Intel y Arm se disparan más de un 11% por el tirón de Muse, la IA de Meta

Intel y Arm subieron más de un 11% en una sola sesión después de que Muse, el agente de IA de Meta, dominara durante tres días seguidos las descargas gratuitas del App Store de iPhone en EE.UU. El mercado empieza a mirar a los procesadores de servidor como los grandes ganadores de la IA.
Lunes de euforia en el sector de los chips. Intel (INTC) se disparó un 11,22% hasta los 120,79 dólares y Arm Holdings (ARM) subió un 11,93% hasta los 308,50 dólares, mientras los inversores volvían a comprar en bloque acciones de semiconductores. También AMD (AMD) acompañó en las subidas y Meta (META) avanzó un 6,6% en la apertura. El detonante no fue un resultado trimestral ni un anuncio de inversiones, sino algo mucho más cotidiano: el éxito de Muse, el nuevo agente de IA de Meta, que lleva tres días consecutivos siendo la aplicación gratuita más descargada en la tienda de iPhone de Estados Unidos, según los datos de la consultora Sensor Tower.
El boom de estas herramientas inteligentes está cambiando la forma en que Wall Street mira a los procesadores de servidor. Hasta ahora, casi todo el hype de la IA se centraba en las tarjetas gráficas que se usan para entrenar los modelos. Pero los agentes autónomos como Muse necesitan procesadores centrales (CPU) para ejecutar tareas y gestionar datos. Ahí está la clave: Intel, Arm y AMD fabrican precisamente ese tipo de chips de servidor, los que dan de comer a estas nuevas herramientas de IA, y por eso las tres se han movido al alza a la vez.
Los analistas también le están poniendo números al fenómeno. Justin Patterson, de KeyBanc, destaca que la enorme base de usuarios de Meta le da a Muse una ventaja de salida enorme frente a sus rivales y sostiene que, si la app consigue una audiencia de cientos de millones de personas, las grandes plataformas tecnológicas tendrán que comprar mucho más hardware para atender las peticiones diarias. En el lado de Intel, Ivan Feinseth (Tigress Financial) ha elevado su precio objetivo desde los 118 hasta los 145 dólares, manteniendo su recomendación de compra, con el argumento de que los nuevos agentes de IA devuelven a la compañía el valor real de su catálogo de procesadores.
La otra cara de esta fiebre es la escasez de oferta. El consejero delegado de Intel, Lip-Bu Tan, ha reconocido que la demanda de CPU ha llegado a un nivel en el que la empresa solo puede suministrar alrededor del 50% de lo que le piden sus clientes. Según sus palabras, varios directivos del sector le han llamado directamente para disculparse por no ser capaces de montar suficientes sistemas al ritmo necesario. Un cuello de botella que, de mantenerse, tensionará precios y plazos de entrega en toda la cadena.
Y las previsiones de mercado son de vértigo. Arm calcula que el negocio de CPU para servidores podría alcanzar los 120.000 millones de dólares en 2030, mientras que AMD se muestra aún más optimista y proyecta 220.000 millones para el mismo periodo, a medida que millones de agentes de software empiecen a ejecutar tareas en la nube. En el otro extremo de la ecuación, Meta cuenta con un consenso de compra fuerte en Wall Street: 38 recomendaciones de compra y seis de mantener en los últimos tres meses, con un precio objetivo medio a doce meses de 763,67 dólares.
El análisis de Salseo
- El giro de guion está en el tipo de chip. Hasta ahora la IA se asociaba a tarjetas gráficas para entrenar modelos, pero un agente como Muse ejecuta tareas constantemente y eso consume procesadores de servidor. Cada consulta de cientos de millones de usuarios se traduce en demanda de CPU, y ese es el mecanismo concreto que ha revalorizado a Intel, Arm y AMD el mismo día.
- Para Intel la lectura es especialmente relevante porque llega desde una posición débil, tras años perdiendo terreno en fabricación. Que su CEO reconozca que solo cubre la mitad de los pedidos es una señal doble: mala porque deja ventas sobre la mesa, buena porque indica una demanda que no veía desde hace años. La clave a vigilar es si esa escasez se convierte en precios más altos y mejores márgenes o se queda en un simple atasco de producción.
- Ojo con el tamaño de las previsiones: 120.000 millones de dólares para Arm y 220.000 millones para AMD en 2030 son cifras enormes que salen de las propias empresas que venden esos procesadores. Son parte interesada, así que conviene tomarlas como argumento comercial antes que como previsión neutral. La prueba de fuego será ver si esos pedidos aparecen en los resultados trimestrales o se quedan en titulares.
- El punto frágil es la métrica que ha encendido la mecha: descargas gratuitas, no uso recurrente ni ingresos. El mercado está premiando una foto de popularidad de tres días. Si el uso de Muse se enfría tras el pico inicial, la misma narrativa que ha impulsado a los fabricantes de chips puede desinflarse igual de rápido.