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Google sacude su cúpula de IA: Hassabis y Dean se apartan y las acciones caen un 5%

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Google sacude su cúpula de IA: Hassabis y Dean se apartan y las acciones caen un 5%

Alphabet reorganiza su liderazgo en inteligencia artificial: Demis Hassabis deja de ser CEO de DeepMind y Jeff Dean se marcha. El mercado reacciona con una caída del 5% ante el temor a perder ventaja competitiva frente a OpenAI y Anthropic.

Google ha anunciado un terremoto en la cúpula que dirige sus esfuerzos en inteligencia artificial. Sundar Pichai, CEO de Alphabet, confirmó el miércoles que Demis Hassabis dejará de ser el consejero delegado de DeepMind para convertirse en el científico jefe de Alphabet, un cargo desde el que se centrará en la investigación a largo plazo. Al mismo tiempo, Jeff Dean, una leyenda dentro de la ingeniería de Google, también se aparta de sus funciones actuales para poner en marcha un nuevo proyecto junto a Sanjay Ghemawat, otro peso pesado de la compañía.

La sacudida llega en un momento delicado. Google se enfrenta a una presión cada vez mayor por parte de rivales como OpenAI y Anthropic, que le están comiendo terreno en áreas clave como la programación asistida por inteligencia artificial. Los inversores no han recibido bien la noticia: las acciones de Alphabet llegaron a desplomarse hasta un 5% tras el anuncio, reflejando el temor a que estos cambios resten capacidad de ejecución justo cuando la batalla por la IA está más encarnizada que nunca.

Las reacciones de expertos y analistas no se han hecho esperar. Sebastian Mallaby, autor de un libro sobre Hassabis y DeepMind, considera que la reorganización no es más que "la formalización de algo que ya venía ocurriendo de manera informal". Según Mallaby, Hassabis llevaba tiempo ejerciendo de "embajador de la IA de Google", mientras que Koray Kavukcuoglu ya dirigía el día a día de la investigación en DeepMind. Además, recuerda que Hassabis libró una batalla de tres años con Alphabet para conseguir supervisión externa sobre el despliegue de la IA de DeepMind, una lucha que ahora podría retomar desde su nuevo puesto.

Otras voces son menos optimistas. Ben Pouladian, fundador de la firma de investigación BEP Research, cree que este movimiento demuestra que Google "por fin quiere jugar para ganar". A su juicio, colocar a Amin Vahdat —el arquitecto detrás de la infraestructura de los chips TPU de Google— más cerca del centro de decisiones busca "racionalizar toda la maquinaria: menos política interna, mejor asignación de recursos de computación y una sola estrategia de IA". Sin embargo, para Zvi Mowshowitz, fundador de Balsa Research, la lectura es muy distinta: "Esto pone el último clavo en el ataúd de que DeepMind tenga prácticas de seguridad significativas o independencia del resto de Google". En su opinión, Hassabis ha sido "ascendido para quitárselo de en medio" y Jeff Dean simplemente se aparta.

El periodista Tae Kim, autor del boletín First Adopter, va aún más lejos y sentencia que puede ser "game over" para DeepMind. "Jeff Dean y Demis Hassabis son los dos ejecutivos de IA más importantes de Google. Jeff se va y Demis deja el liderazgo operativo del día a día", escribió en X. Mientras, el multimillonario Vinod Khosla salió en defensa de Google, recordando que la compañía ha sido "la verdadera fuente de la aceleración de la IA", desde los coches autónomos de Waymo hasta las fuertes inversiones en IA, y que el equipo directivo, incluidos Sundar, Larry y Sergey, "se merecen todo el crédito por creer, invertir y acelerar esto".

El análisis de Salseo

  • La salida de los dos pesos pesados de la IA en Google puede interpretarse como un intento de simplificar la toma de decisiones, pero también como una pérdida de talento justo cuando la competencia aprieta más. Si la nueva estructura no acelera el lanzamiento de productos, el castigo en bolsa podría ir a más.
  • El ascenso de Amin Vahdat, responsable de los chips TPU, sugiere que Google quiere integrar más el hardware y el software de IA para optimizar costes y rendimiento. Es una jugada defensiva frente a rivales que están construyendo sus propias infraestructuras cada vez más eficientes.
  • La preocupación por la seguridad de la IA que representaba Hassabis queda en el aire. Si DeepMind pierde su independencia real, Google podría acelerar despliegues sin las mismas salvaguardas, lo que a largo plazo podría traer problemas regulatorios o de reputación.
  • El desplome del 5% en bolsa muestra que el mercado valora mucho el liderazgo individual en IA. Habrá que vigilar si los próximos lanzamientos de Google (especialmente en asistentes de código) mantienen el ritmo frente a OpenAI y Anthropic; cualquier retraso confirmaría los peores temores.

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