Intel mantiene su sitio en el Terafab de Musk pese al interés de TSMC

Lip-Bu Tan confirma que Intel seguirá trabajando con Elon Musk en Terafab, el proyecto de fábricas de chips de Tesla y SpaceX, después de que los inversores temieran que TSMC le robara el puesto. Las acciones de Intel subían un 3% antes de la apertura.
Intel no se baja del barco. Su consejero delegado, Lip-Bu Tan, ha confirmado a Bloomberg que la compañía seguirá trabajando con Elon Musk en Terafab, el ambicioso proyecto de fabricación de chips que impulsa el magnate, a pesar de los rumores de los últimos días sobre una posible alianza entre Musk y la taiwanesa TSMC. La confirmación llega justo antes de un acto en Tokio con motivo del 50 aniversario de las operaciones de Intel en Japón, y el mercado lo celebró: las acciones de Intel subían un 3% en la negociación previa a la apertura del miércoles.
El origen de los nervios estaba claro: esta misma semana se publicó que Musk está negociando con TSMC una posible colaboración en Terafab. El miedo de los inversores era que Intel, que firmó como socio de desarrollo del proyecto en abril, perdiera su hueco en la cadena de suministro de semiconductores de Musk. La compañía ha querido apagar ese fuego asegurando que sigue plenamente comprometida con el plan y que continuará con el trabajo.
¿Y qué es Terafab? Un proyecto de fabricación avanzada de chips que desarrollan Tesla y SpaceX, en plena carrera de empresas y gobiernos por construir más capacidad de producción ante el tirón de la inteligencia artificial. La oferta está tan ajustada que todo el mundo quiere levantar más plantas y fabricar más. Ahí Intel puede aportar su experiencia en diseño y empaquetado de chips, lo que podría acelerar los plazos y recortar el tiempo y el esfuerzo necesarios para poner en marcha una fábrica nueva y sacar chips hechos a medida para las necesidades de IA de Musk.
El riesgo competitivo es real. Si TSMC se suma al proyecto, Intel tendría más rivales por los pedidos de Musk. Hablamos de dos de los nombres más grandes de la fabricación avanzada: Intel intenta hacer crecer su negocio de fundición (fabricar chips para terceros) mientras TSMC sigue siendo el líder mundial de la fabricación por encargo. El periodista tecnológico Tim Culpan apuntó que el escenario más probable sería que TSMC fuera dueña y operara la nueva fábrica; Musk respondió que las conversaciones eran "solo" eso, pero que "algo podría salir de ellas". Aun así, la enorme demanda global de chips de IA podría dejar hueco para los dos.
En paralelo, Intel también está invirtiendo fuerte en plantas de chips en Estados Unidos, un esfuerzo que podría darle un papel mayor conforme el país busca reforzar su suministro doméstico. En Wall Street, sin embargo, manda la prudencia: el consenso de los analistas que siguen el valor en los últimos tres meses es de "mantener", con seis recomendaciones de compra, 22 de mantener y dos de venta.
El análisis de Salseo
- El titular dice que Intel se queda, pero lo relevante es lo que Musk está buscando: un socio capaz de fabricar a lo grande. Si Terafab acaba en manos de TSMC como dueña y operadora de la planta (el escenario que apuntó Tim Culpan), el papel de Intel quedaría reducido al diseño y el empaquetado, donde el margen es bastante menor que en la fabricación pura y dura.
- El episodio retrata la forma de negociar de Musk: sentarse en paralelo con varios proveedores para apretar precios y plazos. Para Intel, eso significa que su puesto en Terafab no está blindado, sino que depende de seguir siendo útil y competitiva. Señal concreta a vigilar: cualquier anuncio formal sobre quién será el dueño de la fábrica y quién fabricará de verdad los chips.
- La lectura contraria también tiene sentido: la escasez de capacidad para chips de IA es tan bestia que probablemente haya sitio para los dos. Un proyecto del tamaño de Terafab no es un juego de suma cero, y que Intel confirme su continuidad le da un colchón de credibilidad justo cuando intenta levantar su negocio de fundición frente al gigante taiwanés.
- Cuidado con confundir el rebote con un cambio de tesis: el 3% en premercado es alivio por no perder el sitio, no una mejora de los números. El consenso de analistas es mayoritariamente "mantener" y el negocio de fundición de Intel sigue siendo caro de arrancar y muy sensible a la ejecución, así que la próxima prueba de fuego serán sus resultados y los avances concretos en sus plantas estadounidenses.