Intel vs AMD: un analista top sube a Intel a Comprar y frena a AMD

El analista Gus Richard, de Northland, eleva Intel a 'Comprar' con un precio objetivo de 120 dólares y mantiene AMD en 'Neutral', con una visión de burbuja en el boom de la IA.
La rivalidad entre Intel (Nasdaq: INTC) y AMD (Nasdaq: AMD) es una de las más largas y encarnizadas del sector de los semiconductores. Durante décadas, Intel fue la fuerza dominante, pero AMD ha ido comiéndole terreno, y la rivalidad ha cambiado de fase. Ahora, con el boom de la inteligencia artificial remodelando la demanda de procesadores, aceleradores e infraestructura de centros de datos, ambas compañías tienen grandes oportunidades por delante. La pregunta para los inversores es cuál de los dos gigantes ofrece el mejor potencial desde aquí. Un analista de primer nivel ha dado su respuesta: Gus Richard, de Northland, está entre el 3% más destacado de Wall Street, y ve desarrollos importantes en ambos frentes, aunque sus expectativas divergen.
En el lado de Intel, Richard señala 'progreso material' en el giro de la compañía, así como una escasez de CPUs para servidores que podría beneficiar a Intel a corto plazo. Además, considera significativa la relación con el proyecto Terafab de Elon Musk, y cree que la asociación podría dar la escala necesaria para fortalecer la tecnología de procesos de Intel y apoyar sus ambiciones en el negocio de fundición. Richard también identifica la geopolítica como un posible catalizador: no es cuestión de si China se reunificará con Taiwán, sino de cuándo. Cree que podría ocurrir en los próximos 18 meses y que el conflicto en Irán ha abierto una ventana para un bloqueo de Taiwán. Las elecciones presidenciales de Taiwán en 2028 son otro posible disparador. Si estos escenarios se desarrollan, Intel estaría mejor posicionada que AMD para aprovecharlos. Por todo ello, Richard eleva su calificación de Intel desde 'mantener' a 'comprar', con un precio objetivo de 120 dólares, que sugiere un potencial de subida del 19%.
En cuanto a Terafab, Richard aporta cifras que ponen en contexto la magnitud del proyecto. La capacidad global de obleas de 5nm o menos se estima actualmente en unos 12 millones de obleas de 300mm al año, mientras que la capacidad sub-5nm de TSMC ronda los 8 millones. Terafab, por su parte, podría alcanzar una capacidad anual de 22,4 millones de obleas de lógica avanzada, aunque no se completará hasta finales de la década de 2030. El primer producto de Terafab se espera en 2028 o 2029. Construir la primera fase costaría unos 55.000 millones de dólares, y el proyecto completo podría llegar a 120.000 millones. Richard estima que TSMC gastará este año unos 46.000 millones en capacidad sub-5nm. En su opinión, SpaceX, Tesla y xAI no podrán absorber toda esa capacidad planificada durante esta década, lo que abre la posibilidad de que el proyecto esté diseñado para un propósito estratégico más amplio: sustituir parte de la capacidad de fabricación de TSMC en Taiwán. 'Alinearse con el Terafab de Musk impulsa los esfuerzos de reestructuración de Intel y valida su entrada en servicios de fundición externos', resume el analista.
En el otro lado, AMD no recibe el mismo trato. Richard mantiene una visión prudente: ve una demanda saludable en las unidades de CPU y GPU para servidores, así como en productos embebidos, pero la capacidad está limitando cuánto de esa demanda puede convertir AMD en crecimiento. Más importante aún: cree que las expectativas para 2027 se han adelantado demasiado a lo que la industria puede realmente ofrecer. Sus previsiones están muy por debajo del consenso, porque considera que el actual boom de los chips tiene características de burbuja y que una parte de los proyectos de centros de datos que se planean hoy nunca se convertirán en gasto real. AMD proyecta una fuerte aceleración en su negocio de centros de datos, con crecimiento en la segunda mitad del año y más que duplicarse en 2027, lo que situaría los ingresos por encima de los 60.000 millones de dólares. Richard, en cambio, modela unos 50.000 millones, mucho menos. Su preocupación es que parte de la demanda reportada no represente consumo incremental genuino, con clientes que podrían estar colocando pedidos duplicados o solapados.
Richard también señala límites prácticos a la rapidez con la que la industria puede expandirse: disponibilidad de mano de obra, energía, memoria, suministro de obleas, sustratos y acceso a capital podrían restringir la construcción de centros de datos, incluso donde la demanda sigue siendo fuerte. Como AMD atiende a una amplia variedad de clientes, no espera que todos cumplan sus planes de gasto declarados. Por eso, califica a AMD como 'mantener' (Neutral), sin un precio objetivo fijo. Curiosamente, el resto de la calle ve las cosas al revés: Intel tiene un consenso de 'mantener' con un precio medio de 116,31 dólares (subida del 15%), mientras que AMD disfruta de un 'fuerte comprar' con un precio objetivo medio de 647,19 dólares, un 32% de potencial al alza. Así que la postura de Richard es claramente contraria a la opinión mayoritaria, al menos en AMD.
El análisis de Salseo
- La apuesta por Intel no es solo por los fundamentales, sino por la geopolítica. Richard posiciona a Intel como el refugio occidental si la situación con Taiwán se tensa, un factor que el mercado quizá no tiene en cuenta al valorar la acción.
- El proyecto Terafab, más allá de su tamaño colosal, apunta a un objetivo estratégico: sustituir parte de la capacidad de TSMC en Taiwán. El analista sugiere que no es un capricho de Musk, sino una pieza clave en la carrera por asegurar el suministro de chips a nivel nacional.
- La cautela con AMD es un aviso sobre el doble pedido. En época de escasez, las empresas piden más chips de los que necesitan para asegurarse stock, lo que infla las cifras. Si parte de la demanda de 2027 es artificial, los números de AMD podrían decepcionar.
- Richard va contra el consenso del mercado: el fuerte optimismo con AMD y el escepticismo con Intel sugieren que, o el mercado está equivocado, o el analista ve un riesgo que la mayoría ignora. Esta divergencia es una señal de que la tesis de AMD ya está muy descontada.