Intel se dispara: la demanda de centros de datos le da su mejor trimestre en años

Intel sorprende con resultados explosivos gracias al tirón de sus chips para servidores y centros de datos, impulsados por la inteligencia artificial. Las acciones reaccionan al alza.
Intel ha presentado unas cuentas trimestrales que han dejado boquiabierto al mercado. La compañía de semiconductores, que llevaba tiempo en horas bajas, ha logrado un trimestre de esos que se recuerdan, impulsado por una demanda feroz en su división de centros de datos. Los ingresos han superado con creces las expectativas de los analistas, y las ganancias por acción han dejado muy atrás las previsiones más optimistas.
El motor de esta explosión ha sido el negocio de Data Center and AI (DCAI), que ha visto cómo los grandes proveedores de la nube y las empresas se lanzaban a por sus procesadores Xeon para alimentar la infraestructura de inteligencia artificial. Aunque NVIDIA se lleva todos los focos con sus GPU, Intel ha demostrado que las CPU tradicionales siguen siendo esenciales para manejar las cargas de trabajo masivas que requiere el entrenamiento y la inferencia de modelos de IA. La compañía ha señalado que la adopción de sus nuevos chips Granite Rapids ha sido mucho más rápida de lo esperado.
Además, la división de fabricación por contrato (Intel Foundry) ha dado señales de vida, con nuevos clientes que confían en sus nodos avanzados. Esto es clave porque el plan de reestructuración del CEO pasa por convertir a Intel en un fabricante de chips para terceros, compitiendo con gigantes como TSMC. Los ingresos de esta unidad han crecido de forma notable, aunque todavía están lejos de ser el pilar principal del negocio.
En el lado menos brillante, el negocio de PC (Client Computing) ha mostrado un crecimiento más modesto, reflejando un mercado que sigue sin despegar del todo tras el boom post-pandemia. Aun así, la fortaleza en servidores ha compensado con creces cualquier debilidad en otros segmentos. La reacción en bolsa no se ha hecho esperar: las acciones de Intel subieron con fuerza en las operaciones posteriores al cierre, recuperando parte del terreno perdido en los últimos años.
Los inversores, que habían castigado duramente a Intel por sus continuos retrasos tecnológicos y pérdida de cuota de mercado, ahora ven un rayo de esperanza. La pregunta es si este trimestre marca un punto de inflexión real o es solo un espejismo puntual. Por lo pronto, la compañía ha elevado sus previsiones para el próximo trimestre, confiando en que la sed de IA siga impulsando sus ventas.
El análisis de Salseo
- La demanda de IA no solo beneficia a los fabricantes de GPU como NVIDIA. Intel demuestra que las CPU de alto rendimiento para servidores son igual de críticas, ya que toda la infraestructura de datos necesita procesadores potentes para mover y preparar la información antes de que las GPU la procesen. Este trimestre confirma que la tarta de la IA es grande y tiene porciones para varios actores.
- El verdadero examen para Intel será la consistencia. Un trimestre espectacular puede deberse a pedidos acumulados o a un ciclo de actualización concreto. La clave está en si la compañía puede mantener este ritmo en los próximos trimestres, sobre todo cuando sus rivales (AMD, e incluso los chips personalizados de los propios clientes como los Graviton de Amazon) no se quedan quietos.
- El negocio de fundición es la gran apuesta a largo plazo, pero también el mayor riesgo. Si Intel logra atraer clientes de peso para fabricar sus chips, podría diversificar sus ingresos y reducir su dependencia del mercado de PC. Sin embargo, la rentabilidad de esta división tardará en llegar, y cualquier retraso en sus nodos más avanzados (como el 18A) podría costarle caro frente a TSMC.
- La subida en bolsa refleja un alivio más que una convicción total. El sentimiento hacia Intel era tan negativo que cualquier buena noticia amplifica el rebote. Habrá que vigilar de cerca los márgenes brutos en los próximos trimestres: si la presión competitiva obliga a bajar precios, el entusiasmo podría desinflarse rápido.