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IonQ firma un acuerdo multianual con SDT para crecer en Corea del Sur

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IonQ firma un acuerdo multianual con SDT para crecer en Corea del Sur

IonQ suministrará a la surcoreana SDT un ordenador cuántico Superion 256 y su módulo de memoria cuántica, y el socio levantará una planta de fabricación en Gumi. La acción cae en el premercado pese al anuncio.

IonQ, compañía de computación cuántica que cotiza en bolsa, ha anunciado un acuerdo estratégico de varios años con SDT, empresa surcoreana de tecnología y software cuántico. El anuncio llegó este martes y, como suele pasar en este sector, la reacción del mercado fue la contraria a la que cabría esperar de una buena noticia: la acción cayó en el premercado.

El corazón del acuerdo es el suministro. IonQ entregará a SDT un ordenador cuántico Superion 256 y su módulo de memoria cuántica basado en silicio (SiV, por sus siglas en inglés). Pero lo relevante no es solo la venta de la máquina: la alianza amplía la colaboración que ambas compañías ya mantenían, que hasta ahora se limitaba a integrar software en la nube, y da el salto al terreno físico. Es decir, a partir de ahora habrá producción y ensamblaje de hardware y un acuerdo regional de reventa. El sistema Superion 256 se desplegará para un cliente de SDT en Corea del Sur y las dos empresas planean colaborar en un centro de datos híbrido, que combine computación cuántica y clásica.

Además, SDT tiene intención de poner en marcha una instalación dedicada a la fabricación y la integración de sistemas cuánticos en la ciudad surcoreana de Gumi. Ese centro servirá para empaquetar y fabricar la memoria cuántica SiV de IonQ, así como para ensamblar, integrar y poner en servicio sus sistemas. El movimiento refuerza la presencia de IonQ en el país, donde ya trabaja con el instituto KISTI, con SK Telecom, con Hyundai Motor Company y con instituciones académicas como la Universidad Nacional de Seúl y la Universidad Sungkyunkwan. "IonQ está muy orgullosa de ampliar nuestra huella comercial en Corea del Sur y de seguir abriendo camino en la investigación biomédica y del cáncer con tecnología cuántica", ha señalado el consejero delegado de la compañía, Niccolo de Masi.

El contraste con el mercado merece un momento de atención. La acción de IonQ acumula una caída de alrededor del 10% en lo que va de año, lastrada por las dudas sobre el elevado ritmo de gasto, unas pérdidas que se ensanchan y una valoración muy exigente para lo que factura hoy. A comienzos de este mes, la compañía elevó su previsión de ingresos para el conjunto del año hasta el rango de 450 a 460 millones de dólares, una mejora que incorpora el impacto de la adquisición de SkyWater Technology. El consenso de los analistas que siguen el valor se mantiene mayoritariamente favorable, aunque el mercado parece estar mirando más las cuentas que los titulares.

Para un lector no técnico, la clave está en entender que un ordenador cuántico no es un ordenador más rápido, sino una máquina que aprovecha propiedades físicas muy distintas para resolver cierto tipo de problemas que a los ordenadores actuales les llevarían siglos. Y que la memoria cuántica es una pieza crítica: sirve para conservar y transportar esa información tan frágil. Que IonQ coloque esa parte de su tecnología en manos de un socio industrial en Corea del Sur dice bastante de hacia dónde quiere ir su modelo de negocio.

El análisis de Salseo

  • El negocio aquí no es solo vender una máquina: SDT fabricará, ensamblará y revenderá hardware de IonQ en la región. Eso cambia el perfil de la compañía, que pasa de vender acceso por la nube a depender de producción física, con más costes fijos y márgenes que todavía no se conocen. La señal a vigilar es si ese modelo se traduce en ingresos recurrentes o en pedidos puntuales.
  • La memoria cuántica SiV es una de las piezas más delicadas del negocio: sin ella, la información cuántica se pierde y los sistemas no sirven para nada práctico. Externalizar su empaquetado y fabricación en Gumi puede ser una vía para bajar costes y escalar más rápido, pero también crea dependencia de un tercero para un componente estratégico.
  • Corea del Sur ya era territorio amigo para IonQ (KISTI, SK Telecom, Hyundai Motor y varias universidades), así que este acuerdo no abre un mercado nuevo, lo profundiza. El riesgo es que se quede en un anuncio de expansión sin cifras: conviene seguir cuándo se entrega el Superion 256, cuándo arranca la planta de Gumi y si eso aparece como ingreso reconocido en las cuentas.
  • La letra pequeña de la mejora de previsión de ingresos, hasta 450-460 millones de dólares, es que incluye la adquisición de SkyWater Technology. Parte del crecimiento viene de comprar, no de vender más. Con la acción cayendo cerca de un 10% en el año por las pérdidas y el gasto, el mercado está premiando resultados y no titulares: ahí es donde se decidirá si este acuerdo importa de verdad.

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Fuente: TipRanks