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Intel vs. SK Hynix: ¿qué semiconductor pinta mejor de cara a 2026?

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Intel vs. SK Hynix: ¿qué semiconductor pinta mejor de cara a 2026?

El fabricante de memoria surcoreano llega al año con márgenes del 75% y 18.200 millones de caja libre, mientras Intel sigue en plena reconstrucción con números rojos y un 10% de su capital en manos del Gobierno de EE. UU. Estas son las claves de cada uno.

Dos gigantes de los semiconductores, dos historias que no se parecen en nada. SK Hynix (SKHY) cotiza en torno a los 170,74 dólares por acción y tiene una capitalización de mercado de aproximadamente 1,2 billones de dólares, tras dispararse en bolsa durante el último año (su rango de 52 semanas va de 124,80 a 199,87 dólares). Intel (INTC), por su parte, vale unos 566.000 millones y cotiza a 105,58 dólares, aunque moviéndose en una horquilla anual mucho más amplia, entre 32,89 y 142,35 dólares. La diferencia de recorrido en bolsa ya cuenta una parte de la historia: una empresa cabalga la ola de la inteligencia artificial y la otra intenta rehacerse.

El caso de Intel es el de un gigante en plena reconversión. La compañía diseña y fabrica sus propios procesadores para nube y computación en el extremo, pero su apuesta estratégica pasa por crecer como fábrica de chips para terceros (lo que se conoce como negocio de fundición). Ahí tiene un socio muy particular: el Gobierno de Estados Unidos, que a marzo de 2026 poseía un 10% de su capital. Esa dependencia ha generado ruido, hasta el punto de que hay demandas de accionistas cuestionando el acuerdo. En el plano financiero, los números de su ejercicio 2025 muestran ingresos de unos 52.900 millones de dólares, un 0,5% menos que el año anterior, y unas pérdidas netas de 267 millones, muy lejos de los 18.800 millones que perdió en 2024. La deuda es contenida (0,4 veces sus fondos propios) y su ratio de liquidez corriente ronda 2,0 veces, pero su flujo de caja libre fue negativo en 4.900 millones y una cuarta parte del efectivo generado por las operaciones proviene de pagos en acciones a empleados, no de caja real.

SK Hynix juega a otro deporte. Diseña y vende memorias (DRAM y NAND), incluidas las memorias de alto ancho de banda que necesitan los centros de datos para entrenar y ejecutar modelos de IA, además de suministrar a móviles, electrónica de consumo y automoción. Sus cifras de 2025 son espectaculares: ingresos de unos 71.500 millones de dólares, casi un 47% más que el año anterior, y un beneficio neto de 31.600 millones, lo que deja un margen neto del 44%. Viene de perder dinero en 2023, así que el giro es completo. Su balance también aguanta bien: deuda de apenas 0,2 veces sus fondos propios, liquidez corriente de 1,9 veces y, sobre todo, 18.200 millones de dólares de flujo de caja libre para reinvertir en la próxima generación de memoria o repartir entre los accionistas. Con un PER de 10,98 y un margen bruto del 75,6%, hoy es un negocio mucho más rentable que Intel.

Ahora bien, cada uno tiene su piedra en el zapato. En Intel, además del litigio con los accionistas por la entrada del Gobierno, está la sensación de fondo de que sigue por detrás de competidores como TSMC en tecnología de fabricación y perdiendo cuota en el negocio de centros de datos. En SK Hynix, el riesgo no es la ejecución, sino el ciclo: la memoria es un producto muy sensible a la oferta y la demanda global, y si el gasto tecnológico se enfría, ese margen del 44% se convierte en el primero en resentirse. Además compite codo con codo con Samsung y Micron en un mercado donde los precios pueden moverse con mucha violencia. Un detalle revelador: a diferencia de Intel, SK Hynix no desglosa en sus informes estándar cuánto depende de sus grandes clientes, algo que en un negocio tan cíclico conviene tener presente.

El análisis de Salseo

  • Aquí no se comparan dos empresas parecidas, sino dos negocios distintos: SK Hynix vende memoria (un producto casi de commodity, pero hoy escasísimo por la IA) e Intel intenta convertirse en fábrica de chips para otros. El margen bruto lo retrata: 75,6% frente a 39%. Si el negocio de memoria se da la vuelta, la foto cambia de golpe.
  • El dato de Intel que más debería hacer pensar no es la pérdida, sino la caja: flujo de caja libre negativo de 4.900 millones y una cuarta parte del efectivo operativo procedente de pagos en acciones a empleados, que es un apunte contable, no dinero entrando. Es decir, la generación de caja real es peor de lo que sugiere el titular de 'mejora de pérdidas'.
  • En SK Hynix, la señal a vigilar no es su cuenta de resultados (va sobrada), sino el precio del DRAM y de la memoria HBM y los pedidos de los grandes fabricantes de servidores de IA. Pasó de pérdidas en 2023 a 31.600 millones de beneficio en 2025: eso es el ciclo, y el ciclo también funciona hacia abajo.
  • El titular se olvida del riesgo político de Intel: el Gobierno de EE. UU. controla un 10% de su capital y eso ya ha acabado en los tribunales con demandas de accionistas. Cuando el principal accionista tiene objetivos industriales y geopolíticos, las decisiones pueden no ir orientadas a maximizar el retorno del inversor particular.

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