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Intel se dispara un 12%: solo tiene chips para la mitad de sus clientes

·PositivoImpacto medio
Intel se dispara un 12%: solo tiene chips para la mitad de sus clientes

Las acciones de Intel se dispararon más del 12% después de saberse que la compañía solo puede cubrir la mitad de la demanda de sus procesadores y de que Meta haya lanzado una herramienta de IA que podría tensar aún más esa escasez.

Intel vivió el lunes por la tarde una de esas sesiones que hacía tiempo que no se veían: sus acciones se dispararon más del 12% en plena jornada, impulsadas por una combinación de noticias que, vistas juntas, dibujan un escenario bastante inusual para la compañía. Por un lado, la firma solo tiene capacidad para fabricar aproximadamente la mitad de los chips que le pide el mercado. Por otro, Meta acaba de presentar una herramienta de inteligencia artificial que podría disparar todavía más esa demanda. El contexto ayuda a entender la magnitud del movimiento: el valor lleva un rally del 277,61% en el último año.

La escasez la recoge el medio Calcalis: la demanda de procesadores (las CPU, el cerebro que hace funcionar ordenadores y servidores) es ahora mismo tan intensa que Intel solo puede satisfacer alrededor de la mitad. Y el problema no parece exclusivo de la compañía. Su consejero delegado, Lip-Bu Tan, ha contado que directivos de otras empresas le llaman para disculparse porque no son capaces de producir suficientes componentes para atender la propia demanda de Intel. La empresa lleva años ampliando sus plantas de fabricación, pero los esfuerzos se han quedado cortos y la demanda no ha dado señales de frenar.

En ese escenario aparece Meta. La compañía presentó recientemente Muse, su herramienta de inteligencia artificial, que según un informe de GuruFocus podría reforzar la necesidad de funciones informáticas básicas y, con ello, disparar la demanda de procesadores. La razón es sencilla: Muse es un agente de IA persistente, es decir, funciona de forma continua sobre una especie de «ordenador virtual», y para eso necesita CPU que gestionen el sistema operativo y muevan los datos por detrás. No todo el negocio de la IA se lo llevan los chips especializados que todo el mundo asocia con el sector: hay una capa de trabajo más «de andar por casa» donde los procesadores tradicionales —el terreno natural de Intel— siguen siendo imprescindibles.

Ahí está la paradoja que explica el entusiasmo: que una empresa no pueda fabricar todo lo que le piden es un problema operativo serio, pero también es la constatación de que el producto escasea, algo que en el mundo de los semiconductores suele sentar bien al mercado. Intel, además, está en pleno proceso de reconstrucción de su capacidad industrial, un camino largo y caro.

Wall Street, eso sí, mantiene la prudencia. El consenso de analistas sobre el valor es de mantener, con siete opiniones de compra, 23 de mantener y dos de venta en los últimos tres meses. Es decir, el mercado reconoce la mejora de la historia, pero también que después de un año tan explosivo las expectativas ya están muy altas y el margen de decepción es amplio.

Para el inversor de a pie, la noticia deja una idea clara: el tirón de la inteligencia artificial no solo beneficia a los fabricantes de los chips más famosos, también empuja a los proveedores de componentes más básicos. Y en esa carrera, tener la fábrica llena es tan importante como tener pedidos.

El análisis de Salseo

  • El titular habla de un problema (no llegar a la demanda) que el mercado lee como fortaleza. El cambio real es que Intel ha pasado de pelear por pedidos a no poder atenderlos: el cuello de botella está en su capacidad de fabricación, y ampliar plantas lleva años, así que la escasez no se resuelve en un trimestre ni dos.
  • La pata de Meta es la parte más interesante: Muse no es un chatbot cualquiera, funciona de forma continua sobre un ordenador virtual y eso exige CPU para gestionar el sistema y mover datos. Si ese tipo de agentes se populariza, el gasto en IA se repartirá también hacia los procesadores tradicionales, que es justo donde Intel juega en casa.
  • El matiz incómodo: haber subido un 12% en un día y más de un 277% en un año significa que las expectativas ya son altísimas. Que solo puedas cubrir la mitad de la demanda también invita a los clientes a buscar proveedores alternativos para no quedarse sin producto, algo que puede erosionar cuota a medio plazo.
  • La señal concreta a vigilar son los próximos resultados y, sobre todo, sus planes de capacidad: nuevas fábricas, acuerdos para fabricar chips de terceros y cómo se traduce esa demanda embolsada en ingresos reales. Si la escasez se queda en titular y no llega a la caja, la subida se habrá adelantado a la realidad.

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Fuente: TipRanks