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Hackers llaman por teléfono a empleados de fondos para robar datos y pedir rescate, según Google

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Hackers llaman por teléfono a empleados de fondos para robar datos y pedir rescate, según Google

Grupos de ciberdelincuentes están usando viejas técnicas de 'vishing' para engañar a trabajadores de grandes firmas financieras y extorsionar con la publicación de información confidencial.

Google ha destapado una campaña de ciberataques que parece sacada de otra época, pero que está dando muy buenos resultados a los delincuentes. Según un informe de sus investigadores de seguridad, varios grupos de hackers están utilizando llamadas telefónicas para colarse en los sistemas de importantes empresas financieras y de inversión de Estados Unidos. La técnica, conocida como 'vishing' o phishing por voz, consiste en llamar a los empleados a sus móviles personales, hacerse pasar por compañeros de trabajo o por el servicio técnico, y convencerles para que introduzcan sus credenciales y códigos de autenticación en páginas web falsas.

Los atacantes, a los que Google ha bautizado como Falcon, Helix, Pink y Redact, no se andan con rodeos: una vez dentro, roban datos sensibles y amenazan con hacerlos públicos si las víctimas no pagan un rescate. De hecho, algunos de estos grupos ya tienen sus propios sitios web donde muestran los botines de sus hackeos y presionan a las empresas para que negocien. En uno de esos mensajes, los ciberdelincuentes dejan claro que "la publicación de sus datos nunca es nuestra resolución preferida; es la consecuencia de negarse a colaborar, de retrasos deliberados o de no cumplir un acuerdo".

Aunque Google no ha dado nombres de víctimas, Reuters ha señalado que entre los afectados hay pesos pesados del capital privado como Apollo Global Management, Bain Capital, Blackstone, Bridgewater Associates, CME Group, KKR, Moody's y TPG. Los investigadores creen que todos estos grupos podrían estar coordinados bajo un mismo paraguas, al que llaman UNC6671, aunque no está claro si son afiliados, escisiones o simplemente comparten la misma infraestructura de 'Phishing-as-a-Service'. Lo que sí parece evidente es que buscan maximizar el impacto: al centrarse en firmas que manejan fusiones, adquisiciones y litigios, acceden a información corporativa y de clientes de altísimo valor, lo que les da más poder de negociación.

El botín no es nada despreciable. Google ha rastreado una cartera de criptomonedas vinculada a uno de estos grupos y ha visto que recibió unos 10 millones de dólares en Bitcoin solo en los primeros meses de este año. Las exigencias de rescate suelen oscilar entre 750.000 y 3 millones de dólares por víctima. Y aunque el foco ahora está en las firmas financieras, los mismos grupos han atacado antes a empresas de manufactura, inmobiliario, salud, seguros, tecnología, transporte y hostelería, siempre en busca de propiedad intelectual, código fuente o datos de clientes vip.

Este caso demuestra que, por mucho que avancen los ciberataques autónomos con inteligencia artificial, las técnicas más simples y que explotan el factor humano siguen siendo increíblemente efectivas. La combinación de ingeniería social telefónica y páginas de inicio de sesión falsas es una fórmula que, lamentablemente, no pasa de moda.

El análisis de Salseo

  • La noticia revela un cambio táctico preocupante: los hackers ya no solo buscan paralizar sistemas con ransomware, sino que apuntan directamente a datos estratégicos de fusiones y adquisiciones. Esto puede darles un poder de extorsión mucho mayor, porque la filtración de esa información podría arruinar operaciones confidenciales o mover el mercado.
  • Que firmas como Blackstone o KKR estén en la lista de Reuters sugiere que ni siquiera los actores más sofisticados del capital privado son inmunes a ataques basados en el error humano. Para el inversor, esto añade un nuevo factor de riesgo reputacional y operacional a tener en cuenta en estas compañías, aunque no cotice directamente en su valoración diaria.
  • La cifra de 10 millones de dólares en Bitcoin recibidos por una sola cartera en pocos meses indica que el negocio del cibercrimen dirigido a élites financieras es muy lucrativo y está en crecimiento. Si la tendencia continúa, podríamos ver un aumento de las primas de ciberseguro y más inversión forzosa en protección para estas entidades.
  • El informe de Google también enciende una alerta para otros sectores: si los atacantes ya han probado con éxito el 'vishing' en manufactura, salud o tecnología, es cuestión de tiempo que apunten a empresas cotizadas de esos ámbitos. El eslabón más débil sigue siendo el empleado que responde una llamada en su móvil personal.

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Fuente: TechCrunch