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Intel cae un 6%: el rally del 20% se topa con el petróleo por encima de los 100 dólares

·NeutralImpacto medio
Intel cae un 6%: el rally del 20% se topa con el petróleo por encima de los 100 dólares

Las acciones de Intel retroceden alrededor de un 6% y ponen fin a cinco sesiones en las que subieron más del 20%. El motivo no está en sus fábricas, sino en el petróleo y en unos tipos de interés que vuelven a apretar a la tecnología.

Intel ha vivido este jueves un frenazo brusco: sus acciones caían alrededor de un 6%, hasta moverse cerca de los 100 dólares, y encaminaban así el final de una racha de cinco sesiones consecutivas en positivo en las que se anotaron más del 20%. El movimiento no fue un caso aislado. El Dow Jones cedía 195 puntos (un 0,4%), el S&P 500 bajaba un 0,6% y el Nasdaq Composite se dejaba un 0,9%, con la tecnología liderando las ventas.

El detonante está en el petróleo y en lo que ese petróleo arrastra. Los futuros del crudo estadounidense West Texas Intermediate para entrega en octubre superaron los 100 dólares por barril, mientras que el Brent de noviembre pasó de los 105, en pleno conflicto entre Estados Unidos e Irán, que ya va por su séptimo mes. El encarecimiento de la energía empujó la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años por encima del 4,9%, su nivel más alto desde noviembre de 2023. Cuando el dinero «seguro» paga más, los inversores exigen más a las compañías que crecen rápido y que necesitan financiarse, y ahí entran de lleno los semiconductores, que habían sido los grandes protagonistas del rally del mercado.

¿Y qué había impulsado la subida previa de Intel? Sobre todo, una información de la publicación tecnológica taiwanesa DigiTimes según la cual la compañía estaría estudiando elevar los precios de sus procesadores (CPU) alrededor de un 10% a partir de principios de octubre. Ese movimiento daría continuidad a una serie de subidas que Intel arrancó a finales de 2025, en un contexto de costes más altos en la cadena de suministro y de demanda fuerte por sus productos. Para una empresa que vende chips, subir precios es la vía más directa de ingresar más por cada unidad colocada.

En paralelo han llegado los análisis. Piper Sandler inició el miércoles la cobertura de Intel con una recomendación neutral y un precio objetivo de 110 dólares, argumentando que la irrupción de la llamada IA «agéntica» (sistemas que actúan por su cuenta) está tirando de la demanda de sus procesadores para servidores. La firma cree que la oferta seguirá limitada y que el equilibrio entre oferta y demanda podría no normalizarse hasta 2029 o 2030. Su foco, eso sí, está en Intel Foundry y en si la compañía es capaz de ponerse al día con su proceso de fabricación 14A: las evaluaciones de clientes sobre esa tecnología habrían sido «sorprendentemente positivas» y la dirección habría avanzado en reconstruir la cultura, los productos y la confianza de los clientes. El problema, según Piper, es que buena parte de esa mejora ya está en el precio: calcula que la acción descuenta unos 15 puntos porcentuales de cuota en fundición, lo que equivaldría a un módulo de fábrica completo (Fab-62) y a cerca del 45% de la cotización actual. Esta misma semana, el analista de Northland Gus Richard subió a Intel a «Outperform» desde «Market Perform» por el «progreso material» del plan de recuperación, la escasez de CPUs para servidores y su alianza con Tesla en la iniciativa de semiconductores Terafab.

A partir de aquí, el inversor tiene dos frentes que vigilar. El primero es macro: si el crudo se mantiene por encima de los 100 dólares y el bono a 10 años sigue por encima del 4,9%, los semis seguirán siendo el primer sitio del que salir cuando toque recoger beneficios. El segundo es propio de Intel: la confirmación de esa subida de precios del 10% en octubre y, sobre todo, que el 14A cumpla plazos, rendimientos y costes, porque es ahí donde están puestas las expectativas de su negocio de fundición.

El análisis de Salseo

  • La caída no viene de Intel, viene del precio del dinero. Con el petróleo por encima de los 100 dólares y el bono a 10 años en el 4,9% —máximo desde noviembre de 2023—, los inversores venden primero lo que más ha subido: tras un rally del 20% en cinco sesiones, Intel era el candidato perfecto para recoger beneficios.
  • La posible subida de precios de los procesadores (un 10% desde principios de octubre) es la palanca de ingresos más rápida que tiene Intel: con la oferta de CPUs para servidores tensionada, gana más por cada chip vendido sin necesidad de invertir más en fábricas. La clave es si DigiTimes se confirma con un anuncio oficial.
  • Cuidado con lo que ya está pagado: Piper estima que el mercado descuenta unos 15 puntos de cuota en fundición, equivalentes a una fábrica entera (Fab-62) y a alrededor del 45% de la cotización. Eso significa que las buenas noticias sobre Intel Foundry ya no mueven la acción hacia arriba; lo que la movería de verdad es un fallo de ejecución en el 14A, con retrasos o problemas de rendimiento que hagan a los clientes aplazar sus evaluaciones.
  • La señal concreta a seguir: si el crudo se instala por encima de 100 dólares y el bono por encima del 4,9%, cualquier rebote de los semis será frágil; en el lado de la empresa, hay que mirar los comentarios de los clientes que están probando el 14A y si el equilibrio oferta-demanda de CPUs se aleja hasta 2029-2030, como apunta Piper.

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Fuente: Invezz