Intel cae un 2%: TSMC podría entrar en Terafab y repartirse el pastillo

Elon Musk confirma que TSMC negocia participar en su proyecto de chips Terafab, la baza que ha disparado a Intel un 200% este año. La acción del fabricante estadounidense baja mientras los analistas avisan: si deja de ser el socio único, la fiesta se enfría.
Intel arrancó la semana con caídas de alrededor del 2% después de que Elon Musk confirmara que Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC) mantiene conversaciones para participar en Terafab, su ambicioso proyecto de fabricación de chips. La simple posibilidad de que otro gran fabricante se sume a la iniciativa ha encendido las alarmas entre los inversores, que temen que Intel deje de ser el socio principal de un proyecto que ha sido uno de los grandes motores de su cotización. Mientras Intel bajaba, las acciones de TSMC negociadas en Estados Unidos subían un 1,4%. Para ponerlo en contexto: Intel se revaloriza alrededor de un 200% en lo que va de año, frente a un avance de cerca del 50% de TSMC.
Terafab no es un proyecto pequeño. Musk lo presentó en marzo, con Tesla y SpaceX liderándolo de forma conjunta, y el objetivo declarado es fabricar 1 teravatio de capacidad de computación al año, aproximadamente el doble de lo que necesita Estados Unidos entero. El magnate ya había hablado en noviembre de 2025 de un posible acuerdo con Intel, argumentando que sus proveedores actuales no eran capaces de producir suficientes chips para cubrir sus necesidades: llegó a decir que Tesla y SpaceX podrían requerir hasta 200.000 millones de chips de inteligencia artificial al año. Tesla ya trabaja con Micron Technology, Samsung Electronics y TSMC, y se espera que Samsung y TSMC fabriquen en serie los chips AI5 de próxima generación de Tesla el año que viene, en plantas de Texas y Arizona. Musk ha descrito Terafab como una instalación única, capaz de producir chips de memoria y lógicos, además de encapsulado avanzado, para aplicaciones como robots humanoides, satélites y centros de datos.
Los analistas han puesto el foco en qué papel le queda a Intel. Rick Schafer, de Oppenheimer, apunta como escenario posible que TSMC posea y opere una fábrica que sirva solo a Tesla, SpaceX y xAI, mientras SpaceX invierte o se compromete a un volumen de producción. Musk matizó después que los chips fabricados por TSMC probablemente complementarían, más que sustituir, a los que suministre Intel. Aun así, la entrada de otro gigante del sector complica las expectativas sobre el rol de Intel en el proyecto. Gil Luria, de D.A. Davidson, recuerda que el entusiasmo alrededor de Terafab ha sido un catalizador clave del "ascenso dramático" de la acción este año y advierte de que, si al final Intel no participa o queda solo como uno más de los proveedores de tecnología de fábrica, los inversores podrían replantearse el crédito que le han dado. También señala que la jugada podría interpretarse como una falta de confianza en dejar el futuro de un proyecto tan relevante exclusivamente en manos de Intel.
Más allá de Terafab, Intel arrastra otro frente abierto: la pérdida de cuota de mercado en procesadores. Los analistas de Susquehanna señalaron que la compañía probablemente siguió cediendo terreno en ordenadores portátiles y de sobremesa durante el tercer trimestre, mientras AMD ganaba posiciones y Qualcomm alcanzaba su mayor cuota en portátiles hasta la fecha. Según sus estimaciones, la cuota de Intel en modelos de portátil cayó 3,9 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior, hasta el 68,1%, con AMD subiendo 3,1 puntos hasta el 29,3% y Qualcomm hasta el 2,2%. Su nuevo procesador Panther Lake, fabricado con el proceso 18A, representó cerca del 1,8% de los modelos de portátil basados en Intel, frente al 0,4% del trimestre previo: un ritmo de implantación mejor que el de Lunar Lake, pero en línea con el de Arrow Lake. En sobremesa, la cuota de Intel cayó 1,6 puntos porcentuales hasta alrededor del 76%, su nivel más bajo en este estudio desde el segundo trimestre de 2023.
El análisis de Salseo
- Terafab no es un contrato firmado, es una conversación: Musk solo dijo que hay "discusiones" con TSMC. El problema es que buena parte de la subida del 200% de Intel este año se apoya en la expectativa de ser el socio clave del proyecto, así que cualquier señal de que no será el único obliga a revisar esa prima. La señal a vigilar es concreta: un acuerdo con nombre, capacidad y volumen, no un mensaje en redes.
- El matiz de Musk cambia el relato pero no lo arregla: dijo que TSMC "complementaría" a Intel, no lo sustituiría. Eso deja la puerta abierta, sí, pero también implica repartir el pastel. Para el accionista, el premio potencial se encoge aunque no desaparezca, y el proyecto pasa de ser una apuesta casi exclusiva de Intel a un reparto entre varios fabricantes.
- La segunda mala noticia del día es más estructural y menos mediática: Intel sigue perdiendo cuota de procesadores. Panther Lake, su gran baza tecnológica con el proceso 18A, apenas supone el 1,8% de los modelos de portátil basados en Intel: arranca mejor que Lunar Lake, pero igual que Arrow Lake. Es decir, la nueva tecnología todavía no mueve la aguja comercial, y eso es lo que de verdad determina los ingresos a medio plazo.
- Lectura contraria: que TSMC se interese por Terafab también valida el proyecto y puede acelerar su puesta en marcha, lo que a su vez garantizaría más demanda de capacidad de fabricación. Y no conviene exagerar el movimiento: una caída del 2% en un día es casi ruido comparado con un valor que se ha revalorizado cerca del 200% en el año.