Canaccord rebaja el precio objetivo de Intuitive Machines a 39 dólares, pero mantiene la recomendación de compra

Canaccord ha recortado el precio objetivo de Intuitive Machines (LUNR) de 41 a 39 dólares, aunque mantiene su recomendación de compra. La firma actualizó su modelo tras la reiteración por parte de la dirección de sus expectativas para el año fiscal 2026, incluyendo ingresos de 950 millones de dólares y un EBITDA ajustado positivo.
Canaccord ha reducido el precio objetivo de Intuitive Machines (LUNR) de 41 a 39 dólares, pero mantiene su recomendación de compra sobre las acciones. La firma actualizó su modelo después de que la directiva de la compañía reiterara sus previsiones para el año fiscal 2026, apuntando a una facturación media de 950 millones de dólares y un EBITDA ajustado positivo. Este ajuste supone un recorte modesto del 4,9% en la valoración, pero el mensaje de confianza en el largo plazo se mantiene intacto.
El núcleo de la noticia es que Intuitive Machines reafirma sus expectativas para el ejercicio 2026, un horizonte clave para la compañía especializada en exploración lunar y servicios espaciales. La empresa espera generar entre 900 y 1.000 millones de dólares en ingresos ese año, con un punto medio de 950 millones, y alcanzar un EBITDA ajustado positivo, lo que marcaría un hito hacia la rentabilidad. Esta guía contrasta con los resultados más recientes: en el segundo trimestre fiscal, la compañía reportó una pérdida por acción de 29 centavos, muy por debajo de los 7 centavos que esperaba el consenso.
El recorte del precio objetivo podría responder a ese tropiezo trimestral, pero la repetición de la guía a largo plazo sugiere que la dirección confía en que los grandes contratos —como el acuerdo de satélites de 600 millones de dólares anunciado recientemente— y los programas con la NASA apuntalan el crecimiento. Canaccord, no obstante, mantiene la calificación de compra, lo que indica que considera que la debilidad actual es transitoria.
El contexto sectorial también juega a favor: el interés de los inversores minoristas por el espacio se mantiene alto, como demuestra el interés en SpaceX y otras compañías del sector. Intuitive Machines, que cotiza en bolsa a través de LUNR, se beneficia de una creciente demanda de infraestructura de comunicaciones y logística en la Luna. Sin embargo, la volatilidad es una constante, y la dependencia de contratos gubernamentales y el ritmo de ejecución serán claves para validar la hoja de ruta.
En resumen, la rebaja de Canaccord es un ajuste técnico menor que no altera la tesis de inversión a largo plazo. Los inversores deben estar atentos a los próximos hitos: la evolución del programa de infraestructura de comunicaciones, la posible consecución de nuevos contratos y, sobre todo, la capacidad de la compañía para cumplir con sus ambiciosas previsiones de 2026.
El análisis de Salseo
- El recorte de precio objetivo de 41 a 39 dólares es mínimo (menos del 5%) y no refleja un cambio en la tesis de inversión, sino un ajuste tras el decepcionante BPA del segundo trimestre (-0,29€ frente a -0,07€ esperado). Lo relevante es que Canaccord mantiene la recomendación de compra, señal de que considera el varapalo trimestral como pasajero.
- La reiteración de la guía para el año fiscal 2026 es el verdadero ancla de la valoración. Que la dirección reafirme ingresos de entre 900 y 1.000 millones de dólares y un EBITDA ajustado positivo muestra una hoja de ruta creíble hacia la rentabilidad, algo crítico para una empresa que aún registra pérdidas.
- La atención debe centrarse en la ejecución de los grandes contratos, como el de satélites de 600 millones y los programas de la NASA. Si la compañía logra hitos concretos (lanzamientos, entregas, nuevos acuerdos), la confianza del mercado podría traducirse en una revalorización mayor que el precio objetivo actual.
- La competencia en el sector espacial es feroz, con actores como SpaceX acaparando titulares. Intuitive Machines necesita diferenciarse mediante su especialización en infraestructura lunar y comunicaciones. La evolución del programa de comunicaciones y la posible nueva financiación gubernamental serán los catalizadores a vigilar.