Intel resucita: la fiebre de la IA dispara sus ingresos un 25 %, el mayor salto en 15 años

El gigante de los semiconductores sorprende con su mayor crecimiento de ingresos desde 2010, impulsado por la creciente demanda de CPU para inteligencia artificial.
Intel ha dado una alegría a sus inversores. El fabricante de chips de Silicon Valley registró un aumento de ingresos del 25 % en el último trimestre, el ritmo más rápido en 15 años. La razón principal: las empresas de inteligencia artificial están comprando cada vez más unidades centrales de procesamiento, las conocidas CPU, para alimentar sus sistemas.
Durante años, Intel había quedado rezagada en la narrativa de la IA, dominada por las GPU de Nvidia. Pero este giro muestra que la demanda de infraestructura para inteligencia artificial es tan voraz que está beneficiando también a los procesadores tradicionales. Las CPU siguen siendo esenciales para manejar las tareas de preprocesamiento de datos y la orquestación de los modelos de IA.
Aunque la noticia no detalla las cifras exactas de beneficio ni las previsiones futuras, el dato de crecimiento es un soplo de aire fresco para una compañía que ha enfrentado una dura competencia y problemas de ejecución en los últimos años. El mercado ha reaccionado con optimismo, viendo en este repunte una posible señal de que la estrategia de Intel de apostar por la fabricación de chips para terceros y por sus propios diseños puede estar dando frutos.
El contexto es clave: la explosión de la IA generativa ha disparado la inversión en centros de datos, y aunque las GPU acaparan los titulares, las CPU de Intel siguen siendo el caballo de batalla en los servidores. Este aumento de ingresos sugiere que la compañía está logrando capitalizar esa ola, al menos por ahora.
Habrá que ver si esta tendencia se mantiene en los próximos trimestres. Intel todavía tiene que demostrar que puede competir en el terreno de los chips de IA más especializados, pero por el momento, los números le dan un respiro y devuelven algo de brillo a una de las marcas más icónicas de la tecnología.
El análisis de Salseo
- El crecimiento del 25 % es una señal de que la demanda de infraestructura para IA va más allá de las GPU: las CPU de Intel siguen siendo críticas en los centros de datos, y este repunte valida que la compañía no está fuera de juego.
- Este dato contrasta con la narrativa dominante de que Intel está perdiendo terreno frente a Nvidia y AMD. Sin embargo, el verdadero desafío sigue siendo si Intel puede mantener este ritmo cuando la competencia en chips específicos para IA (como los aceleradores) se intensifique.
- Para el inversor, la clave estará en los próximos trimestres: ¿es este crecimiento sostenible o un pico puntual? Habrá que vigilar las previsiones de ingresos y los márgenes, así como los avances en la tecnología de fabricación de Intel, que es su apuesta a largo plazo.