para curar el cáncer". Su obsesión siempre ha sido la ciencia: AlphaFold, el sistema que resolvió el problema del plegamiento de proteínas, le valió el Nobel y demostró que la IA puede acelerar descubrimientos que cambian el mundo. Ahora, liberado de la gestión diaria y de las tensiones políticas internas, podrá centrarse en esa visión a largo plazo.
El propio Hassabis ha descrito el momento actual como "las estribaciones de la Singularidad", esa hipotética explosión de inteligencia que superaría a la humana. En una nota interna, escribió: "He trabajado toda mi vida por la AGI y siento que está cerca. Es crítico que demos los siguientes pasos correctamente para que todo esto salga bien para la humanidad y entremos en una increíble nueva era de descubrimiento y asombro". Su nuevo rol en Alphabet le dará una perspectiva más amplia para perseguir ese objetivo, aunque algunos dentro de la empresa dudan si ganará o perderá influencia real.
Mientras tanto, Google sufre una fuga de cerebros. Además de Dean, otros tres investigadores de alto nivel dejan la compañía. La salida de Hassabis de la primera línea ejecutiva puede interpretarse como un intento de retener el talento clave y dar un golpe de timón estratégico. Para los inversores, la pregunta es si este movimiento será suficiente para recuperar el terreno perdido o si, por el contrario, refleja una falta de rumbo en un momento en que la competencia aprieta más que nunca.
El análisis de Salseo
- El movimiento coloca a Hassabis donde puede generar más valor a largo plazo: pensar en el próximo AlphaFold, no en mejorar el chatbot de turno. Si Alphabet logra un avance científico disruptivo, podría redefinir la carrera de la IA mucho más que ganando cuota en codificación.
- La caída inicial del 6% en bolsa muestra el nerviosismo del mercado ante cualquier cambio en la cúpula de IA, pero también puede ser una reacción exagerada. Hassabis seguirá vinculado a DeepMind como presidente y su nuevo puesto le da más libertad, no menos.
- La fuga de talento es la señal de alarma real. Perder a Jeff Dean y a otros investigadores clave en plena guerra por la IA generativa puede debilitar la capacidad de ejecución de Google a corto plazo, justo cuando más necesita demostrar que puede lanzar modelos competitivos.
- El historial de Hassabis sugiere que priorizará la seguridad y el impacto social de la IA. Si logra avances en salud o ciencia, Google podría diferenciarse de rivales centrados solo en productos comerciales. Pero el riesgo es que esa visión choque con la presión por monetizar la IA rápidamente.