Un inversor de élite sube a 'comprar' Rocket Lab: 'el panorama ha cambiado'

Rocket Lab se ha desplomado más de un 50% desde máximos, pero un reconocido inversor cree que la valoración ahora compensa y sube su recomendación a compra. Los resultados y la cartera de pedidos siguen fuertes.
Rocket Lab (RKLB) ha vivido un año de montaña rusa en bolsa. La acción llegó a tocar los 150 dólares y después se ha desplomado más de un 50%, a pesar de que la compañía sigue presentando resultados sólidos. Para el inversor Bay Area Ideas (BAI), esta caída ha cambiado por completo la ecuación entre riesgo y recompensa, hasta el punto de que ahora ve una oportunidad. En junio, BAI consideraba a Rocket Lab bien posicionada gracias a su oferta de infraestructura espacial integral y a la fuerte demanda, pero creía que la valoración era demasiado elevada para justificar una apuesta alcista. Desde entonces, sin embargo, los fundamentos han seguido mejorando mientras el precio se ha hundido.
Ahora, BAI, que está en el 4% superior de los inversores de TipRanks, ha subido su calificación de Neutral a Compra. El detonante son los resultados del segundo trimestre de 2026, en los que Rocket Lab logró unos ingresos récord de 234,07 millones de dólares, un 62% más que el año anterior. La división de sistemas espaciales fue la gran impulsora, lo que refuerza la idea de que Rocket Lab es mucho más que una empresa de lanzamientos. Además, la compañía ha superado las estimaciones del mercado durante ocho trimestres consecutivos.
La demanda también sigue siendo un punto fuerte. Rocket Lab cerró el trimestre con una cartera de pedidos de 2.360 millones de dólares, un 137% más que hace un año. Aunque el crecimiento de la cartera se ralentizó de forma secuencial, pasando del 20,2% en el primer trimestre al 7,3% en el segundo, el nivel global sigue siendo elevado. La demanda comercial podría beneficiarse de que SpaceX esté priorizando los lanzamientos de Starlink, lo que crearía oportunidades para Rocket Lab una vez que su cohete Neutron esté operativo. La demanda gubernamental es otro catalizador potencial, sobre todo a medida que el gasto de la Fuerza Espacial estadounidense se expande.
En cuanto a la rentabilidad, la compañía también avanza. El margen bruto ajustado subió 4,6 puntos porcentuales, hasta el 41,5%, gracias a un mayor volumen de lanzamientos de Electron, precios más altos y una mezcla favorable de sistemas espaciales. Los gastos operativos crecieron solo un 33% interanual, y la pérdida de EBITDA ajustado se redujo notablemente, de 27,6 a 8,8 millones de dólares. Para el tercer trimestre, la compañía espera un crecimiento de ingresos de aproximadamente el 66% interanual en el punto medio. Aunque la guía de margen bruto es más baja, BAI cree que probablemente refleja la combinación de productos y no un deterioro del negocio subyacente.
Además, la adquisición prevista de Iridium por 8.000 millones de dólares expande a Rocket Lab hacia las comunicaciones por satélite y refuerza su estrategia de cadena completa. BAI considera razonable el múltiplo de valor sobre ventas de aproximadamente 9 veces, dado el valor estratégico de Iridium, en comparación con la valoración mucho más alta que tenía Rocket Lab. Hay riesgos, sobre todo un posible retraso del primer lanzamiento de Neutron hasta 2027, pero BAI lo ve como un tema de calendario más que una ruptura fundamental. El cambio más importante, no obstante, es la valoración: el múltiplo de precio sobre ventas forward ha caído de 72,84 en junio a alrededor de 40,11. Sigue siendo caro, pero BAI cree que la fuerte contracción ha llevado el riesgo/recompensa a un terreno más atractivo. Con el negocio fortaleciéndose y el entusiasmo de los inversores enfriándose, BAI ve ahora una oportunidad.
En el consenso de la calle, la mayoría son compras. Con 13 compras y 4 neutrales, la acción tiene una calificación de Compra Fuerte, y el precio objetivo medio apunta a 108,88 dólares, lo que sugiere un potencial de retorno del 65% en 12 meses.
El análisis de Salseo
- La caída del 50% no se debe a un deterioro del negocio, sino a una corrección de las expectativas: los ingresos crecen un 62% y la cartera de pedidos se dispara un 137%, pero el mercado había pagado una valoración extrema (72 veces ventas) y ahora paga 40. Ese es el verdadero cambio de fondo.
- La compra de Iridium por 8.000 millones es una jugada estratégica clave: convierte a Rocket Lab en un operador de comunicaciones y no solo un lanzador. El múltiplo de 9 veces ventas puede parecer caro, pero si se dan sinergias, se puede justificar. El reto está en la integración y en el apalancamiento financiero que añade.
- El crecimiento de la cartera de pedidos se ralentiza (del 20,2% al 7,3% trimestre a trimestre). No es un mal dato, pero conviene vigilar si es una tendencia o una anomalía, porque podría reflejar un enfriamiento de la demanda o un cambio en la mezcla de clientes.
- El posible retraso de Neutron a 2027 es la principal nube en el horizonte. Si se confirma, las oportunidades comerciales que menciona BAI (como aprovechar el foco de SpaceX en Starlink) se pospondrían, pero el inversor lo interpreta como un tema de calendario. Hay que estar atentos a cualquier actualización sobre el desarrollo del cohete.