La inversión en computación cuántica se renueva con un ETF que apuesta por la pureza

El ETF WQTM de WisdomTree gana tracción al centrarse en empresas cuánticas puras, justo cuando EE.UU. inyecta 2.000 millones de dólares al sector.
Hubo un tiempo en que la computación cuántica era más promesa que realidad, y con eso bastaba para atraer a algunos inversores particulares. Pero el mercado ha madurado y ahora exige resultados tangibles. Las empresas cotizadas del sector tienen la presión de demostrar que su tecnología no es solo teoría.
Una señal clara de que esto va en serio llegó hace poco: el gobierno de Estados Unidos anunció que repartirá 2.000 millones de dólares entre nueve compañías del ramo. Esto confirma que Washington ve la computación cuántica como una industria estratégica donde quiere liderar, y está dispuesto a poner dinero sobre la mesa para lograrlo.
En este contexto, el fondo cotizado WisdomTree Artificial Intelligence and Innovation Fund (WQTM), que debutó en octubre del año pasado, ha subido casi un 13% en el último mes. Parte de ese impulso se debe a que algunas de sus participadas, como IBM, están entre las beneficiarias de esa ayuda federal. Pero hay más razones para que los inversores tecnológicos le presten atención.
Lo que diferencia a WQTM de otros ETF del sector es su enfoque en la pureza cuántica. Mientras que muchos fondos de la categoría invierten sobre todo en grandes tecnológicas con una exposición mínima a esta tecnología, WQTM se centra en empresas que son jugadores puros o casi puros de la computación cuántica. Por ejemplo, IonQ, su tercera mayor posición, acaba de anunciar un hito importante: conectó dos sistemas comerciales de iones atrapados mediante entrelazamiento cuántico, demostrando que su plataforma puede participar en computación cuántica distribuida y modular, algo esencial para escalar. La tecnología de memoria cuántica que lo hizo posible proviene de la adquisición de Lightsynq en 2024.
Otro nombre propio es Rigetti Computing, la segunda mayor apuesta del fondo. Aunque sus ingresos aún son modestos, si avanza en el desarrollo de chips superconductores podría ser un motor clave para el rendimiento futuro de WQTM. Además, D-Wave Quantum, Infleqtion y Xanadu Quantum, que juntas representan más del 11% de la cartera, también fueron señaladas por su pureza cuántica en un análisis reciente de WisdomTree.
El análisis de Salseo
- El anuncio de los 2.000 millones de dólares no es solo un espaldarazo político: convierte a la computación cuántica en una prioridad de seguridad nacional, lo que podría acelerar contratos públicos y atraer más inversión privada al reducir el riesgo percibido.
- La apuesta por empresas 'puras' como IonQ o Rigetti implica mayor volatilidad, pero también un potencial de revalorización más directo si la tecnología despega, frente a los ETF que diluyen el tema entre gigantes como Google o Microsoft.
- El verdadero termómetro será la evolución de los ingresos de estas compañías en los próximos trimestres. Si los hitos técnicos no se traducen en contratos comerciales, el entusiasmo podría enfriarse tan rápido como llegó.