Intel se enfría: Musk negocia con TSMC entrar en Terafab y AMD le pisa los talones en CPU

Intel cae cerca de un 2% después de que Elon Musk confirme conversaciones con TSMC para sumarse a Terafab, el proyecto en el que la compañía era el fabricante principal. A la vez, AMD ya roza el 48,4% de cuota de CPU según la encuesta de Steam.
Las acciones de Intel bajaron casi un 2% en la sesión del lunes después de que Tesla dejara caer que está hablando con TSMC para incorporarse a la operación Terafab, el proyecto de fabricación de chips en el que Intel ocupaba hasta ahora el papel de productor principal. El propio Elon Musk confirmó los contactos a través de X (antes Twitter) con una frase tan breve como significativa: «Solo conversaciones, pero algo puede salir de esto». El movimiento llega en un momento delicado, porque Intel acumula una revalorización del 226,13% en el último año y su cotización se ha construido sobre la expectativa de que este tipo de encargos sigan llegando y se mantengan.
El problema de fondo es de reparto de protagonismo. Si TSMC entra en Terafab, Intel dejaría de ser el «cliente externo de fundición más visible» de la operación para convertirse en uno más entre dos o, potencialmente, entre varios fabricantes. Traducido a lenguaje de andar por casa: la empresa pasaría de ser el socio de referencia a ser una pieza intercambiable, y eso es justo lo contrario de lo que el mercado está pagando ahora mismo. De momento no hay nada cerrado, solo la amenaza de que Intel quede parcialmente desplazada en favor de un modelo con varios proveedores. Si esa amenaza se queda en nada, el precio debería aguantar sin sobresaltos; si se confirma, el castigo puede ser serio.
La segunda vía de presión viene del negocio tradicional. Según un informe de Tom's Hardware basado en la encuesta de Steam, el gran competidor de Intel, AMD, ya controla el 48,4% del mercado de procesadores (CPU). La muestra es de jugadores de PC, así que tiene margen de error y no refleja todo el mercado, pero el dato de mayo situaba a AMD justo por debajo del 45%, lo que dibuja una escalada rápida. Intel ya había cedido terreno en tarjetas gráficas (GPU) y había conseguido mantenerse firme en CPU; si también empieza a perder ahí, su posición global se debilita bastante.
En Wall Street, el consenso es de mantener: seis analistas recomiendan comprar, 22 mantener y dos vender, según los ratings de los últimos tres meses. El precio objetivo medio es de 114,38 dólares por acción, lo que implicaría una caída del 2,19% respecto a los niveles actuales. Es decir, ni el mercado ni los analistas ven mucho recorrido adicional al alza tras el gran rally del último año, y eso deja a la acción especialmente sensible a cualquier titular que ponga en duda sus contratos de fabricación por encargo.
Lo que está en juego, por tanto, no es un dato puntual, sino la credibilidad de la apuesta de Intel por fabricar chips para terceros. Terafab funcionaba como escaparate de que esa estrategia funciona; diluir su papel en el proyecto resta argumentos a quien defendía que la empresa podía competir de tú a tú con los grandes fabricantes asiáticos. La confirmación o la desaparición de esas conversaciones con TSMC, junto a los próximos datos de cuota en procesadores, marcarán si Intel sigue siendo el socio imprescindible o pasa a ser uno más en la lista.
El análisis de Salseo
- El daño real no es la cifra que se pierde, sino lo que Terafab simboliza: era la prueba visible de que la apuesta de Intel por fabricar chips para otras empresas funciona. Si TSMC entra y el proyecto pasa a tener varios proveedores, ese escaparate se difumina y el mercado empieza a descontar que Intel ya no es el socio preferente de nadie.
- Riesgo asimétrico por la valoración: tras subir un 226% en un año, Intel cotiza descontando buenas noticias que aún no han llegado. Con esa prima, un rumor puede tumbar la acción un 2% en una tarde, mientras que un desmentido probablemente solo devuelva el precio al punto de partida. La acción está cargada de expectativas, no de resultados.
- Cuidado con el dato del 48,4%: la encuesta de Steam mide PCs de jugadores, no el mercado completo de procesadores (ahí quedan fuera servidores y portátiles de empresa, donde Intel mantiene más peso). Aun así, es el segmento que marca tendencia y reputación de marca, y pasar de menos del 45% a casi el 48% en pocos meses indica que AMD avanza rápido justo donde Intel siempre mandó.
- Qué vigilar: si Musk y TSMC cierran algo concreto (o si se enfría), y el próximo dato de cuota de CPU junto a los resultados de la división de fundición. También conviene ver si Intel responde bajando precios o ampliando capacidad: ambas cosas se notan antes en los márgenes que en los titulares.