Regulación

Google pide al tribunal europeo que mantenga la anulación de su multa de 1.700 millones

·PositivoImpacto medio
Google pide al tribunal europeo que mantenga la anulación de su multa de 1.700 millones

Alphabet defiende ante el Tribunal de Justicia de la UE el fallo que tumbó la sanción por supuestas prácticas anticompetitivas en su negocio publicitario.

Google ha dado un paso más en su larga batalla legal con Bruselas. La compañía, propiedad de Alphabet, ha pedido al Tribunal de Justicia de la Unión Europea que respalde la decisión de un tribunal inferior que anuló una multa de 1.490 millones de euros (unos 1.700 millones de dólares). La sanción, impuesta en 2019 por la Comisión Europea, acusaba al gigante tecnológico de haber abusado de su posición dominante en el mercado de la publicidad online entre 2006 y 2016.

El caso se remonta a las prácticas de Google con su plataforma AdSense for Search. Según los reguladores, la empresa imponía cláusulas restrictivas a los sitios web que usaban su buscador, impidiéndoles mostrar anuncios de competidores. Esto, argumentaba Bruselas, limitaba la competencia y reforzaba el monopolio de Google en la publicidad digital. Sin embargo, en 2022 el Tribunal General de la UE le dio la razón a Google y anuló la multa, al considerar que la Comisión no había demostrado suficientemente el perjuicio a la competencia.

Ahora, la Comisión Europea ha recurrido esa anulación ante la máxima instancia judicial europea. En la vista celebrada este miércoles, los abogados de Google defendieron que el tribunal inferior actuó correctamente al exigir pruebas más sólidas. "La Comisión no puede basarse en suposiciones", argumentaron, según recoge Reuters. La empresa sostiene que sus contratos no eran exclusivos y que los rivales tenían margen para competir.

Este litigio es solo uno de los frentes abiertos entre Google y las autoridades europeas. La compañía acumula más de 8.000 millones de euros en multas por otros casos de competencia, como el del sistema operativo Android o el de comparadores de precios. Aunque esta sanción de 1.490 millones es relativamente menor, su resultado podría sentar jurisprudencia sobre el nivel de prueba que Bruselas debe aportar en casos de abuso de posición dominante.

Para los inversores, el desenlace no es baladí. Una victoria de Google reforzaría la percepción de que las grandes tecnológicas pueden desafiar con éxito las decisiones de la Comisión, mientras que un revés podría reabrir la puerta a sanciones más estrictas. La decisión final del tribunal se espera en los próximos meses.

El análisis de Salseo

  • Más que el dinero, lo que está en juego es el estándar de prueba: si el tribunal exige a la Comisión demostrar un daño real y no solo potencial, futuras multas antimonopolio contra tecnológicas serán más difíciles de imponer.
  • La defensa de Google se apoya en que sus contratos con AdSense no eran exclusivos, lo que cuestiona la idea de un mercado publicitario completamente cerrado; si el tribunal lo acepta, otras empresas con modelos similares podrían beneficiarse.
  • Aunque la multa anulada es pequeña en comparación con los ingresos de Alphabet, el caso refleja un cambio de estrategia: Google prefiere litigar hasta el final en lugar de negociar, lo que alarga la incertidumbre regulatoria.
  • El fallo final podría influir en investigaciones en curso, como la del mercado de publicidad digital en EE.UU., donde el Departamento de Justicia también acusa a Google de prácticas monopolísticas.

Empresas mencionadas

Fuente: Reuters