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La IA china barata conquista usuarios en EE. UU.: ¿se tambalea el dominio americano?

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La IA china barata conquista usuarios en EE. UU.: ¿se tambalea el dominio americano?

Modelos de inteligencia artificial chinos, gratuitos y de código abierto, están ganando terreno rápidamente en el mercado estadounidense, desatando alarmas sobre el liderazgo tecnológico de América.

Una avalancha de modelos de inteligencia artificial chinos, potentes y baratos, está sumando usuarios a toda velocidad en Estados Unidos. El último en dar el golpe es GLM-5.2, un modelo de código abierto lanzado por la empresa z.AI el 16 de junio, especializado en programación. La compañía asegura que su rendimiento está a la altura de los mejores modelos de firmas como Anthropic, OpenAI y Google.

Las reacciones no se han hecho esperar. Guillermo Rauch, CEO de la empresa estadounidense Vercel, escribió en X que estaba "genuinamente impresionado, casi en shock" con la capacidad de codificación del modelo y sentenció: "Esto cambia las cosas". Mat Velloso, exdirectivo de Meta y Google DeepMind, confesó haber pasado "todo el día" usándolo y afirmó que es el primer modelo abierto que le sirve como herramienta diaria.

El fenómeno va más allá de un solo modelo. En OpenRouter, un mercado de IA, seis de los diez modelos más populares son de origen chino, incluyendo nombres como DeepSeek, Tencent, Xiaomi y MiniMax. La clave de su expansión es el código abierto: son gratuitos, personalizables y no cobran por uso, una estrategia que recuerda a la que Meta adoptó inicialmente con sus modelos Llama, pero que luego abandonó para centrarse en versiones de pago.

La administración Trump ya había mostrado preocupación por el ritmo de China en IA, acusando a sus empresas de "destilación", una técnica para extraer datos de modelos estadounidenses. El propio Elon Musk predijo que una firma china alcanzaría a los modelos frontera de Anthropic en el primer trimestre de 2027, a lo que el fundador de z.AI respondió que "no tardará tanto".

Mientras, las grandes tecnológicas estadounidenses se debaten entre la competencia y la colaboración. Microsoft estudia ofrecer una versión de DeepSeek en su herramienta Copilot Cowork, lo que ha provocado críticas de senadores como Rick Scott, que acusan a la empresa de poner en riesgo la seguridad nacional. Al mismo tiempo, el CEO de Microsoft, Satya Nadella, ha criticado a quienes pintan un futuro apocalíptico del empleo por la IA, en clara alusión a las advertencias del CEO de Anthropic, Dario Amodei, sobre un posible 25% de desempleo.

El análisis de Salseo

  • La adopción masiva de modelos chinos de código abierto no es solo una cuestión de precio: está creando un estándar de facto que podría desplazar a los modelos cerrados de pago, forzando a las empresas estadounidenses a replantear sus modelos de negocio basados en suscripciones.
  • Detrás de la polémica por la 'destilación' hay una guerra por la propiedad intelectual y los datos de entrenamiento. Si los modelos chinos igualan el rendimiento usando técnicas que bordean la legalidad, la ventaja competitiva de empresas como OpenAI o Google podría erosionarse más rápido de lo esperado.
  • La posible integración de DeepSeek en herramientas de Microsoft revela una tensión estratégica: las grandes tecnológicas necesitan ofrecer la IA más barata para no perder clientes, pero al hacerlo pueden estar alimentando a un competidor que, a largo plazo, amenaza su dominio y plantea riesgos geopolíticos.
  • El verdadero termómetro será la reacción de los reguladores y el Congreso de EE. UU. Si se imponen restricciones al uso de modelos chinos por seguridad nacional, se podría frenar su adopción empresarial, pero también se corre el riesgo de aislar a las empresas estadounidenses de una tecnología cada vez más ubicua.

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