Intuitive Machines se lleva su sexto contrato lunar de la NASA por 148 millones para fabricar módulos en serie

La compañía ha logrado un nuevo acuerdo con la NASA para entregar un módulo de aterrizaje lunar estándar antes de 2028, consolidando su papel como proveedor de infraestructura lunar recurrente.
Intuitive Machines ha vuelto a ganarse la confianza de la NASA. La agencia espacial estadounidense le ha adjudicado su sexto contrato dentro del programa CLPS (Servicios Comerciales de Carga Lunar), esta vez por un valor de hasta 148,3 millones de dólares. El objetivo: entregar un módulo de aterrizaje Nova-C, ya probado en vuelo, a la Luna antes de que acabe 2028. Este nuevo encargo no solo amplía la cartera de pedidos de la empresa, sino que refuerza el calendario acelerado de la NASA para llevar carga a la superficie lunar de cara a las misiones Artemis.
El contrato tiene una estructura de precio fijo que se divide en dos partes. La primera son 68,6 millones de dólares por la ejecución de la misión usando un módulo con historial de vuelo lunar. La segunda, más jugosa, asciende a 79,7 millones en incentivos por demostrar que la línea de producción está cualificada, es decir, que Intuitive Machines puede fabricar módulos de forma estandarizada y con entregas rápidas y repetibles. La idea es pasar de la ingeniería aeroespacial artesanal a una producción comercial en masa, algo así como lo que hizo Ford con los coches, pero en versión lunar.
Steve Altemus, consejero delegado de la compañía, lo dejó claro: "Estamos cambiando el paradigma de la ingeniería aeroespacial a medida por la producción en masa de infraestructura lunar". Con su plataforma Nova-C, que ya ha demostrado funcionar, la empresa puede construir, probar y desplegar varios módulos en paralelo usando tecnologías de la industria 4.0. Este contrato, según Altemus, impulsa directamente la misión principal de Intuitive Machines: ofrecer un servicio básico de transporte, conectividad y operaciones para que sus clientes puedan estar más tiempo y hacer más cosas en la Luna.
El módulo que se enviará llevará varios instrumentos científicos y operativos. Entre ellos, cámaras estéreo avanzadas para analizar cómo interactúa la superficie lunar con los gases de escape del módulo (SCALPSS), un conjunto de retroreflectores láser (LRA) para posicionamiento preciso en el espacio cislunar y un monitor de radiación (LETS) que recogerá datos ambientales clave para la seguridad. Con este sexto encargo, Intuitive Machines se consolida como el principal proveedor de logística y transporte comercial a la superficie lunar, gestionando una gran parte del volumen de módulos comerciales y validando su papel como capa de acceso fundamental para clientes civiles, de seguridad nacional y comerciales.
La noticia llega en un momento en que la empresa ya tiene en sus instalaciones varios módulos Nova-C en distintas fases de producción. El IM-2 se está preparando para el transporte, mientras que el IM-3 sigue en desarrollo. La imagen de ambos módulos en la misma sala es la mejor prueba de que la producción en serie ya es una realidad.
El análisis de Salseo
- Este contrato no es solo otro encargo más: es la validación de que Intuitive Machines puede convertirse en el 'Amazon' de la logística lunar. Al pasar de misiones únicas a una línea de producción estandarizada, la empresa reduce costes y tiempos, lo que atrae a más clientes y crea una barrera de entrada para competidores que aún están en fases de prototipo.
- El incentivo de 79,7 millones por cualificar la línea de producción es una señal de que la NASA quiere asegurarse un suministro constante de módulos, no solo un lanzamiento puntual. Esto refleja la urgencia del programa Artemis y la necesidad de tener varios puntos operativos en la Luna. Si Intuitive Machines cumple, podría asegurarse contratos recurrentes durante años.
- La inclusión de instrumentos como el LRA y el LETS muestra que la NASA está pensando en la seguridad y la navegación a largo plazo en el entorno lunar. Para Intuitive Machines, esto significa que sus módulos no solo transportan carga, sino que también recopilan datos valiosos que pueden vender o usar para mejorar sus propios servicios de navegación y conectividad.
- Aunque el contrato es una gran noticia, hay que vigilar la ejecución: los contratos de precio fijo en el sector aeroespacial pueden comerse los márgenes si surgen retrasos o sobrecostes. La empresa ya tiene experiencia con el Nova-C, pero escalar la producción siempre conlleva riesgos industriales y de cadena de suministro.