Intel cae pese a la escasez de chips de IA: el mercado no se lo cree

Intel ve cómo sus acciones retroceden ligeramente a pesar de la creciente demanda de CPUs para IA, un giro que podría beneficiarla. Los analistas mantienen una postura cauta, con un potencial alcista del 27%.
Durante mucho tiempo, Intel (INTC) ha sufrido en bolsa porque el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) se centró en las GPU, las tarjetas gráficas. Pero ahora que los sistemas de IA ya no están en fase de aprendizaje sino de operación, el CPU (procesador) vuelve a ser la herramienta clave, y eso podría poner a Intel en una posición privilegiada. Sin embargo, los inversores no terminan de creérselo: las acciones cayeron ligeramente en la tarde del jueves, a pesar de que la compañía acumula una subida espectacular del 294,89% en el último año.
Intel lleva décadas siendo sinónimo de CPUs. Sus intentos por hacerse un hueco en el mercado de GPU han tenido cierto éxito, pero siempre de forma limitada. Ahora la demanda de CPUs está repuntando y la compañía se está preparando para aprovecharla. Un ejemplo claro: Amazon Web Services (AWS) ha pedido a sus ingenieros que ahorren ciclos de CPU, lo que indica que se necesitan más procesadores. El problema es que Intel tiene que acelerar sus procesos de fundición (fabricación de chips) para producir suficientes CPUs y hacerlo con rapidez, porque la competencia también quiere su trozo del pastel. De hecho, AMD (AMD) ha duplicado sus previsiones de CPUs para servidores, señal de que ya hay escasez en el mercado.
Mientras tanto, Asus (ASUUY) está a punto de lanzar un nuevo portátil con procesador Intel, el ExpertBook P3 G2, que estará disponible en versiones de 14 y 16 pulgadas. El equipo presume de un chasis que cumple la norma militar MIL-STD-810H, lo que lo hace resistente, y ofrece una batería de larga duración con carga rápida, ideal para quienes viajan mucho. Este lanzamiento podría ayudar a impulsar la demanda de los chips de Intel en el segmento de portátiles.
En Wall Street, los analistas mantienen una postura cauta: la acción tiene una recomendación de 'Mantener' (Hold), con cinco compras, veintitrés mantienen y dos ventas en los últimos tres meses. El precio objetivo medio es de 116,84 dólares por acción, lo que implica un potencial de subida del 27,24% respecto al precio actual. A pesar de la buena racha, el mercado parece querer más pruebas de que Intel puede convertir esta oportunidad en resultados reales.
El análisis de Salseo
- El giro hacia CPUs para IA es un cambio de paradigma: mientras los modelos se entrenan necesitan GPU, pero al operar en producción (inferencia) los procesadores tradicionales vuelven a ser esenciales. Intel, que siempre ha dominado este terreno, podría ser la gran beneficiada si logra abastecer la demanda.
- La escasez de CPUs es real y ya se nota en el mercado: el hecho de que AMD haya duplicado su previsión de CPUs para servidores es una señal clara de que la oferta no da abasto. Intel tiene la oportunidad de ganar cuota, pero necesita acelerar su producción para no quedarse atrás.
- El lanzamiento del portátil ExpertBook P3 G2 de Asus es un pequeño empujón para Intel en el segmento de consumo, pero no es el motor principal de la historia. Lo que de verdad importa es el mercado de servidores y centros de datos, donde la demanda de CPUs está disparada.
- La reacción tibia de los inversores pese a la buena noticia sugiere que el mercado ya ha descontado parte del optimismo (la acción sube casi un 300% en un año). El reto ahora es demostrar que Intel puede ejecutar su plan de fabricación y mantener el ritmo frente a competidores como AMD y los nuevos actores del sector.