Mercado

Intel sigue teniendo gasolina: un analista ve margen hasta los 165 dólares

·PositivoImpacto medio
Intel sigue teniendo gasolina: un analista ve margen hasta los 165 dólares

Melius Research mantiene su apuesta por Intel y un precio objetivo de 165 dólares, muy por encima del consenso, con el negocio de fabricación de chips como gran palanca de valor a futuro. La acción ya sube un 163% este año.

Intel lleva un año de vértigo en bolsa: sus acciones se han revalorizado un 163% en lo que va de año hasta los 97,14 dólares, muy por encima del 130% que sube AMD (su gran rival en procesadores) y del 50% del ETF VanEck Semiconductor (SMH), que hace las veces de termómetro del sector. Pese a ese rally, el analista de Melius Research Ben Reitzes cree que la historia no ha terminado: mantiene su recomendación de compra y su precio objetivo de 165 dólares por acción, lo que implicaría un recorrido al alza de alrededor del 70% desde los niveles actuales.

Una de las patas de su tesis es el negocio de fabricación por encargo, la llamada 'foundry'. Intel acaba de levantar cerca de 20.000 millones de dólares vendiendo acciones a 95 dólares cada una, una operación que diluye a los accionistas actuales en torno al 3,5%: al haber más títulos en circulación, cada uno representa una porción algo menor de la compañía. En cristiano, Intel ha preferido pedir dinero al mercado antes que renunciar a su apuesta por fabricar chips también para terceros.

El analista ve dos negocios dentro de Intel: el tradicional, de diseño y venta de procesadores, y el de fabricación. Y sostiene que los activos del segundo —fábricas, ingenieros, propiedad intelectual, capacidad de empaquetado y maquinaria avanzada— pueden ganar cada vez más peso a medida que Estados Unidos empuja para producir chips en casa. Hasta el punto de que cree que esa división podría escindirse hacia 2030 como una compañía independiente de fabricación de semiconductores con bandera estadounidense, y calcula que cada una de las dos partes valdría por sí sola más de 80 dólares por acción.

Otro argumento a favor: Intel planea elevar de forma notable su inversión en capital (el dinero que se destina a construir y equipar fábricas) en 2027 respecto a 2026, algo que Reitzes interpreta como una señal de confianza en su hoja de ruta tecnológica, incluido el proceso de fabricación de 14A. También menciona las inversiones estratégicas del Gobierno de Estados Unidos, Nvidia y SoftBank como muestra de apoyo al proyecto. En el corto plazo apunta a mejoras operativas y a cierto poder para subir precios; en el largo, al trabajo del consejero delegado, Lip-Bu Tan.

Aun así, el mercado no lo tiene tan claro. En TipRanks, el consenso sobre Intel es de 'mantener', con siete compras, 23 mantenimientos y dos ventas, y un precio objetivo medio de 117,56 dólares, un 21% por encima del precio actual. Los 165 dólares de Reitzes están muy por arriba, aunque él mismo los presenta como un descuento del 15%-20% sobre su valoración por partes, que estima en 200 dólares. El analista tiene cinco estrellas en la plataforma, con un 63% de acierto y un retorno medio por recomendación del 24%. Conviene recordar que un precio objetivo es una opinión, no un hecho.

El análisis de Salseo

  • La ampliación de capital de casi 20.000 millones es la letra pequeña clave: Intel no genera caja suficiente para financiar en solitario su apuesta por la fabricación, así que ha vendido acciones a 95 dólares. El mensaje es doble: hay inversores dispuestos a pagar ese precio, pero cada acción vale ahora un 3,5% menos, de modo que la foundry tendrá que valer bastante más que el dinero inyectado para que la jugada salga a cuenta.
  • El atractivo de una futura escisión no es tecnológico, es de valoración. Diseñar chips y fabricarlos son negocios con márgenes, ciclos e inversiones muy distintos, y metidos en la misma empresa el mercado tiende a valorarlos con descuento. Separados, la fábrica se puede leer como activo estratégico nacional y el negocio de procesadores por sus márgenes. Señal a vigilar: si Intel desglosa más los resultados de cada pata o si vende participación en la fábrica antes de 2030.
  • El matiz que el titular no cuenta: la acción ya sube un 163% este año y la media de los analistas apunta a 117,56 dólares, no a 165. Buena parte del mercado no compra el relato de la foundry, y mientras tanto quien factura hoy sigue siendo el negocio de procesadores, donde AMD aprieta. Subir el capex en 2027 implica más gasto y presión sobre los márgenes antes de que llegue la recompensa, que además está fechada a años vista.
  • Los catalizadores concretos a seguir: avances y clientes confirmados para el proceso 14A, la guía de inversión para 2027, cualquier movimiento del Gobierno estadounidense, Nvidia o SoftBank (más participación sería un respaldo serio) y, sobre todo, un anuncio tangible sobre la estructura del negocio de fabricación. Sin noticias por ese lado, el relato se queda en valoración teórica a 2030.

Empresas mencionadas

Fuente: TipRanks