Google, Tesla e Intel se la juegan esta semana con sus resultados trimestrales

Los tres gigantes tecnológicos presentan sus cuentas del segundo trimestre entre el 22 y el 24 de julio. El foco estará en la nube de Google, las entregas de Tesla y el plan de recuperación de Intel.
La temporada de resultados del segundo trimestre ha arrancado con buen pie y esta semana le toca el turno a tres pesos pesados de la tecnología: Alphabet (Google), Tesla e Intel. Alphabet y Tesla presentarán sus cifras tras el cierre del mercado el 22 de julio, mientras que Intel hará lo propio el día 24. Los inversores están especialmente atentos a lo que digan estas compañías, ya que sus resultados pueden marcar el tono para todo el sector.
En el caso de Alphabet, el consenso de analistas espera un beneficio ajustado por acción de 2,88 dólares, un 24,7% más que hace un año, y unos ingresos de 117.000 millones de dólares, un 21,3% superiores. El motor principal sigue siendo el buscador de Google, pero todas las miradas están puestas en Google Cloud, su división de computación en la nube, que se ha convertido en el segmento de mayor crecimiento. La compañía está invirtiendo miles de millones en inteligencia artificial para reforzar su posición competitiva, y ya presume de una cartera de pedidos en la nube de 462.000 millones de dólares. Además, acaba de lanzar sus nuevos chips de IA personalizados, los TPU de octava generación, con los que planta cara a Nvidia.
Tesla, por su parte, llega con unas expectativas más modestas pero con varios frentes abiertos. Los analistas prevén un beneficio ajustado por acción de 0,52 dólares, un 30% más, y unas ventas de 26.070 millones de dólares, un 16% superiores. La buena noticia es que las entregas de vehículos del segundo trimestre superaron las previsiones, impulsadas por la fuerte demanda en China y Europa. Sin embargo, preocupan los retrasos en la producción del Cybercab y el despliegue de su flota de robotaxis, así como las fuertes inversiones en inteligencia artificial y capacidad de fabricación, que podrían llevar a un flujo de caja libre negativo en 2026.
Intel afronta sus resultados con la presión de demostrar que su plan de recuperación va por buen camino. Se espera un beneficio ajustado por acción de 0,22 dólares, frente a las pérdidas de 0,10 dólares del mismo periodo del año anterior, y unos ingresos de 14.420 millones de dólares, un 12,1% más. El gasto en infraestructura de inteligencia artificial está impulsando la demanda de sus centros de datos y su negocio de IA, y la compañía también está expandiendo su capacidad de fabricación gracias a una subvención de 8.900 millones de dólares. Los inversores querrán ver si estas palancas son suficientes para devolver a Intel a la senda del crecimiento sostenible.
En cuanto al sentimiento de mercado, Alphabet cuenta con una clara recomendación de compra por parte de los analistas, con un precio objetivo medio de 437,79 dólares que implica un potencial alcista del 26,3%. Tesla, en cambio, divide más las opiniones y se lleva un consejo de mantener, con un precio objetivo de 405,42 dólares y un potencial del 6,5%. Para Intel, las expectativas son más cautelosas. Los operadores de opciones, por su parte, anticipan movimientos significativos en las tres acciones tras la publicación de resultados: un 7,33% para Alphabet, un 7,08% para Tesla y hasta un 15% para Intel, muy por encima de sus medias históricas.
El análisis de Salseo
- El verdadero termómetro para Alphabet será el crecimiento de Google Cloud. Si la división mantiene un ritmo superior al 25% y la cartera de pedidos sigue engordando, la acción podría revalorizarse con fuerza, porque el mercado aún infravalora su potencial en IA frente a competidores como Microsoft Azure.
- Tesla se enfrenta a una paradoja: vende más coches que nunca, pero su futuro en bolsa depende de promesas como el robotaxi y el Cybercab. Cualquier retraso adicional en estos proyectos podría castigar la acción, incluso si las entregas trimestrales son sólidas. La clave estará en el tono de Elon Musk sobre los plazos.
- Intel es la apuesta más arriesgada de las tres. Su recuperación depende de factores externos (el boom de la IA) y de ejecutar su plan de fabricación sin tropiezos. Un beneficio por acción positivo es un primer paso, pero el mercado querrá ver mejoras en márgenes y una guía ambiciosa para el próximo trimestre; de lo contrario, la volatilidad implícita del 15% podría jugar en su contra.
- El elevado movimiento que descuentan las opciones (especialmente en Intel) sugiere que el mercado espera sorpresas. Si los resultados están en línea, podríamos ver una fuerte contracción de la volatilidad, lo que afectaría a quienes compraron opciones esperando grandes oscilaciones.