Intel y SK Hynix estudian una alianza para fabricar memoria en EE. UU.
Los informes sobre una posible alianza entre Intel y SK Hynix para producir chips de memoria en Estados Unidos disparan a ambas acciones, aunque ninguna confirma planes concretos. Zacks compara las dos historias: recuperación frente a crecimiento barato.
Las miradas del mercado de semiconductores han apuntado esta semana a dos nombres muy distintos: Intel y SK Hynix. Según los informes que circulan, ambas compañías estarían explorando fórmulas para fabricar chips de memoria en Estados Unidos, y el eje de esas conversaciones sería el complejo industrial que Intel tiene en Ohio, un proyecto que lleva años de retraso. Sobre la mesa hay opciones que van desde que SK Hynix alquile capacidad de producción en esas instalaciones hasta una empresa conjunta más ambiciosa en la que podrían entrar también compañías de nube. De momento no hay nada firmado y la propia SK Hynix ha insistido en que no existen planes ni acuerdos concretos cerrados. Aun así, desde que estos informes salieron a la luz el miércoles, las acciones de Intel se han anotado alrededor de un 10% y las de SK Hynix, cerca de un 5%.
La historia de Intel va mucho más allá de ese posible acuerdo. La compañía acaba de presentar un segundo trimestre en el que los ingresos crecieron un 25% interanual hasta los 16.100 millones de dólares, con el negocio de centros de datos e inteligencia artificial disparándose un 59% hasta 6.300 millones. Su división de fabricación para terceros (Intel Foundry) también subió un 31%, y la dirección ha guiado las ventas del tercer trimestre a un rango de entre 15.800 y 16.800 millones, lo que supone un crecimiento del 15%. Las estimaciones que recoge el consenso apuntan a que la facturación crezca cerca de un 18% en el conjunto del ejercicio y otro 14% el año siguiente, hasta unos 70.890 millones. Más llamativo todavía es el giro en los beneficios: el beneficio por acción pasaría de 0,42 dólares el año pasado a 1,50 este ejercicio y a 1,96 el siguiente, más de un 30% adicional.
En el caso de SK Hynix, el motor es otro: la memoria de alto ancho de banda (HBM), el componente que se coloca junto a los chips de inteligencia artificial y que resulta clave para clientes como Nvidia y Microsoft. La compañía también suministra memoria a Apple, lo que le da exposición a otro gigante tecnológico. SK Hynix cerró un segundo trimestre récord al calor de la demanda de IA, ha comenzado los envíos en masa de HBM4 (su última generación de memoria de alto ancho de banda) y espera que la producción se acelere en la segunda mitad del año, además de haber enviado ya muestras de HBM4E, la versión mejorada de la siguiente hornada. Todo ello mientras invierte con fuerza en ampliar capacidad. Las proyecciones que maneja Zacks hablan de un crecimiento de ingresos superior al 250% este año y de otro 55% el siguiente, con un beneficio por acción que se multiplicaría más de cinco veces en el ejercicio en curso y subiría otro 27% después. Las estimaciones de beneficio para este año y el próximo se han revisado al alza un 21% y un 12% en los últimos 60 días.
La gran diferencia entre ambas compañías aparece en el precio. Pese a estar mucho mejor situada en el negocio de la memoria para IA, SK Hynix cotiza a unas siete veces los beneficios previstos para los próximos doce meses. Intel, después de su enorme rebote, se paga a más de 100 veces las ganancias esperadas. Con estos mimbres, el análisis concluye que la recuperación operativa de Intel es ahora mucho más creíble, sobre todo por el empuje de su negocio de centros de datos e IA, pero su valoración tras la subida deja menos margen para decepciones. SK Hynix, en cambio, combina crecimiento ligado a la IA con un múltiplo bastante más barato, apoyado en su liderazgo en HBM. Como reflejo de esas diferencias, SK Hynix luce una calificación de compra en el sistema de Zacks, mientras que Intel se queda en mantener.
El análisis de Salseo
- El motivo real del subidón de Intel no es la memoria, es Ohio: su fábrica lleva años retrasada y soporta unos costes fijos enormes. Si SK Hynix alquila capacidad allí, Intel empieza a cobrar por una planta que hoy solo le pesa en las cuentas. La señal a vigilar es doble: si el acuerdo llega a anunciarse y si entran compañías de nube como socias, porque eso convertiría un rumor en un cliente con dinero real.
- Hay un matiz que el titular no cuenta: fabricar memoria es un proceso distinto al de los chips lógicos que Intel domina. Un acuerdo así llenaría la fábrica, pero no resuelve por sí solo el problema de fondo de Intel Foundry, que es convencer a clientes externos de que fabriquen con ellos. Es un parche de ingresos, no la prueba de que su negocio de fabricación para terceros ya funciona.
- La distancia de valoración es el dato más jugoso: SK Hynix cotiza a unas 7 veces beneficios previstos frente a más de 100 veces de Intel. El mercado trata a Intel como una historia de recuperación (se paga el futuro, no el presente) y a SK Hynix como un negocio cíclico al que no perdona ni un mal trimestre. Ojo con la trampa: un múltiplo barato no es un catalizador por sí mismo; si los precios de la memoria se enfrían, puede seguir barato mucho tiempo.
- El motor de verdad de SK Hynix es el HBM, la memoria que se pega a los chips de IA. Ya envía HBM4 en masa y tiene muestras de HBM4E, con Nvidia, Microsoft y Apple como clientes. La cara B es la concentración: depender de unos pocos clientes gigantes hace que cualquier recorte de pedidos se note el doble. Señal concreta a seguir: el ritmo de entregas de HBM4 en el segundo semestre y si algún competidor recorta la distancia técnica.