Intel se examina: ¿tiene fuelle el rally de la IA o se desinfla?

Los resultados de Intel este jueves pondrán a prueba el subidón bursátil del 200% en 2023. El mercado busca pruebas de que su plan de reconversión y su apuesta por la inteligencia artificial no son solo humo.
Intel presenta resultados este jueves y el mercado contiene la respiración. La compañía, que durante años fue el rey indiscutible de los semiconductores, se ha visto superada por competidores como Nvidia en el terreno más candente del momento: la inteligencia artificial. Sin embargo, sus acciones se han disparado casi un 200% en lo que va de año, impulsadas por la esperanza de que su plan de reconversión dé frutos y por el optimismo generalizado en torno a la IA.
El contexto es clave. Intel lleva tiempo inmersa en una profunda reestructuración bajo el liderazgo de su CEO, Pat Gelsinger. Su apuesta pasa por recuperar el liderazgo en la fabricación de chips, un terreno que perdió frente a TSMC y Samsung. Para ello, está invirtiendo miles de millones en nuevas fábricas y en su negocio de fundición, con el objetivo de fabricar chips para terceros, incluidos potenciales rivales. Los resultados del jueves serán la primera gran prueba de fuego para ver si esa estrategia empieza a traducirse en cifras.
El foco estará en dos áreas principalmente. Por un lado, el negocio de centros de datos e inteligencia artificial, donde Intel quiere plantar cara a Nvidia con sus nuevos aceleradores Gaudi. Por otro, la división de fabricación (Intel Foundry Services), que aún está en pañales pero representa la gran esperanza a largo plazo. Los inversores querrán ver avances concretos en clientes y en la hoja de ruta tecnológica, no solo promesas.
Pero no todo es viento a favor. El mercado de PC, que sigue siendo una fuente importante de ingresos para Intel, ha mostrado signos de debilidad, y la competencia en servidores es feroz. Además, las sanciones de Estados Unidos a China podrían pasar factura, ya que el gigante asiático es un mercado clave. Cualquier señal de que la recuperación se retrasa o de que los márgenes sufren más de lo esperado podría enfriar el rally de forma abrupta.
En resumen, Intel llega a la cita con las expectativas por las nubes. El mercado ya ha comprado la historia; ahora exige resultados. Si las cifras defraudan, la caída podría ser dolorosa. Si convencen, el rally podría tener aún más recorrido. Será una jornada de alta tensión para los inversores.
El análisis de Salseo
- El subidón de Intel en bolsa este año se ha basado más en expectativas que en realidades. Los resultados del jueves son la primera oportunidad real de comprobar si el plan de Gelsinger está funcionando o si el mercado se ha adelantado demasiado.
- La clave no estará solo en los ingresos, sino en las guías futuras y en los comentarios sobre la adopción de sus chips para IA. Si Intel no convence en este punto, podría perder el tren de la IA frente a Nvidia y AMD.
- El negocio de fundición es una apuesta a largo plazo que requiere paciencia, pero los inversores querrán ver hitos concretos: nuevos clientes, avances en los nodos de fabricación y una senda clara hacia la rentabilidad. Cualquier retraso sería castigado.
- Aunque el sentimiento es positivo, el riesgo es alto. Una decepción podría pinchar el rally y devolver a Intel a la casilla de salida, recordando que las reconversiones en el sector de chips son lentas y dolorosas.