Google cae pese a que Morgan Stanley ve 200.000 millones en ingresos por sus chips TPU

Morgan Stanley calcula que los chips de IA diseñados por Google pueden generar cerca de 200.000 millones de dólares en ingresos en los próximos años. La acción, sin embargo, cotiza ligeramente a la baja.
Las acciones de Alphabet (GOOGL) se mueven ligeramente a la baja, pero no por falta de noticias positivas. Morgan Stanley acaba de publicar un análisis en el que calcula que el negocio de chips de IA diseñados por Google puede generar cerca de 200.000 millones de dólares en ingresos en los próximos años. La reacción del mercado, sin embargo, ha sido contenida: el papel cae un poco al momento de escribir estas líneas, como si los inversores prefirieran esperar a ver esas cifras en los resultados reales.
Para entender la magnitud, conviene explicar qué son las TPU. Son los chips que Google diseña para cargas de trabajo de inteligencia artificial, es decir, el hardware con el que entrena y ejecuta sus modelos. Además de usarlas internamente, Google las ofrece a través de Google Cloud. Morgan Stanley estima que la compañía se ha comprometido a suministrar alrededor de un millón de TPU por unos 35.000 millones de dólares, lo que equivale a unos 1,3 gigavatios de capacidad de cómputo. Eso se traduce en unos 27.000 millones de dólares de ingresos por gigavatio, una cifra muy superior a los 20.000 millones que el banco manejaba en sus modelos anteriores.
El cambio no es solo de facturación, también de rentabilidad. Morgan Stanley ha elevado el margen bruto esperado de esas ventas del 20% al 30%. Con estas nuevas hipótesis, la rentabilidad del negocio de TPU sale mucho más fuerte de lo que el banco había calculado. Y la escala que maneja es ambiciosa: 0,3 gigavatios de sistemas TPU vendidos en el segundo semestre de 2026, 3,2 gigavatios en 2027 y 4,2 gigavatios en 2028. Solo con los dos últimos años, los ingresos asociados a TPU dentro de Google Cloud alcanzarían los 84.000 millones en 2027 y los 108.000 millones en 2028, cerca de 200.000 millones en total.
El acuerdo de Google con Marvell Technology, diseñador de chips, refuerza la tesis de Morgan Stanley de que el precio de las TPU puede ser más fuerte de lo esperado. Si ese precio se mantiene a medida que suben los volúmenes, las TPU podrían convertirse en una fuente de ingresos mucho más relevante para Google Cloud. La clave está en si esas previsiones se traducen en pedidos reales y en resultados trimestrales; hasta entonces, son una proyección, no dinero en caja.
El análisis de Salseo
- El dato más importante no es el total de 200.000 millones, sino la mejora de las hipótesis: Morgan Stanley sube el ingreso por gigavatio de 20.000 a 27.000 millones y el margen bruto del 20% al 30%. Eso significa que las TPU no solo facturarían más, sino que serían un negocio mucho más rentable de lo que se pensaba, lo que cambia la tesis sobre Google Cloud.
- El compromiso de suministrar un millón de TPU por 35.000 millones sugiere que Google ya tiene demanda externa comprometida, no solo uso interno. El acuerdo con Marvell como diseñador de chips refuerza esa lectura: si terceros están comprando estos sistemas, las TPU se convierten en un producto comercial con el que Google puede competir en la nube.
- Que la acción caiga pese a la previsión es la lectura contraria: el mercado ya descuenta mucho crecimiento en Alphabet y ahora mismo pesan más la competencia en IA y el gasto en infraestructura. Una estimación de un banco, por muy grande que sea, no mueve el precio si no va acompañada de pedidos o resultados.
- La señal concreta a vigilar es la evolución de los ingresos y márgenes de Google Cloud en los próximos trimestres, además de posibles anuncios de clientes de TPU. Si el precio por gigavatio se mantiene en esos 27.000 millones, la oportunidad es real; si no se mantiene, la cifra de 200.000 millones se queda en una proyección optimista.