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Innodata ficha al exdirector de la NSA Michael Rogers para su consejo

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Innodata ficha al exdirector de la NSA Michael Rogers para su consejo

Innodata incorpora a su consejo de administración al almirante Michael S. Rogers, exdirector de la NSA y excomandante del Cibercomando de EE. UU., para reforzar su apuesta por la IA segura y por el negocio con el Gobierno federal.

Innodata ha anunciado el nombramiento del almirante Michael S. Rogers (retirado) como nuevo miembro de su consejo de administración, con efecto inmediato. Rogers fue director de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos y comandante del Cibercomando de las Fuerzas Armadas (U.S. Cyber Command), lo que le convierte en uno de los responsables de ciberdefensa e inteligencia de mayor rango que ha tenido el país. La compañía, que cotiza en el Nasdaq bajo el ticker INOD, enmarca el fichaje en un momento delicado: la industria de la inteligencia artificial, las grandes empresas y el propio Gobierno federal siguen peleando con cómo hacer seguros unos sistemas de IA cada vez más capaces, justo cuando Innodata acelera su práctica federal, lanzada el otoño pasado, y prepara nuevas capacidades pensadas para que esos sistemas sean verificablemente seguros.

¿Quién es el nuevo consejero? Rogers se retiró en 2018 como oficial de cuatro estrellas de la Marina estadounidense después de ejercer, entre 2014 y 2018, de forma simultánea como director de la NSA y comandante del Cibercomando, desde donde lideró la principal organización de inteligencia de señales del país y el mando encargado de defender las redes militares y de operar en el ciberespacio en todo el mundo. En ese puesto asesoró al presidente, al secretario de Defensa, al director de Inteligencia Nacional y a líderes del Congreso sobre amenazas informáticas, y ayudó a transformar y elevar el Cibercomando a la categoría de mando unificado de combate. Antes, a lo largo de más de tres décadas de carrera militar, mandó el U.S. Fleet Cyber Command y la Décima Flota, con responsabilidad sobre toda la ciberguerra naval, y fue director de Inteligencia del Mando del Pacífico y del Estado Mayor Conjunto; además, fue el primer oficial de la comunidad de guerra de la información en alcanzar el rango de almirante. Desde que dejó la Marina ha sido asesor sénior de Brunswick Group, ha aconsejado y formado parte de consejos de organizaciones de ciberseguridad y en la actualidad también es consejero de Science Applications International Corporation (SAIC), un proveedor de tecnología y soluciones para el Gobierno estadounidense que forma parte del índice Fortune 500. Es licenciado en Empresariales por la Universidad de Auburn, tiene un máster en Seguridad Nacional por la National Defense University, se graduó con distinción en el U.S. Naval War College y ha pasado por programas de formación de élite del MIT y de Harvard.

El nombramiento no llega solo. El consejo de Innodata se ha ido construyendo a propósito para esta etapa: antes se incorporaron el general (retirado) Richard D. Clarke, excomandante del Mando de Operaciones Especiales de EE. UU. y consejero de General Dynamics, y Daniel H. (Don) Callahan, ejecutivo veterano con más de 40 años de experiencia en Citigroup, Morgan Stanley e IBM. El presidente y consejero delegado de Innodata, Jack Abuhoff, ha asegurado que nadie está mejor situado que Rogers para guiar este capítulo de crecimiento, y ha destacado su criterio, su credibilidad y sus contactos en un momento en el que la IA está redefiniendo tanto el ataque como la defensa en el ciberespacio. El propio almirante ha señalado que la seguridad de la inteligencia artificial es ya inseparable de la seguridad del país y que le atrajo de Innodata su foco en la parte más difícil del reto: los datos y la evaluación.

El movimiento refuerza dos patas de la estrategia de la compañía. Por un lado, la práctica federal anunciada el otoño pasado, que lleva al terreno de las misiones gubernamentales y de defensa sus capacidades de ingeniería de datos, evaluación de modelos y habilitación de IA. Por otro, su apuesta por la confianza y la seguridad de los agentes de IA: Innodata sostiene que, a medida que agencias y empresas pasan de experimentar con IA a desplegar agentes autónomos a gran escala, la evaluación independiente y las garantías de seguridad serán imprescindibles para adoptarlos con confianza. Es ahí donde la experiencia de Rogers en la frontera entre seguridad nacional y ciberoperaciones debería servir de guía. Innodata se define como una compañía global de ingeniería de datos con más de 36 años de historia, centrada en proporcionar los datos, los marcos de evaluación y el criterio humano necesarios para construir sistemas de IA fiables a gran escala.

El análisis de Salseo

  • El valor real de este fichaje no está en la mesa del consejo, sino en la puerta que abre: el negocio con el Gobierno federal se mueve por credibilidad y relaciones personales, y Rogers ha asesorado directamente a presidentes, al Pentágono y al Congreso en materia de ciberamenazas. Innodata se compra así un aval de primer nivel para vender datos y evaluación de IA a defensa, un cliente de contratos largos y recurrentes, aunque lento: los ingresos tardan trimestres o años en aparecer.
  • No es un fichaje suelto, es un patrón. Antes llegaron el general retirado Richard D. Clarke (exjefe del Mando de Operaciones Especiales y consejero de General Dynamics) y Daniel H. Callahan, con cuatro décadas en Citigroup, Morgan Stanley e IBM. Innodata está montando un consejo de perfil defensa-gran empresa para respaldar la estrategia federal que lanzó el otoño pasado. La prueba de fuego es si ese relato se convierte en adjudicaciones concretas y en ingresos federales visibles en las cuentas.
  • El matiz que el titular no cuenta: un consejero no ejecuta ni firma contratos, y Rogers ya se sienta en el consejo de SAIC, un proveedor tecnológico del Gobierno estadounidense que pelea por los mismos presupuestos federales de IA y ciberseguridad. Innodata lo presenta como un golpe de credibilidad, pero conviene tener presente que puede ser una fuente de conflictos de interés y que no implica ningún compromiso de compra por parte de ninguna administración.
  • La palanca de fondo es regulatoria: si las agencias exigen evaluación independiente y garantías de seguridad antes de desplegar agentes de IA, Innodata vende justo ese peaje. Ese es el argumento de crecimiento a medio plazo y lo que hay que vigilar, junto con cualquier cambio en los presupuestos federales de IA. Sin ese empujón normativo o presupuestario, un nombramiento de consejero, por muy brillante que sea el currículum, no mueve las cifras por sí solo.

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Fuente: Accesswire