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Intel cae cerca de un 5% pese a sus avances en chips de memoria

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Intel cae cerca de un 5% pese a sus avances en chips de memoria

Las acciones de Intel bajaron casi un 5% el jueves aunque su participada Kepler Computing avanza en memoria con mejor rendimiento que la disponible hoy y la compañía suma un aliado en seguridad para la IA en el borde.

Intel ha vivido una jornada contradictoria en bolsa. Sus acciones cayeron cerca de un 5% en la tarde del jueves, justo cuando se conocían señales prometedoras en uno de sus proyectos más ambiciosos: entrar con fuerza en el mercado de la memoria a través de Kepler Computing, una 'startup' en la que el gigante de los chips participa. El problema, a ojos de los inversores, no es la idea, sino el foco: Intel está metida en tantos frentes a la vez que al mercado le cuesta ver por dónde va a llegar el dinero. Y conviene recordar el contexto: el valor acumula una subida del 331,69% en el último año, así que cualquier señal de dispersión se paga cara.

¿Qué ha llamado la atención? Kepler, según un reportaje de Barron's, tiene 468 millones de dólares en caja y unas fichas (chips) que ofrecen mejor rendimiento que las que hoy se pueden comprar a los grandes del sector, como Micron. No es memoria convencional: sus chips se apoyan en materiales ferroeléctricos, capaces de leer y escribir datos con muy poco voltaje, y se pueden apilar en varias dimensiones, lo que permite meter más memoria en menos espacio. El detalle industrial es igual de relevante: se pueden fabricar con los equipos que ya existen, sin necesidad de rehacer fábricas.

Ese último punto es clave para Intel, porque su negocio de fundición —fabricar chips para terceros— necesita clientes. Que una tecnología nueva sea compatible con lo que ya hay instalado allana el camino para que Kepler acabe siendo uno de ellos. En paralelo, Intel también ha anunciado avances junto a Atsign en el cifrado de la IA 'en el borde', es decir, la que se ejecuta en dispositivos alejados de los grandes centros de datos. La combinación de las herramientas de identidad y cifrado de Atsign con el hardware de Intel (generación de claves y arranque seguro, entre otros) multiplica por 88 el rendimiento en comunicaciones respecto a los límites anteriores, según la nota de prensa difundida.

En Wall Street la foto sigue siendo de prudencia: seis analistas recomiendan comprar, 23 mantener y dos vender, según los datos recopilados en los últimos tres meses. La memoria es un mercado enorme y muy cíclico, controlado hoy por unos pocos fabricantes, y ahí está la oportunidad que Intel persigue con Kepler. Lo que toca vigilar en los próximos meses es concreto: si Kepler firma su primer cliente de volumen, si la fundición de Intel anuncia nuevos clientes externos y si Micron mueve ficha para defender su terreno.

El análisis de Salseo

  • El castigo en bolsa no va de la tecnología, sino del foco: Intel intenta a la vez ser fabricante para terceros, diseñador de procesadores y ahora jugador de memoria a través de una participada. Con la acción disparada un 331,69% en un año, el mercado exige resultados y no frentes nuevos, y por eso una buena noticia puede acabar en caída.
  • Lo de Micron no es una amenaza de laboratorio: si los chips de Kepler rinden mejor que la memoria disponible hoy y además se fabrican con equipos actuales, el camino a la producción es más corto de lo habitual. La señal a vigilar es un primer pedido relevante; el riesgo, que Micron y los demás grandes aceleren su hoja de ruta y cierren la ventana de oportunidad.
  • El detalle más jugoso para Intel es la fundición. Su negocio de fabricar chips para otros necesita clientes con volumen, y una tecnología nueva compatible con las fábricas existentes es candidata natural a ocupar esa capacidad. Cada anuncio de cliente externo vale más para la tesis que cualquier titular sobre memoria.
  • La ventaja de los ferroeléctricos y el apilado en tres dimensiones se mide en eficiencia energética: leer y escribir con muy poco voltaje y meter más memoria en menos espacio es justo lo que pide la IA. El riesgo clásico de estas promesas es el salto del laboratorio a la producción en serie, donde se han quedado por el camino muchas tecnologías. El multiplicador de 88 veces en cifrado es, de momento, una cifra de nota de prensa.

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Fuente: TipRanks