Infleqtion dispara sus ingresos un 116% y Quantinuum acelera su plan industrial

La computación cuántica pasa del laboratorio a la fábrica: Infleqtion duplica ingresos y mejora previsiones, mientras Quantinuum firma acuerdos de fabricación y lanza un estudio de startups.
El sector de la computación cuántica ha dado esta semana varias señales de que está dejando atrás la fase de laboratorio para centrarse en la comercialización. La más llamativa la ha protagonizado Infleqtion, que ha presentado unos ingresos del segundo trimestre de 12,6 millones de dólares, un 116% más que hace un año. La compañía atribuye este crecimiento a su negocio cuántico y ha elevado su previsión de ingresos para todo el año hasta unos 43 millones de dólares. Además, terminó el trimestre con 582 millones en efectivo y valores negociables, sin deuda.
Pero la noticia no se queda en las cuentas. Infleqtion también ha recibido una carta de intenciones del Departamento de Comercio de Estados Unidos para una financiación propuesta de hasta 100 millones de dólares, aunque todavía faltan acuerdos finales y aprobaciones gubernamentales. En el plano tecnológico, la empresa asegura que sigue en camino de alcanzar 30 cúbits lógicos en 2026 y planea desplegar en 2027 un nuevo sistema en el Illinois Quantum & Microelectronics Park capaz de escalar más allá de 50 cúbits lógicos.
Mientras tanto, Quantinuum ha movido ficha en el frente industrial. Ha firmado un acuerdo de desarrollo con Quanta Computer, uno de los mayores fabricantes del mundo de equipos de computación avanzada y nube, para construir la infraestructura de hardware de las futuras generaciones de sus sistemas cuánticos. El objetivo es hacerlos más modulares, más fáciles de fabricar y más escalables. El consejero delegado de Quantinuum, Rajeeb Hazra, ha insistido en que la industria debe pasar de los avances de laboratorio a sistemas que se puedan fabricar y operar a gran escala.
Quantinuum también ha anunciado su respaldo a CO.LAB Q, un estudio de startups cuánticas de 12 meses que se lanzará en noviembre de 2026. Las empresas participantes tendrán acceso a los ordenadores cuánticos de iones atrapados de Quantinuum, a su plataforma en la nube Nexus y al lenguaje de programación Guppy. Además, EPB Quantum aportará su red cuántica, Davidson Technologies ayudará con aplicaciones de defensa y compras públicas, Middle Tennessee Electric apoyará proyectos de redes eléctricas y la Universidad de Tennessee en Chattanooga conectará a las startups con investigadores y estudiantes.
En el ámbito de la formación de talento, Xanadu ha firmado un acuerdo con la Universidad de Guelph (Canadá) para impulsar la educación cuántica, la investigación y el desarrollo de la fuerza laboral hasta 2028. Los estudiantes podrán utilizar PennyLane, el marco de software de código abierto de Xanadu, y ambas organizaciones compartirán recursos y desarrollarán nuevos planes de estudio. Aunque el acuerdo no tiene un impacto financiero inmediato, ataca un problema clave: si el hardware cuántico escala, harán falta muchas personas capaces de crear aplicaciones para él.
El análisis de Salseo
- El salto de ingresos de Infleqtion confirma que ya hay clientes pagando por tecnología cuántica, no solo promesas. El dato clave es que la mejora de previsiones se apoya en el negocio cuántico, no en otras líneas de ingresos.
- La carta de intenciones de hasta 100 millones del Departamento de Comercio es una señal de que el gobierno estadounidense quiere asegurarse capacidad cuántica propia. Aún no es dinero en caja, pero reduce el riesgo de financiación de Infleqtion y valida su hoja de ruta tecnológica.
- El acuerdo de Quantinuum con Quanta Computer es un paso lógico: sin fabricación a escala, los ordenadores cuánticos seguirán siendo prototipos caros. Si logran modularidad y facilidad de fabricación, el coste por cúbit podría bajar y acelerar la adopción comercial.
- El estudio de startups CO.LAB Q y el acuerdo de Xanadu con la universidad apuntan al mismo cuello de botella: falta talento y aplicaciones. Quien consiga crear un ecosistema de desarrolladores y casos de uso reales tendrá ventaja cuando el hardware madure.