Infleqtion logra 30 qubits lógicos entrelazados en su ordenador cuántico Sqale

Infleqtion alcanza 30 qubits lógicos entrelazados usando solo 80 qubits físicos en su plataforma Sqale, un hito clave de su hoja de ruta hacia los 100 qubits lógicos en 2028.
Infleqtion (INFQ) ha conseguido entrelazar 30 qubits lógicos utilizando únicamente 80 qubits físicos en su plataforma de computación cuántica Sqale. La empresa lo presenta como un hito clave dentro de su hoja de ruta para 2026 y asegura que es la primera compañía de computación cuántica basada en átomos neutros en alcanzar 30 qubits lógicos en un sistema comercial.
Para entender por qué esto importa, hay que distinguir dos conceptos. Los qubits físicos son las unidades de cálculo reales, pero son frágiles: el ruido del entorno hace que pierdan la información a gran velocidad. Los qubits lógicos, en cambio, agrupan varios qubits físicos y se coordinan mediante protocolos de software para que el resultado sea estable y fiable. Es decir, no vale con tener muchos qubits si no se pueden usar para calcular de verdad; lo que cuenta es cuántos qubits lógicos, o "útiles", es capaz de poner a trabajar la máquina. Ese cuello de botella es el gran obstáculo del sector.
El avance combina el diseño conjunto de hardware y software con un hallazgo asistido por inteligencia artificial que reduce a la mitad el número de puertas físicas necesarias para una operación lógica concreta. Al entrelazar 30 qubits lógicos en un único estado cuántico coherente, Infleqtion afirma haber validado la arquitectura central de su hardware Sqale y de su software Superstaq. La compañía señala además que el resultado se confirmó experimentalmente mediante una señal aproximadamente 1.000 veces más fuerte que el ruido de fondo. "Hacer que 30 qubits lógicos trabajen juntos es difícil, y nuestro equipo lo ha logrado", ha declarado Matt Kinsella, consejero delegado de la compañía. "El Co-design entre nuestro hardware y nuestro software permitió esta demostración con solo 80 qubits físicos. Nos movemos rápido hacia nuestro objetivo de 100 qubits lógicos en 2028 y ya estamos desarrollando aplicaciones con clientes. El objetivo es darles un ordenador cuántico capaz de abordar problemas que hoy no pueden resolver".
De momento, Infleqtion tiene tres clientes para circuitos de qubits lógicos en la plataforma Sqale. Es una base comercial todavía muy pequeña, pero sirve como primera validación de que la tecnología empieza a salir del laboratorio. La carrera cuántica se mide ahora en qubits lógicos y en la eficiencia con la que se consiguen, no en el recuento bruto de qubits físicos que durante años ha protagonizado los titulares del sector.
Para el inversor, la noticia es una señal de progreso técnico en una compañía que cotiza en bolsa y que todavía no genera ingresos relevantes por esta vía. El verdadero termómetro no será el anuncio de un nuevo récord, sino la conversión de esos pilotos con clientes en contratos recurrentes y la capacidad de mantener esta proporción de eficiencia cuando la máquina escale hacia los 100 qubits lógicos prometidos para 2028.
El análisis de Salseo
- La clave no está en el 30, sino en el 80: conseguir 30 qubits lógicos con solo 80 físicos implica una proporción de menos de tres qubits físicos por cada qubit lógico. Enfoques tradicionales de corrección de errores suelen necesitar cientos o miles de qubits físicos por cada uno lógico, así que si Infleqtion mantiene esa eficiencia al escalar, el objetivo de 100 qubits lógicos en 2028 pasa de ser una promesa publicitaria a un problema de ingeniería con plazos creíbles.
- El mensaje de fondo es que el sector ha dejado de competir por cantidad bruta de qubits y compite por eficiencia. Reducir a la mitad las puertas físicas necesarias para una operación lógica abarata cada paso del cálculo, y eso es lo que de verdad decide cuándo un ordenador cuántico resulta útil. La métrica que debería seguir el inversor no es "cuántos qubits anuncian", sino cuánto cuesta conseguir cada operación lógica fiable.
- El punto débil está en la parte comercial: tres clientes para circuitos de qubits lógicos es una validación temprana, pero minúscula en términos de ingresos. La señal concreta a vigilar son los anuncios de nuevos clientes y si la compañía empieza a desglosar ingresos asociados a la plataforma Sqale; hasta entonces, el impacto en la cuenta de resultados es prácticamente nulo y la tesis se sostiene solo sobre la tecnología.
- Matiz importante: la cifra procede de la propia empresa, con una confirmación experimental de señal muy superior al ruido, pero el material no menciona ningún contraste independiente ni revisión por pares. Además, cada fabricante mide "qubit lógico" con criterios distintos, así que comparar este dato con los de gigantes tecnológicos o con otros competidores en átomos neutros no es comparar lo mismo, y conviene tomarlo como un hito propio, no como un ranking del sector.