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Google ultima el lanzamiento de Gemini 4 mientras prueba en secreto una versión aún mejor

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Google ultima el lanzamiento de Gemini 4 mientras prueba en secreto una versión aún mejor

Alphabet se prepara para lanzar al público Gemini 4 'Argon', pero dentro de la compañía los empleados ya están probando 'Carbon', una versión que describen como comparable a los mejores modelos de Anthropic para programar.

Alphabet está a punto de sacar al mercado su nuevo modelo de inteligencia artificial, Gemini 4, conocido internamente como 'Argon'. Pero mientras prepara ese desembarco público, dentro de la empresa ya hay quien está trasteando con versiones posteriores que, según ellos mismos, funcionan bastante mejor. La más reciente se llama 'Carbon' y lleva disponibles unos días en Jetski, la plataforma interna de programación de Google, según los documentos y capturas de pantalla que ha podido ver Business Insider. La compañía ha declinado hacer comentarios sobre esta información.

Los comentarios de los empleados en los canales internos de mensajería son llamativos. Uno de ellos asegura que Carbon "se siente como Opus 5.5" para tareas de código, en referencia al modelo más potente de Anthropic para programación con agentes autónomos, aunque avisa de que necesitaría probarlo más a fondo. Otro escribe directamente que "¡Carbon es realmente bueno!" y un tercero apunta que "el nuevo modelo Gemini pro se siente bastante bien", usando la etiqueta 'Next' que suele acompañar a las actualizaciones internas de Gemini. Eso sí, todo esto es percepción de empleados en pruebas tempranas, no resultados oficiales.

El contexto importa. Google anunció su generación Gemini 4 a finales de septiembre y presume de que Argon rinde en la frontera de la tecnología en varias pruebas de programación y de trabajo con conocimiento, con dominios como el legal y el financiero. También destacó su foco en ciberseguridad defensiva y su plan de darlo primero a los socios de su programa Fairwind —una iniciativa para testar vulnerabilidades en modelos nuevos— antes de abrirlo a todo el mundo. Por dentro, la compañía maneja varios nombres (Argon, Barium y Carbon) que no siempre coinciden con los nombres públicos: un documento interno recoge que el modelo 'Barium-B' fue el elegido para ser conocido públicamente como Argon. No se ha podido determinar si Carbon acabará siendo otra actualización bajo la marca Argon o un modelo distinto dentro de la familia Gemini 4, y tampoco hay garantía de que llegue a lanzarse.

Lo que revela todo esto es dónde está la pelea de verdad: los asistentes que programan solos. Anthropic y OpenAI se han adelantado entre los desarrolladores con modelos pensados para ingeniería compleja, y Google está bajo presión para demostrar que sigue en la primera fila. Las versiones tempranas de Argon gustaron en general dentro de la empresa, pero un empleado llegó a decir que se quedaban atrás en algunas tareas de código frente a Claude Opus 5, un lanzamiento más antiguo de Anthropic. Las nuevas actualizaciones podrían cerrar esa distancia. Esta misma semana, además, Google ha presentado un agente de IA Gemini "universal" pensado para el entorno de trabajo, en plena batalla por los asistentes autónomos entre los grandes de la IA.

El análisis de Salseo

  • El campo de batalla que de verdad importa aquí es el código, no el chatbot que responde preguntas. Los agentes que programan solos son el producto por el que las empresas están dispuestas a pagar suscripciones caras, y es justo donde OpenAI y Anthropic tomaron ventaja. Por eso Google compara su modelo con el tope de Anthropic: si Carbon convence a los desarrolladores, Gemini deja de ser la alternativa barata y pasa a ser la herramienta con la que se construye software.
  • Los nombres internos cuentan una historia interesante: Argon, Barium y Carbon son tres etiquetas para una misma generación, y un documento revela que 'Barium-B' fue lo que se convirtió en el Argon público. Es decir, lo que Google anuncia no es necesariamente lo último que tiene dentro, sino lo que decide enseñar. La señal a vigilar es clara: si Carbon acaba saliendo con nombre propio o se queda como una actualización silenciosa de Argon, sabremos si Google está guardando munición o simplemente probando cosas que no cuajan.
  • Cuidado con emocionarse: los elogios vienen de empleados en pruebas tempranas, no de rankings públicos. Ya pasó antes con Argon, que gustaba dentro pero que un empleado situó por detrás en tareas de código respecto a un modelo más viejo de Anthropic. La prueba de fuego no será la filtración, sino los números que se publiquen cuando el modelo llegue a la API y se vea cuántas empresas lo adoptan de verdad en sus equipos de desarrollo.
  • El matiz que el titular no cuenta es que Alphabet no necesita ganar la carrera del mejor modelo para ganar dinero. Su ventaja es la distribución: tiene buscador, nube, móviles y ofimática donde colocar sus modelos sin que el usuario tenga que elegir nada. Le basta con ser lo bastante bueno para que nadie se vaya a la competencia. La contrapartida para el inversor es que una mejora interna del modelo, por sí sola, mueve poco la acción; lo que moverá la aguja es cuánto de ese músculo se convierte en ingresos por suscripciones y en contratos de nube.

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