Hesai crece un 78% en volumen, pero el precio y la ejecución de SGI mandan más
Hesai vende muchos más lidar que hace un año, pero ingresa solo un 21,9% más y su beneficio operativo se desploma. La apuesta por robótica e inteligencia espacial se come casi toda la rentabilidad del negocio tradicional.
Hesai Group, compañía china de sensores láser (lidar) que cotiza en el Nasdaq y también en la Bolsa de Hong Kong, ha publicado los resultados no auditados de su segundo trimestre de 2026. Los ingresos netos alcanzaron los 860,8 millones de yuanes, un 21,9% más que un año antes, mientras que los envíos totales de lidar se dispararon un 78,4%, hasta 628.275 unidades. Esa distancia entre lo que crece el volumen y lo que crece la facturación es lo más relevante del trimestre: la empresa gana cuota de mercado a buen ritmo, pero cada aparato que vende le deja menos dinero que antes.
El desglose por tipo de producto explica por dónde viene ese crecimiento. Los lidar para sistemas de ayuda a la conducción (ADAS) subieron un 60,1%, hasta 485.904 unidades, mientras que los destinados a robótica se dispararon un 193,4%, hasta 142.371 unidades. Es decir, una parte cada vez mayor de las ventas llega de mercados donde el volumen escala rápido pero la economía del producto todavía se está construyendo. En el reparto por líneas de negocio, el lidar tradicional sigue siendo el motor: aportó 815,9 millones de yuanes de ingresos, frente a los 44,9 millones del nuevo segmento SGI (Strategic Growth Initiatives), que agrupa los módulos de actuación y Kosmo, su plataforma de inteligencia espacial. Hesai ya no es solo una historia de lidar para coches, pero su negocio nuevo aún es pequeño y se financia con la caja que genera el viejo.
Ahí está la trampa del trimestre: la rentabilidad del modelo operativo es mucho más débil de lo que sugiere el titular. El beneficio bruto subió hasta 345,0 millones de yuanes, pero el beneficio operativo se hundió a 2,2 millones, desde los 22,9 millones del año anterior. El margen bruto bajó al 40,1% desde el 42,5%, pese a que los ingresos crecieron. La razón está en el segmento nuevo: SGI registró pérdidas operativas de 64,0 millones de yuanes, que prácticamente se comieron los 66,2 millones de beneficio operativo que generó el negocio de lidar. Dicho en cristiano: la máquina de siempre sigue siendo rentable, pero casi todo lo que gana se lo lleva la construcción de la siguiente pata del negocio.
El beneficio neto merece una lectura con lupa. Hesai declaró 70,6 millones de yuanes de beneficio neto bajo criterios contables GAAP y 101,3 millones en la versión ajustada, manteniendo su racha de trimestres en positivo. Pero dentro de esas cifras hay 58,9 millones de ingresos por intereses y 36,6 millones por inversiones. No invalidan el resultado, pero sí obligan a separar el beneficio contable de la foto operativa real, que es bastante más estrecha: sin esos ingresos financieros, el trimestre no habría sido tan brillante. Es el tipo de detalle que conviene mirar antes de celebrar un beneficio neto que crece.
De cara al futuro, la dirección ha subido el tono de su apuesta. Elevó su previsión de ingresos de SGI para todo 2026 hasta un rango de 200 a 300 millones de yuanes, desde los 100 millones que estimaba antes, y asegura que este segmento alcanzará unos 100 millones de dólares de facturación y el punto de equilibrio en 2027. Es un salto de ambición considerable. Si sale bien, la presión actual sobre el margen se verá como una fase de inversión razonable; si no, el trimestre se parecerá más a un pico de gasto con retorno incierto. Para aguantar el pulso, la empresa cuenta con un colchón financiero sólido: a 30 de junio de 2026 tenía 1.510 millones de yuanes en efectivo y equivalentes más 5.140 millones en inversiones a corto plazo, lo que reduce el riesgo de tener que dar marcha atrás por falta de dinero y le da tiempo para desarrollar la nueva línea de negocio. El siguiente punto de control será comprobar si el crecimiento en unidades empieza a traducirse en mejores ingresos por aparato vendido, no solo en más unidades.
El análisis de Salseo
- La brecha entre unidades (+78,4%) e ingresos (+21,9%) es el dato que de verdad importa: Hesai vende mucho más, pero ingresa proporcionalmente menos. Eso apunta a una mezcla de producto más barata (robótica) y a presión de precios. El termómetro a vigilar es el ingreso medio por lidar vendido: si sigue bajando, la escala no se traduce en negocio de calidad.
- Hoy Hesai es, en la práctica, dos empresas: el lidar tradicional gana 66,2 millones de yuanes operativos y el nuevo segmento SGI se come 64,0 millones. El negocio maduro está financiando la apuesta, no hay dos motores rentables. Si SGI tarda más de lo previsto en madurar, el margen consolidado no tiene dónde sostenerse.
- El beneficio neto de 70,6 millones de yuanes incluye 58,9 millones de intereses y 36,6 millones de ingresos por inversiones, más que el propio beneficio declarado. Es decir, la caja y las inversiones financieras sostienen buena parte del resultado, no solo la venta de sensores. Es la prueba de que el beneficio contable y la rentabilidad operativa van hoy por caminos distintos.
- El compromiso de multiplicar los ingresos de SGI (de 100 a 200-300 millones de yuanes en 2026) y llegar a la rentabilidad en 2027 es la señal más concreta que hay que seguir: la pregunta no es cuánto factura SGI, sino si su pérdida operativa encoge trimestre a trimestre mientras la facturación sube. Ese cruce de líneas es lo que validaría la tesis; si la pérdida se mantiene o crece, el discurso de 'fase de inversión' se agota.