Harvard destapa una jugada de 2.200 millones en SpaceX tras su salida a bolsa

El fondo que gestiona el patrimonio de Harvard ha revelado una participación de 2.200 millones de dólares en SpaceX, la mayor apuesta individual de su cartera de renta variable estadounidense.
La Universidad de Harvard ha sacado a la luz una de las apuestas más jugosas de su historia inversora. Su brazo de gestión patrimonial, Harvard Management Company, ha comunicado al regulador una posición en SpaceX valorada en unos 2.200 millones de dólares. Esa cifra convierte a la compañía de cohetes de Elon Musk en la mayor participación individual dentro de su cartera de acciones estadounidenses, que en total ronda los 4.300 millones.
El movimiento no es casualidad. Harvard llevaba años expuesta a SpaceX a través de fondos de capital riesgo, en algunos casos desde hace más de una década. La salida a bolsa de la empresa en junio, una de las más esperadas de los últimos tiempos, ha transformado aquellas inversiones privadas en acciones cotizadas y ha permitido aflorar unas plusvalías que ahora se reflejan en los registros públicos. La universidad gestiona un patrimonio total cercano a los 57.000 millones de dólares.
Harvard no es la única institución académica que ha visto cómo su apuesta temprana por SpaceX daba frutos. La Universidad de California ha declarado esta misma semana una participación de aproximadamente 1.000 millones de dólares. También la Universidad de Carolina del Norte y la Universidad Washington en San Luis mantienen inversiones en la compañía, según los documentos presentados ante la SEC.
SpaceX debutó en bolsa a 135 dólares por acción y desde entonces ha vivido vaivenes. Este viernes cerró en 140 dólares, con una caída del 0,9% en la sesión, lo que deja la valoración total de la empresa por encima de los 1,8 billones de dólares. Para los fondos universitarios, el momento no podía ser más oportuno: el sector educativo arrastra presiones por la incertidumbre en la financiación federal de la investigación, la caída demográfica de estudiantes y los flojos retornos del capital privado.
La revelación llega a través del formulario 13F, que obliga a los grandes gestores a detallar trimestralmente sus posiciones en valores cotizados en Estados Unidos. Aun así, Harvard podría tener más exposición a SpaceX de la que muestra el documento, ya que la cifra declarada incluye tanto acciones directas como títulos distribuidos a través de vehículos de inversión privados.
El análisis de Salseo
- La posición de Harvard no es una compra nueva: es la materialización de una apuesta de capital riesgo hecha hace años. La salida a bolsa ha convertido una inversión ilíquida en un activo cotizado y, de paso, ha revelado cuánto habían ganado ya los fondos universitarios con SpaceX antes de que el gran público pudiera comprar.
- Que varias universidades de élite declaren posiciones milmillonarias en SpaceX muestra cómo las dotaciones académicas llevan tiempo jugando en la liga del venture capital tecnológico. No es filantropía: es una estrategia para compensar la caída de otras fuentes de ingresos, como las matrículas o la financiación federal.
- El dato clave para el inversor particular es que SpaceX ya cotiza y su valoración supera los 1,8 billones de dólares. Eso la coloca entre las mayores empresas del mundo, pero también implica que las expectativas son altísimas: cualquier tropiezo en el ritmo de lanzamientos, en Starlink o en los contratos con el Gobierno puede hacer mucho daño a una acción que aún no ha demostrado estabilidad.
- La caída del 0,9% del viernes es anecdótica, pero conviene vigilar dos cosas: la evolución del precio desde los 135 dólares de salida y si los fondos universitarios empiezan a vender parte de sus posiciones para asegurar ganancias. Eso podría marcar el tono del valor en los próximos meses.