Intel y AMD se disparan: SK Hynix mira a Ohio y los analistas ven más recorrido

Intel sube un 4,5% ante las conversaciones con la surcoreana SK Hynix para fabricar memoria en Estados Unidos, y AMD avanza otro 4% tras reafirmar Piper Sandler su apuesta. El optimismo sobre la demanda de chips acompaña a ambas.
Las acciones de Intel y AMD vivieron una jornada de subidas este miércoles. Intel avanzó alrededor de un 4,5% después de que Reuters informara de que la surcoreana SK Hynix, uno de los grandes fabricantes de chips de memoria del mundo, está negociando con la compañía estadounidense una posible fórmula para producir memoria en suelo estadounidense por primera vez. AMD, por su parte, sumó otro 4%, prolongando el rebote de los últimos días tras recibir el respaldo de la firma de análisis Piper Sandler.
Sobre Intel, las conversaciones con SK Hynix barajan al menos dos escenarios. En uno de ellos, la empresa surcoreana alquilaría parte de la planta que Intel lleva años planeando en Ohio. En otro, SK Hynix crearía una sociedad conjunta con Intel y con grandes compañías de la nube que buscan asegurarse el suministro de memoria a largo plazo. Para Intel, un acuerdo así supondría un espaldarazo a su negocio de fabricación para terceros, justo cuando trata de reconstruir su posición en la industria. También encajaría con la estrategia de la Administración Trump, que empuja a los fabricantes de chips a ampliar su producción en Estados Unidos ante el auge imparable de la inteligencia artificial y los centros de datos, que dispara la demanda de componentes.
Sin embargo, no todo son certezas. Según las fuentes citadas por Reuters, una posible oposición del Gobierno surcoreano podría complicar el acuerdo. La propia SK Hynix puso paños fríos: aseguró que está «revisando diversas medidas, incluida la creación de bases de producción adicionales, para reforzar la competitividad de su negocio de memoria», pero aclaró que «no hay nada decidido en este momento» y que «nada está cerrado» respecto a la cooperación con las empresas mencionadas ni a la producción de chips de memoria en Estados Unidos.
El segundo empujón para el sector llegó de Bank of America. Su analista Vivek Arya cree que el mercado total del sector de semiconductores —es decir, todo el dinero que se mueve comprando estos chips— alcanzará los 3,2 billones de dólares en 2030, frente a los 1,7 billones estimados para este año. Los principales motores serían la memoria y la demanda de centros de datos, junto a la recuperación de los chips para automoción e industria. Arya sostiene que no ve «señales de frenazo» en los pedidos de los clientes, los contratos a largo plazo, los compromisos de suministro ni los precios, a pesar de la volatilidad reciente del mercado. De hecho, el temor a que gigantes como Anthropic u OpenAI recorten compras de hardware si bajan el ritmo de entrenamiento de sus modelos había pesado sobre las compañías de chips. El analista espera que, cuando el impulso se consolide, tiren del sector Micron, Intel y los fabricantes de equipos Lam Research y Applied Materials.
En el caso de AMD, la subida llegó tras una reunión de su equipo de relación con inversores celebrada el martes, previa al periodo de silencio que precede a la presentación de resultados. Piper Sandler reiteró su recomendación de sobreponderar (comprar) y su precio objetivo de 600 dólares. Su analista, David O'Connor, calificó el mensaje general de tranquilizador: los planes de despliegue de procesadores (CPU) y tarjetas gráficas (GPU) avanzan según lo previsto, la demanda sigue superando a la oferta disponible y la capacidad actual parece suficiente para cumplir con las previsiones de la empresa, dejando además margen para superarlas. En la conversación se repasaron piezas clave de su estrategia, como el servidor Helios, los procesadores Venice, la arquitectura óptica, el suministro de memoria de alto ancho de banda (HBM) y la evolución de los márgenes, el negocio de ordenadores personales y el de videojuegos.
El análisis de Salseo
- Para Intel, el interés de SK Hynix es un balón de oxígeno para su planta de Ohio: alquilar o compartir esas instalaciones le permitiría repartir el coste de una fábrica carísima que hoy no consigue llenar con clientes propios. Dicho de otra forma, confirma que su negocio de fabricar chips para otros todavía no se sostiene solo y necesita socios.
- El trasfondo de todo esto es la escasez de memoria: la inteligencia artificial dispara la demanda de estos chips y Washington quiere que se fabriquen en suelo estadounidense por seguridad de suministro. Ahí está el negocio que explica la previsión de Bank of America de un mercado sectorial de 3,2 billones de dólares en 2030, casi el doble que este año.
- En AMD lo importante no es la nota del bróker, sino el mensaje que transmite: la demanda supera a la oferta y la capacidad instalada basta para cumplir las previsiones, lo que deja hueco para sorpresas positivas. La prueba de fuego será la presentación de resultados del tercer trimestre y cómo avanza el servidor Helios, la pieza con la que quiere morder cuota en el negocio de la IA.
- Cuidado con el entusiasmo: lo de Intel son conversaciones sin acuerdo cerrado —SK Hynix dice que no hay nada decidido y el Gobierno de Corea del Sur podría bloquearlo— y lo de AMD es la opinión de un analista, no un dato duro. Las dos subidas se apoyan en expectativas, así que cualquier titular que desmienta el acuerdo o unas cifras trimestrales flojas devolverían las acciones a la casilla de salida.