Intel y AMD se desploman hasta un 7% por la macro y sus propias movidas financieras

Las acciones de Intel y AMD caen con fuerza en medio de un sell-off generalizado del sector tecnológico. El repunte de los rendimientos de los bonos, el petróleo más caro y la preocupación por la inflación se suman a los temores específicos de cada compañía: la dilución de Intel por su emisión de 20.000 millones de dólares y la deuda de AMD para financiar su expansión en IA.
Las acciones de Intel y Advanced Micro Devices (AMD) sufrieron este martes caídas notables en pleno desplome bursátil del sector tecnológico. Los títulos de Intel se dejaron más de un 7%, mientras que los de AMD cayeron alrededor del 5,5%. El índice Philadelphia Semiconductor, que agrupa a los principales fabricantes de chips, retrocedió más de un 5% en la sesión.
El motivo principal del batacazo generalizado es el repunte de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense. El bono a 30 años alcanzó su nivel más alto desde 2007, y el bono a 10 años se mantuvo cerca de máximos de enero de 2025. Este encarecimiento de la deuda perjudica especialmente a las empresas tecnológicas, ya que reduce el valor actual de sus ganancias futuras y encarece la financiación para proyectos de expansión. A esto se suma el repunte del petróleo —el barril de Brent subió un 0,5% hasta máximos de tres semanas—, que avivó los temores a una inflación persistente y a unos tipos de interés elevados durante más tiempo.
En el caso de Intel, las dudas específicas agravaron la presión. La firma UBS recortó su precio objetivo de 121 a 112 dólares, manteniendo una calificación neutral. Los inversores están preocupados por la dilución que supondrá la emisión de 20.000 millones de dólares en acciones ordinarias, cerrada el 12 de agosto a 95 dólares por título, con unos 210,5 millones de nuevas acciones. Bank of America estima que el aumento del número de acciones podría reducir el beneficio por acción entre un 4% y un 5%. Aunque BofA mantiene una visión constructiva y considera que la macro-emisión demuestra confianza en la captación de clientes para su negocio de fundición, la dilución se ha convertido en un lastre para el valor. El subidón inicial del lunes tras conocerse que Nvidia posee unos 30.000 millones de dólares en acciones de Intel se ha disipado.
AMD, por su parte, también sintió el castigo del mercado, pero la caída se produjo tras el efímero entusiasmo por su plan de financiación. La compañía colocó una emisión de bonos por valor de 4.750 millones de dólares, la mayor emisión de deuda en dólares de su historia, para apuntalar su expansión en inteligencia artificial y centros de datos. La operación le da a AMD flexibilidad adicional para afrontar vencimientos de deuda a corto plazo, incluidos 875 millones de dólares que vencen el próximo mes. Sin embargo, el contexto macroeconómico actual —con tipos altos que encarecen la deuda— ha hecho que el mercado pase por alto el lado positivo de la noticia y se centre en el riesgo de que la financiación no sea suficiente o que la demanda de aceleradores de IA se enfríe.
El análisis de Salseo
- La caída de Intel mezcla dos factores diferentes: uno general (subida de tipos) y otro específico (dilución). El mercado está descontando el impacto mecánico de las nuevas acciones, pero si Intel logra atraer clientes para sus fundiciones, la dilución podría compensarse con mayores ingresos a futuro. La clave estará en si el catálogo de clientes de su negocio de foundry se materializa en los próximos trimestres.
- La emisión de deuda de AMD (4.750 millones) es una jugada defensiva y ofensiva a la vez: le da caja para invertir en IA, pero llega en un momento en que los tipos altos encarecen el coste del dinero. Si el mercado vuelve a centrarse en el crecimiento de AMD en aceleradores de IA, el impacto de la deuda se diluirá; si la demanda flaquea, el apalancamiento se convertirá en un problema.
- El movimiento de Nvidia acumulando una participación de 30.000 millones en Intel es una señal de que el ecosistema de chips se está reconfigurando. Sin embargo, el mercado lo ignoró rápidamente por las dudas sobre la dilución y el downgrade de UBS. Eso sugiere que, a corto plazo, la macro y los balances pesan más que las alianzas estratégicas, aunque a largo plazo ese vínculo podría ser relevante.
- La subida de los rendimientos de los bonos a largo plazo es el telón de fondo que está penalizando a todas las tecnológicas con alta inversión y plazos de retorno inciertos, como las vinculadas a IA. Mientras el petróleo y la inflación sigan presionando, valores con grandes necesidades de capital (como Intel y AMD) seguirán sufriendo una compresión de múltiplos, independientemente de sus historias particulares.