Intel vs. AMD: las dos suben con el boom de la CPU, pero solo una es compra

Intel y AMD se han disparado este año a lomos de la fiebre por la IA, pero un inversor estrella de TipRanks ve más recorrido en Intel y ha rebajado AMD a 'mantener' por pura valoración.
Intel y AMD firman un año de vértigo en bolsa. Intel acumula una revalorización de alrededor del 233% en lo que va de ejercicio y AMD, del 194%, después de que los inversores hayan inundado de dinero todo lo que huela a infraestructura de inteligencia artificial. AMD, de hecho, acaba de cruzar el umbral del billón de dólares de capitalización bursátil. Al tirón se ha sumado en las últimas semanas el entusiasmo por la llamada IA 'agéntica' —sistemas capaces de encadenar varias tareas a partir de una sola instrucción y ejecutarlas con poca supervisión humana—, un tipo de uso que podría disparar la demanda de procesadores (CPU) y no solo de las codiciadas GPU. El ejemplo que más se está mirando es Muse, el producto de IA de Meta diseñado para convertir las peticiones de un usuario en tareas de varios pasos.
El argumento de fondo es que, si la IA deja de limitarse a generar respuestas sueltas y pasa a gestionar flujos de trabajo completos, el reparto de potencia de cálculo cambia: las CPU ganarían peso a la hora de coordinar cargas, recuperar datos y ordenar todas las tareas que rodean a los grandes modelos de IA. Con ese telón de fondo, el inversor Danil Sereda, situado en el 1% mejor de TipRanks, ha revisado las dos compañías y ha llegado a conclusiones opuestas.
En el caso de Intel, Sereda se apoya en sus últimos resultados para sostener que el giro de la empresa va tomando tracción. Los ingresos del segundo trimestre subieron un 25,4% interanual hasta 16.130 millones de dólares y el beneficio por acción ajustado alcanzó los 0,42 dólares, muy por encima de lo esperado. El negocio de centros de datos fue el más potente, con un salto del 59% hasta 6.300 millones, impulsado por sus nuevos procesadores Xeon, mientras que la división de ordenadores personales creció un 13% gracias a los PC con IA. La unidad de fabricación para terceros (foundry) sigue perdiendo dinero, pero redujo sus números rojos en más de 1.000 millones de dólares gracias a los recortes de costes ligados al proceso 18A. Según este inversor, seguir reduciendo esas pérdidas mejoraría de forma notable el beneficio de Intel incluso sin que su negocio principal acelere. A eso suma otras palancas: una posible cooperación con SK hynix en producción de memoria, la eventual venta o monetización de su participación en Altera y clientes recién anunciados como Tesla, SpaceX y Fortinet, cuyo impacto real en las cuentas todavía está por llegar. Su veredicto es claro: mantiene la calificación de compra sobre Intel.
AMD es otra historia. Sereda no discute el negocio —destaca la aceleración de los centros de datos, los grandes compromisos de clientes y la próxima llegada de sus procesadores EPYC de nueva generación y de la plataforma Helios—, pero el rally ha cambiado por completo la ecuación de precio. Los analistas han más que duplicado su previsión de ingresos para el ejercicio 2028, de 56.300 a unos 121.300 millones de dólares, y aun así la acción ha subido todavía más rápido. Incluso dando por bueno que AMD alcance los 170.000 millones de ingresos en 2028, por encima del consenso más optimista, la compañía cotizaría a unas seis veces ventas, lo que deja poco margen para que la valoración siga estirándose salvo que supere expectativas ya de por sí ambiciosas. Su conclusión: tras la subida épica de septiembre hacia el billón de capitalización, AMD está 'razonablemente valorada' y por eso baja la recomendación de comprar a mantener.
Curiosamente, el consenso de los analistas ha llegado justo a la conclusión contraria. Intel tiene una calificación media de mantener, con un precio objetivo de 117,56 dólares que implicaría un 4,5% de caída desde el precio actual (es decir, la ven algo cara). AMD cuenta con una recomendación de compra fuerte, aunque su cotización ya ha llegado prácticamente al precio objetivo medio de 648,07 dólares. Las opiniones recogidas en el análisis son solo del inversor citado y, como siempre, conviene hacer el propio trabajo antes de tomar cualquier decisión.
El análisis de Salseo
- El corazón del asunto no es cuánto suben las acciones, sino un posible cambio de arquitectura: si la IA pasa del entrenamiento a la inferencia y a los 'agentes', Intel asegura que cada clúster necesitaría entre cuatro y seis veces más CPU. Ahí está la señal a vigilar: los comentarios de los grandes hiperescaladores sobre cuántas CPU acompañan a cada GPU en sus despliegues y el ritmo real de adopción de productos tipo Muse de Meta.
- En Intel la palanca no es crecer más, sino perder menos: su negocio de fabricación para terceros sigue en números rojos, pero cada recorte de coste se traduce casi directamente en beneficio porque no depende de que el negocio principal acelere. El dato a seguir son las pérdidas operativas de la foundry y si el proceso 18A cumple plazos y costes.
- En AMD el problema no es el negocio, es el precio. Los analistas han doblado su previsión de ingresos para 2028 (de 56.300 a 121.300 millones) y la acción ha subido aún más, hasta el punto de que incluso con 170.000 millones de facturación se pagaría unas seis veces ventas. Eso significa que a partir de aquí el valor tiene que salir de los beneficios, no de que el mercado pague múltiplos más altos.
- El matiz que el titular no cuenta: el consenso de analistas dice justo lo contrario que Sereda. Intel está en 'mantener' con un precio objetivo un 4,5% por debajo del actual, mientras AMD tiene 'compra fuerte' pero cotiza ya pegado a su objetivo medio de 648,07 dólares. Es decir, no es una historia de ganadores y perdedores, sino de dos valores donde la expectativa ya va muy por delante.