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Intel sube casi un 5% por las conversaciones con SK Hynix en Ohio y la escasez de CPUs

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Intel sube casi un 5% por las conversaciones con SK Hynix en Ohio y la escasez de CPUs

Las acciones de Intel se anotan cerca de un 5% después de que se conozca que SK Hynix negocia fabricar memoria en Estados Unidos usando capacidad de la compañía estadounidense y de que su consejero delegado admita que solo puede atender la mitad de la demanda de procesadores.

Intel subió un 4,63%, hasta 101,63 dólares por acción (4,49 dólares más), en la mañana del miércoles, después de que se publicaran informes sobre una posible fabricación de memoria de SK Hynix en Estados Unidos aprovechando capacidad de Intel, y después de que el consejero delegado del fabricante de chips, Lip-Bu Tan, reconociera que la compañía solo puede cubrir alrededor de la mitad de la demanda de procesadores que recibe. El martes las acciones habían cerrado en 97,14 dólares y los movimientos previos a la apertura ya apuntaban a subidas, después de que The Wall Street Journal y otros medios señalaran que SK Hynix está discutiendo un acuerdo de producción en Estados Unidos que podría apoyarse en las instalaciones que Intel tiene en Ohio. Eso sí, ninguna de las dos empresas ha anunciado un acuerdo firmado.

El mercado interpretó esas conversaciones como un posible impulso para el negocio de fabricación por encargo y empaquetado de Intel: por un lado, un gigante de la memoria necesita obleas fabricadas en suelo estadounidense; por otro, Intel necesita clientes que le paguen por unas herramientas que hasta ahora ha utilizado por debajo de su capacidad. Tan habló el lunes en la conferencia .conf26 de Splunk, en Denver. Preguntado por el presidente de Cisco, Jeetu Patel, sobre por qué importan las fábricas de Intel, defendió que el diseño, la fabricación y el empaquetado avanzado deben convivir dentro de una misma empresa. Sobre la concentración de la producción fue tajante: «Depender al 95% de una sola compañía, sobre todo si está en Taiwán, es muy arriesgado». Según Counterpoint, TSMC concentraba más del 70% de los ingresos de fabricación por encargo en el primer trimestre.

En el terreno de producto, Tan recordó que la «inferencia» (el proceso por el que la inteligencia artificial genera respuestas) sigue dependiendo de procesadores que coordinan las tarjetas gráficas y las aplicaciones. «La demanda de CPUs es tan alta que solo podemos servir al 50% de nuestros clientes», afirmó. También señaló que los precios de la memoria se han multiplicado por cinco o por siete y que los sustratos para el empaquetado avanzado siguen escasos; de hecho, calificó el empaquetado como el «Santo Grial» del sector. Sobre la recuperación de la propia Intel, admitió que su negocio de fundición exige mucha inversión y va lento, aunque añadió que «la buena noticia es que en los últimos 18 meses la situación ha mejorado». Según dijo, su tecnología 18A ya está en producción en masa con rendimientos que suben alrededor de un 7% al año, mientras que el 14A, la siguiente generación, no llegaría a producción en volumen hasta 2028, según la última presentación de resultados.

Todo esto llega con la acción en un mes muy movido: Intel subió un 9% el 8 de septiembre, tocó los 106,24 dólares el día 9 y después cayó más del 5% tanto el 10 como el 14 de septiembre, arrastrada por el castigo general a los valores de chips vinculados a la inteligencia artificial. El rebote del miércoles recupera el frenazo del lunes y el martes, pero no el máximo de septiembre. El rango de las últimas 52 semanas sigue yendo desde la zona de los 20 dólares medios hasta unos 141. Las últimas cifras oficiales son las del segundo trimestre: 16.100 millones de dólares de ingresos, un 25% más que un año antes y 1.800 millones por encima de lo previsto en abril; margen bruto ajustado del 41,8% y un beneficio de 0,42 dólares por acción. Para el tercer trimestre la compañía guía entre 15.800 y 16.800 millones de ingresos, un margen bruto del 42% y 0,38 dólares por acción. La fundición aportó 5.800 millones en el segundo trimestre; las líneas de procesadores para clientes y centros de datos siguen siendo la máquina de generar caja, mientras que la fundición es la opción de futuro que el mercado intenta poner precio.

Conviene no confundir el alcance de las dos noticias. Un acuerdo con SK Hynix, si finalmente se cierra, no convertiría a Intel en una empresa de memoria DRAM: sería un cliente para su capacidad estadounidense y una victoria política en Ohio. El catalizador más cercano es la frase del 50%: si faltan procesadores, Intel puede subir precios (ya se apunta a otro incremento en los procesadores para PC hacia el 5 de octubre) y colocar cada oblea que consiga fabricar con su tecnología 18A. Los 101 dólares del miércoles no son un veredicto sobre el 14A, sino una apuesta por dos frases: que los clientes quieren más procesadores Intel de los que Intel puede fabricar y que a un gigante coreano de la memoria le puede hacer falta un techo estadounidense. Hasta que haya un documento con condiciones firmadas o unas cuentas del tercer trimestre que sostengan el ritmo de 16.000 millones, la historia es exactamente esa.

El análisis de Salseo

  • El acuerdo con SK Hynix es todavía humo: no hay contrato firmado, solo conversaciones, y lo que de verdad movió la acción fue la escasez de procesadores. Cuando falta producto, quien lo tiene puede subir precios, y ahí está el beneficio a corto plazo de Intel, no en Ohio.
  • Señal concreta que vigilar: ya se habla de otra subida de precios en procesadores para PC hacia el 5 de octubre, y el tercer trimestre (entre 15.800 y 16.800 millones de ingresos previstos) dirá si Intel sostiene el ritmo de 16.000 millones del segundo trimestre. Si lo logra con menos unidades pero mejor precio, el rebote tiene base; si no, se queda en un susto de un día.
  • La fundición es la opción de largo plazo y exige paciencia: el 14A no llegará a producción en volumen hasta 2028 y consume muchísimo capital. Un cliente como SK Hynix en Ohio valdría más como aval político y como prueba de que la tecnología de Intel sirve a terceros que como cambio real en las cuentas de este año.
  • Ojo con el contexto: la acción se ha movido con violencia en pocas semanas (subió un 9% el 8 de septiembre, tocó 106,24 dólares y luego cayó más del 5% en dos sesiones). Un rebote del 5% recupera el bache previo, no el máximo. Y la memoria por las nubes, con precios multiplicados por cinco o siete, es viento a favor para SK Hynix pero un coste extra para todo el que compra chips.

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