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Hesai cabalga el auge del lidar: más coches inteligentes pese al frenazo del mercado chino

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Hesai cabalga el auge del lidar: más coches inteligentes pese al frenazo del mercado chino

El mayor fabricante mundial de sensores lidar asegura que sus pedidos han crecido este año aunque el automóvil chino siga flojo, porque cada vez más modelos nuevos incorporan esta tecnología de serie.

Hesai Group, el mayor fabricante mundial de sensores lidar, ve margen para seguir creciendo aunque el mercado del automóvil chino no termine de arrancar. Su director financiero, Andrew Fan, explicó al South China Morning Post que los pedidos de sus sensores este año han sido superiores a los del mismo periodo del ejercicio anterior. La razón, según él, no es que se vendan más coches, sino que cada vez más modelos nuevos salen de fábrica equipados con esta tecnología: "un porcentaje creciente de los nuevos modelos incorpora lidars, porque las marcas los están haciendo más inteligentes", señaló.

Conviene aclarar qué es un lidar. En palabras llanas, es el "ojo" de los coches que aspiran a conducirse solos: un sensor que lanza pulsos de luz y mide cuánto tardan en rebotar para dibujar un mapa en tres dimensiones de todo lo que rodea al vehículo, desde un peatón hasta un bordillo. Ese mapa es lo que permite al coche "entender" el entorno y tomar decisiones. Hesai suministra estos componentes a los diez mayores grupos automovilísticos de China, en plena carrera por desarrollar vehículos con conducción autónoma.

Fan se muestra optimista sobre el recorrido de la compañía: "Se espera que millones de coches nuevos vengan equipados con lidars", afirmó, y añadió que el motor de crecimiento es lo bastante grande como para plantearse seguir expandiéndose. La empresa, que cotiza en bolsa, quiere además dejar de ser percibida solo como un proveedor más dentro de la cadena de suministro y reposicionarse como una compañía tecnológica de primer nivel.

El trasfondo es el de un mercado automovilístico chino poco boyante, en el que los fabricantes venden con dificultades y ajustan costes. En ese escenario, los proveedores de componentes de alto valor añadido como el lidar tienen una particularidad: su negocio depende de cuánta tecnología lleva cada coche, no solo de cuántos coches se matriculan. Es decir, aunque el volumen total de ventas se estanque, la facturación por vehículo puede seguir subiendo si la conducción asistida y autónoma se extiende a gamas cada vez más baratas.

El análisis de Salseo

  • El negocio de Hesai crece por "contenido por coche", no por volumen: aunque en China se vendan menos vehículos o a precios más ajustados, cada modelo nuevo lleva más sensores, así que la facturación puede subir sin que el mercado crezca. Ese es el mecanismo real detrás del optimismo del director financiero.
  • La tensión de fondo: si la atonía del mercado chino se traduce en más presión sobre los precios, los fabricantes buscarán recortar costes y el lidar no es barato. El riesgo es que algunas marcas apuesten por cámaras y software para las versiones básicas y reserven el lidar para las gamas altas, lo que frenaría el ritmo de adopción.
  • Señal concreta a vigilar: cuántos modelos nuevos lo montan de serie y, sobre todo, si Hesai consigue clientes fuera de China. El automóvil europeo y estadounidense sufre menos guerras de precios y suele dejar mejores márgenes, así que un contrato internacional relevante valdría más que varios anuncios domésticos.
  • Lectura contraria: que los pedidos suban no garantiza que se conviertan en ingresos ni en beneficios. El lidar es un sector con años de promesas y muchas empresas han pinchado al chocar con una realidad más lenta de lo esperado; además, al cotizar en bolsa, parte de estas buenas perspectivas ya puede estar descontada en el precio.

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