Intel y AMD caen: la dilución pesa más que el optimismo en IA

Las acciones de Intel y AMD siguen cayendo incluso con la recuperación del mercado. La dilución por la ampliación de capital de Intel y las altas expectativas en IA para AMD pesan más que las buenas noticias de fondo.
Las acciones de Intel y AMD extendieron sus caídas este miércoles, incluso mientras los principales índices estadounidenses se recuperaban. El S&P 500, el Dow Jones y el Nasdaq subieron entre un 0,5% y un 1% gracias a la relajación de los rendimientos de los bonos del Tesoro, que suele favorecer a las tecnológicas. Pero los semiconductores no acompañaron: el índice Philadelphia Semiconductor cayó alrededor de un 2%, con Broadcom también lastrando al grupo tras el acuerdo de chips personalizados de Marvell con Google. Intel y AMD cedieron cerca de un 4% cada una, mientras Broadcom se dejó un 5%.
En el caso de Intel, el lastre principal es la dilución que supone su ampliación de capital de 20.000 millones de dólares, cerrada el 12 de agosto a 95 dólares por acción con unos 210,5 millones de títulos nuevos. Bank of America estima que esto podría recortar el beneficio por acción entre un 4% y un 5%, y ha rebajado su precio objetivo de 145 a 145 dólares, aunque mantiene la recomendación de compra. UBS también ha recortado su objetivo de 121 a 112 dólares, con nota neutral. Aun así, ambos bancos reconocen que la ampliación da a Intel recursos para financiar su ambición en fundición (fabricación de chips para terceros) y podría eliminar un lastre para la acción si logra grandes clientes.
Intel recibió además un espaldarazo de Fitch, que afirmó su calificación BBB y mejoró la perspectiva de negativa a estable, citando avances en su hoja de ruta tecnológica y un desempeño mejor de lo esperado. Fitch cree que la ampliación de capital refuerza la capacidad de Intel para cumplir la demanda y reducir deuda neta, que podría empezar a bajar en 2027. Esto da algo de aire a la historia de recuperación a largo plazo, aunque los accionistas sientan ahora el impacto de la dilución.
AMD, por su parte, cae a pesar del optimismo por su posición en IA. La compañía colocó una emisión de bonos por 4.750 millones de dólares, la mayor en su historia, para financiar su expansión en IA y centros de datos, y para hacer frente a vencimientos de deuda por 875 millones el mes que viene. El mercado sigue viendo con buenos ojos su oportunidad a largo plazo como alternativa a Nvidia, con varios bancos elevando sus precios objetivo hasta 1.250 dólares. Pero las expectativas son tan altas que cualquier decepción en la monetización de IA a corto plazo puede pasar factura, y el mercado está siendo muy selectivo dentro de los semiconductores.
El análisis de Salseo
- La caída de Intel no es por malos resultados, sino por el efecto matemático de la dilución: más acciones en circulación, menos beneficio por acción. La clave está en si el mercado acaba viendo esa ampliación como combustible para ganar clientes de fundición (como Google o Apple) o como capital quemado si no llegan contratos grandes.
- El respaldo de Fitch (perspectiva estable) es una señal de que el riesgo de crédito de Intel se modera, lo que abarata su financiación futura. Pero ojo: la reducción de deuda neta no se espera hasta 2027, así que el apalancamiento seguirá alto durante un tiempo.
- AMD sufre por lo contrario: las expectativas están por las nubes (objetivos de hasta 1.250 dólares) y el mercado castiga cualquier señal de que la monetización de IA no va tan rápida como se descuenta. La emisión de bonos le da flexibilidad, pero también aumenta su deuda en un momento de tipos aún elevados.
- La debilidad del sector, con Broadcom cayendo por el acuerdo de Marvell con Google, muestra que los inversores están siendo muy selectivos: no todo lo que suena a IA sube. Esto puede ser una corrección sana, pero también un aviso de que las valoraciones de algunas chips están muy exigentes.